CH0001
Capítulo
01:
Con mi respiración
totalmente descontrolada, en estos momentos estoy corriendo por mi vida. Estoy
huyendo con todas mis fuerzas de las garras de la bestia.
Llevando
conmigo un corazón lleno de miedo, corro por los alargados pasillos de la mansión
mientras tumbo varias sillas en el camino para obstruir el paso de la bestia, y
luego salto de la escalera y continúo huyendo.
“¿¡Donde estas,
Eric!?”
La bestia lanzo
un rugido mientras busca mi rastro.
Escondido
dentro de un placar, con mis piernas temblando de miedo junto mis manos y ruego
para que la bestia no me encuentre.
—¡Diosito, si
existes en este mundo, por favor no dejes que me encuentre!
Quizás gracias
a mis plegarias, la bestia no reviso el placar y pensó que continuo por los
pasillos. Escucho los pesados pasos de la bestia pasar cerca del placar y
alegarse.
Aun con miedo,
lentamente abro la puerta y asomó mis ojos para ver a lo lejos a la bestia de
cabello rojo sangre doblar en la esquina y perderse de vista.
…Se fue.
“Ha…”
Deje escapar un
suspiro de alivio mientras mis piernas que todo este tiempo estaban temblando,
finalmente perdieron fuerzas y me derrumbe sobre la puerta del placar, sentándome
en el suelo.
“Finalmente
logre escapar de esa bestia…”
Me seque el
sudor de mi frente con la manga de mi camisa, y murmure:
“… ¿acaso esa
mocosa no conocer la palabra ‘rendirse’?”
Al no estar acostumbrado
a correr tan desenfrenado, estoy completamente sin aliento. Incluso mis piernas
duelen y están cansadas. Ya no creo que pueda seguir corriendo. Si me vuelve a
encontrar, estaré perdido.
“¡Nunca te perdonare!”
Mientras descansaba
en el suelo, otro grito lejano se escuchó. Mi cuerpo tembló al escuchar a la
bestia de nuevo.
Por lo visto,
no se ha rendido y continúa buscándome en la mansión.
Por suerte, la mansión
es grande y extensa, cuenta con muchas salas y pasillos, así que tardara un
rato en regresar a buscar en esta área. Eso me da un alivio, y vuelvo a
suspirar.
Soy Eric
Carmosa, un niño de 11 años.
Tengo un
brillante pelo de color castaño claro, y soy un lindo bishounen de ojos
celestes.
Actualmente me
encuentro como un niño de 11 años, pero anteriormente era un universitario de 24
años que vivía con total tranquilidad en otro mundo.
Lamentablemente
fallecí un lunes por la mañana, cuando me asalto un repentino dolor en el
pecho. Me tambaleo y mis pupilas temblaron antes de desplomarme en medio de la
calle mientras me dirigía a la parada de bus.
Causa de mi
muerte: un paro cardiaco.
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