Capítulo 01 (nueva version)

 

Capítulo 01

Una casualidad que marca el inicio

 

Para Cliff Grannel todo inicio el lunes, 21 de enero por la mañana.

Con un soleado sol brillante en lo alto, un joven muchacho se encontraba conversando con el dueño de una tienda cuando, repentinamente el joven se quedó paralizado y callado en el lugar.

El dueño alzo una ceja con sorpresa.

—… ¿Oye, estas bien? Tu mirada está perdida.

—¿Huh?

Cuando el dueño de la tienda que era un hombre alto y algo corpulento le habló a Cliff, este simplemente respondió con un tono confundido.

—¿Qué demonios te pasa, hombre? ¿Acaso has venido aquí simplemente para molestarme? ¡Si no tienes nada importante para ofrecer, entonces lárgate, estas estorbando mi trabajo!

—¿Huh…?

El muchacho confundido ladeo la cabeza y frunció el ceño mientras sus pensamientos volvían a la realidad.

¡Recordó en que estaba!

—¡No, espera! —Grito el muchacho mientras a toda prisa tomo la bolsa que traía cargando en su hombro y lo coloco enfrente del dueño. Dentro de la bolsa, había varias verduras y frutas que el joven había conseguido y estaba aquí para intentar venderlos al dueño de la tienda.

Lamentablemente, el dueño ya no estaba de humor.

—¡Ya no me interesa lo que estés ofreciente, mocoso! ¡Lárgate, estas ahuyentando a mis clientes!

—Pero yo…

—¡He dicho que te vayas ahora! —Repitió el dueño, con la diferencia que esta vez sus ojos se torcieron claramente con enfado mientras no dudo en hacer unas señas a varios guardias que estaban estacionados cerca para proteger la seguridad de la tienda.

El muchacho sabía que, si no se marchaba, probablemente lo sacarían a la fuerza y de paso, los guardias muy probablemente le darían una feroz paliza. Así que ya no insistió y no le quedó de otra que resignarse a marcharse de la tienda con los hombros caídos.

XXX

 

—¡Maldición, otra vez no pude vender nada! ¡Aaaaaagh---!!

Ya afuera de la tienda, el muchacho desquito toda su frustración pataleando y golpeando la vieja pared de un callejón abandonado. Esta era la quinta vez que intentaba vender sus productos que le tomo semanas recoger, pero todo nuevamente termino en un fracaso total.

Con tristeza el joven miro las frutas y verduras en la bolsa, y no pudo evitar querer llorar de tristeza. Necesitaba el dinero de la venta de estas frutas y verduras para pagar el alquiler en el que vivía, o de lo contrario en la próxima semana seria desalojado y echado a la calle.

¿Qué hago ahora?

El muchacho se froto su marañoso cabello castaño con frustración. Uno de los sueños más añorados del joven muchacho era llegar a convertirse en un exitoso comerciante con mucho dinero. Siempre soñó con ello. Desde niño, ser un comerciante exitoso que viaja por múltiples naciones era su sueño más deseado, pero lamentablemente la realidad siempre le golpeo de frente.

Desde que tuvo edad suficiente como para perseguir sus sueños, la realidad le había dado tantos golpes en su autoconfianza que ahora, mirando la bolsa repleta de frutas y verduras que no puede vender, comienza a dudar de su capacidad como comerciante.

Todavía tiene un largo camino hasta lograr convertirse en un verdadero comerciante de renombre con sus tiendas y caravana comercial propio. Pero… el joven muchacho no pudo evitar reírse de si mismo al ver que no puede ni siquiera lograr vender unas simples verduras y frutas.

Si ya tiene problemas con tan solo vender verduras y frutas, entonces se podría decir que su futuro no pinta nada bonito.

Frustrado y enojado, el muchacho reflexiono como podría conseguir dinero rápido para al menos, pagarle el alquiler al posadero en donde vive. Entre pensar y pensar, por unos momentos la imagen de una amiga apareció en su mente, pero rápidamente sacudió su cabeza.

—N-No puedo volver a pedirle ayuda, tengo que aprender a valerme por mí mismo.

El muchacho se golpea las mejillas con sus manos para darse ánimos, alzo la bolsa con verduras y frutas al hombro y se preparó para volver a intentarlo con otras tiendas cercanas, pero entonces cuando se dispuso a salir del callejón.

—¿Huh?

Escucho un lejano grito de socorro.

—¿Qué fue eso? ¿Alguien pidiendo ayuda?

El muchacho se volteó, mirando al interior del callejón el cual se extendía hacia múltiples pasillos que, a su vez, se extendían hasta la calle principal del centro de la ciudad. Debido al eco, el grito de socorro que el muchacho escucho parecía resonar y lograr llegar en la entrada del callejón en donde estaba.

Prestándole atención a su oído, el muchacho espero unos segundos y entonces…

—…… ¡Ayuda!

¡Volvió a escuchar el grito pidiendo ayuda!

—¡No hay duda! ¡Es alguien en peligro!

El muchacho de inmediato corrió hacia el interior, siguiendo la dirección que podía discernir del grito pidiendo ayuda.

Pese a cargar con una bolsa gigante y pesada en el hombro, la velocidad del muchacho fue bastante veloz y rápidamente cruzo varios pasillos, doblando varias esquinas y esquivando alguno que otro obstáculo hasta que finalmente, llego al lugar. Se escondió sigilosamente detrás de unas bolsas de basura para observar primero la situación.

A unos pocos metros, observo que 3 hombres sucios y de aspecto intimidante estaban conversando entre ellos mientras se reían vulgarmente y se burlaban de los inútiles intentos de la persona que tenían arrinconada tras una pared sin salida.

Es una casualidad inesperada que Cliff hubiese estado cerca como para escuchar los gritos y llegar a la escena. De lo contrario, él también cree que gritar en medio de estos viejos callejones que tiene múltiples pasillos hubiese resultado inútil ya que poco o nadie visita estos lugares olvidados de la ciudad.

Normalmente esta región de los viejos callejones y pasillos tipo laberinto son vistos como el basural de la ciudad y del centro. Nadie viene aquí a no ser que tenga motivos ocultos. Y algunos que otros curiosos que han venido a explorar estos lugares, han terminado perdidos por varias horas hasta lograr encontrar la salida en este laberinto.

De todas formas, haciendo a un lado todo ello.

Cliff no pudo evitar fruncir el ceño al darse cuenta del tipo de situación con la que se había encontrado. No es extraño que estos pasillos laberintos acostumbren a ser los lugares favoritos de los ladrones y secuestradores que buscan esconderse de los guardias de la ciudad. Pero lo que no esperaba encontrar era a…

¡Una señorita rica y muy hermosa siendo rodeada por 3 hombres!

La señorita que fácilmente no aparenta ser mayor de 20 años, estaba totalmente rodeada por los 3 hombres de aspecto sucios e intimidantes que obstruían todas las salidas de escape.

Con una expresión clara de miedo, la señorita rica apretó su espalda contra la pared que tenia detrás mientras le temblaban las piernas del temor que sentía.

Se encontraba en una situación terrible.

Por la conversación que Cliff pudo oír de los 3 bandidos que hablan en voz alta, pudo entender como las cosas llegaron a esta situación.

Parece ser que los 3 bandidos no actuaron aquí, sino en medio de la ciudad cuando la señorita rica estaba caminando por la zona comercial. Allí, los 3 intentaron secuestrarla, pero está reacciono rápido y logro escapar.

Aunque para la mala suerte de la señorita, ella no parece estar muy familiarizada con la ciudad y sin saberlo, la dirección en la que escapo la llevo a adentrarse en estos pasillos laberinto y al final, fue alcanzada por los 3 bandidos y encerrada aquí.

—P-Por favor, no me hagan daño… —Rogo la señorita con miedo en su rostro y estando a punto de llorar.

Los 3 bandidos en respuesta simplemente se rieron mostrando miradas de desprecio y burla, claros reflejos de las mierdas de persona que estos 3 son.

—No te preocupes Ojou-chan, no somos gente mala. —Dijo el más grande de los bandidos que parecía ser el cabecilla. Luego a la izquierda de esté estaba un bandido de piel pálida y una contextura increíblemente delgada y alto que parecía ser un fideo parado. Mientras que, del lado derecho, estaba un tipo gordo que tenia grasa colgando del pescuezo y que apenas tenía cabello.

—Jsjsjsj — el bandido delgado y alto se rio como una especie de serpiente mientras declaro. —Hermano mayor, mírala, esta temblando. La estas asustado jsjs.

—Discúlpenos Ojou-chan, nuestro hermano mayor puede tener una mirada aterradora, pero no es malo.

El más gordo parecía intentar querer ser amigable con la señorita, pero no funciono. El miedo en la señorita no disminuyo en absoluto, sino que su expresión a punto de llorar aumento. Claramente esta señorita tiene mucho miedo de lo que estos 3 vándalos planean hacerle. Desesperada, la señorita volvió a mirar a todos lados en busca de una salida, pero no había caso, los tres bandidos parecían estar acostumbrado a hacer esto que se habían colocado específicamente en posiciones que obstruían cualquier intento de escape.

—… ¿Q-Que quieren? ¿Qué quieren hacer conmigo? —Pregunto la señorita a la vez que pequeñas lagrimas parecían formarse en sus bellos ojos celestes.

—…Les advierto que si… si me hacen algo malo, mi maestro… mi maestro y mi familia no les dejará salirse con la suya.

—Oia, oia, Ojou-chan, ¿acaso estas amenazándonos? Jsjsjs— el más escuálido de los tres, se rio y parecía divertirse y burlarse al ver el miedo de la señorita. Por otro lado, los otros dos no mostraron mucha reacción.

El cabecilla se acercó un poco y declaro:

—No intentes nada, mientras no te resistas no planeamos hacerte daño.

—¿¡Cómo si te creyera!? —la señorita claramente no le creía nada.

Pero extrañamente el cabecilla no parecía ser una persona de mente estrecha, ya que no se enfureció y ni se altero con la reacción de la señorita. Simplemente se mantuvo con una expresión rígida y seria, mientras volvió a hablar.

—Ojou-chan, tu familia debe ser muy rica, ¿cierto? Lo sé por la vestimenta que llevas y la cantidad de joyas en tu cuello. Debes ser hija de algún comerciante rico o de una familia noble con mucho dinero.

—… ustedes.

—No vamos a hacerte daño, pero tendrás que acompañarnos por un rato. El tiempo que permanezcas con nosotros dependerá de cuanto tu familia este dispuesto a pagar para tenerte en casa de vuelta.

El cabecilla finalizo su explicación sacando desde su bolsillo dos cadenas de hierro para atarle las manos a la señorita.

Ya veo, quieren secuestrarla para extorsionar a la familia rica de esta chica.

Por un segundo, Cliff asocio las palabras “extorción” “dinero” junto a… “renta sin pagar”. Pero rápidamente sacudió su cabeza e hizo a un lado esos malvados pensamientos.

¡No voy a ser un imbécil, y tampoco me quedare viendo como una señorita al borde de las lagrimas es secuestrada por estos idiotas! ¡Mi sentido moral no me lo permite!

Tomando una decisión, Cliff bajo en el suelo la bolsa que cargaba en el hombro y con cuidado para no hacer mucho ruido, tomo la empuñadura de una espada corta que colgaba en su cintura y fue desenvainándola, revelando desde el interior de esa vieja vaina sin mucho lujo, una hoja de una espada exquisitamente diseñada y de aspecto increíblemente hermosa.

Claramente la espada de Cliff vale mucho dinero, y por ello mismo, utiliza una vaina vieja para no tentar la codicia de nadie. De este modo, nadie sabe que su espada es tan hermosa y costosa.

Con esta hermosa espada que resplandecía con un brillo blanquecino plateado, el ambiente de Cliff repentinamente parecía estar cambiando, y pese a vestir ropas descuidadas y viejas, la apariencia de Cliff ahora se asemejaba a una especia de príncipe heroico empuñando la espada de un dios mismo. Así de hermosa es su espada que puede cambiar el ambiente de quien la empuña.

¡Bien, aquí voy!

Con un brillo veloz, Cliff repentinamente avanzo como si fuese un vendaval hacia los 3 bandidos.

—¿¡Qué!? —El cabecilla y los otros dos no tuvieron tiempo a reaccionar cuando fueron envueltos en el viento provocado por la velocidad de Cliff, y con una explosión, los tres fueron enviados volando por varios metros.

La señorita que hace segundo tenía el rostro pálido de la desesperación, ahora abrió sus ojos con asombro a la aparición de un desconocido salvador que vino a ayudarla.

Aunque la cosa aun no terminaba, ya que los 3 bandidos no fueron derrotados y volvieron a levantarse con múltiples raspones por todo su cuerpo, mientras que su ropa que ya de por si estaba vieja y mal cuidada, ahora estaba desgarrada por todos lados, casi dejándoles completamente desnudo a los tres. Parecían salidos de algún huracán caótico por la desastrosa apariencia de sus ropas.

—¡Maldito mocos, te matare! —El bandido escuálido no dudo en sacar una navaja afilada de su bolsillo y correr con la intensión de apuñalar a Cliff para matarlo. Pero Cliff no parecía tomarlo en cuenta, con un simple giro, esquivo la estocada y le atino un mortal golpe de rodilla en la boca del estomago.

Un golpe tan fuerte, que el bandido vomito en el acto.

Luego, con otra patada giratoria, el bandido escuálido fue enviado a rodar a varios metros de distancia.

—¡Hermano menor! —El gordo corrió a asistir al bandido escuálido. Se agacho a su lado y a toda prisa, empezó a revisar sus heridas. Por otro lado, el cabecilla que parecía ser más serio, no avanzo a atacar a Cliff, sino que se movió para pararse justo delante de sus dos hermanos menores.

—¿¡Como esta!? ¿¡Esta grave!? —Pregunto el cabecilla con voz ronca y agitada del enfado de ver como uno de sus hermanos menores fue golpeado.

Cliff que vio esto, levanto una ceja en ligera sorpresa ya que no esperaba que esté cabecilla fuese tan responsable. Bajo su idea, pensó que estos tres no les importaría en absoluto que uno de ellos saliese herido. Pero por lo visto, este no es el caso. Quizás estos tres si sean hermano de verdad y no simples socios de robo y secuestro.

Luego de revisar al desmayado bandido escuálido, el gordo se limpio la frente sudara y apretó los dientes mientras respondió.

—¡Aun respira, Aniki, pero esta grave! ¡Sus costillas no están bien!

—¡¡Maldición!! —el cabecilla musculoso lanzo una increíble mirada llena de intensión asesina hacia el mocoso delante suyo. Claramente sus ojos reflejaban el deseo de vengarse por su hermano menor, pero tras un leve momento de duda y conflicto en sus ojos, levanto la mano y ordeno:

—¡Vámonos, este mocoso no es simple!

—¡Pero Aniki, lastimo a—

—¡He dicho que nos largamos!

—¡E-Entendido Aniki!

Con esto, tanto el bandido musculoso y cabecilla junto con el bandido gordo, tomaron desde ambos lados al bandido escuálido para levantarlo del suelo y se marcharon rápidamente del lugar.

Bueno, ahora…

—¿Estas bien?

Extendiéndole una mano, Cliff le ofreció ayuda a la señorita rica que todavía se encontraba sorprendida por lo ocurrido. Ella miro a Cliff con asombro.

—… P-Por casualidad, ¿eres un aventurero? —Pregunto la señorita.

Cliff sonrió y negó con la cabeza.

—No soy un aventurero, sino un comerciante… o bueno, al menos estoy intentando convertirme en un buen comerciante.

—¿Un comerciante? —La señorita se sorprendió de escuchar que su salvador era un comerciante. Pero de igual modo, al notar que estaba fuera de peligro, dejo escapar un suspiro de alivio y tomo la mano extendida de su joven salvador para levantarse del suelo sucio del lugar.

Ella estaba a punto de darle las gracias, cuando noto que su vestido estaba hecho un lío y que sus pantimedias estaban expuestas, por lo que, con el rostro rojo de vergüenza, ella se apresuro a sacudirse el vestido y acomodárselo a toda prisa.

Al ver esto, Cliff simplemente sonrió de manera divertida.

Luego de esto, ambos conversaron por un corto tiempo hasta que, bajo la guía de Cliff, ambos salieron de los pasillos laberintos y regresaron a la transcurrida calle del centro de la ciudad. Allí, no paso mucho tiempo para que varios hombres vestidos de guardias aparecieran junto con un hombre que parecía ser el mayordomo que trabaja para la familia de la señorita.

La señorita agradeció a Cliff con una hermosa sonrisa y las mejillas ligeramente rojas.

Por otro lado, el mayordomo frunció el ceño al ver la ropa vieja y el bolso lleno de verduras y frutas que cargaba Cliff. Luego de que la señorita agradeciera a su salvador, el mayordomo dio un paso adelante y como recompensa por salvar a la joven señorita de la familia, le entrego una pequeña bolsa con monedas de oro a Cliff y se marcharon en un carruaje de aspecto lujoso que esperaba a un lado.

Y así… Cliff regreso con una sonrisa de oreja a oreja a pagarle a la posadera de donde se está quedando para que no le echasen a la calle. Todos sus problemas se resolvieron y su primer día de la semana finalizo…

….

…….

O eso pensaba, ya que esa mañana fue el inicio de todos los eventos que vendrían más adelante. 

2820p


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