Consejos para crear la ambientación de tu novela
Consejos para crear la ambientación de tu novela
La ambientación
de una novela es casi tan importante como un argumento interesante y unos
personajes peculiares. Si la localización espacial que rodea a una historia
no es convincente, o si hay anacronías en la ambientación temporal, toda la
historia perderá fuerza. ¿Sabes como ambientar tu novela correctamente?
Aquí dejaremos
una serie de consejos/tips que te serán útiles para la creación y adaptación del
ambiente de tu novela.
1. INVESTIGAR.
Como primer
consejo y mas importante es el de “investigar tanto si eliges una época histórica
diferente a la tuya o una ciudad exótica”. Tu debes conocerlo todo sobre el
espacio y el tiempo elegido para poder conseguir una ambientación verosímil.
Tú debes saberlo
todo, absolutamente todo: qué marca de tabaco fumaban los jóvenes de aquella época,
que música se escuchaba o como era una típica taberna; si el lugar es lo que
varia tienes que documentarte al detalle, conocerlo como si fuese un habitante
del lugar.
2. Ten en cuenta el clima y la vegetación.
El clima y la vegetación
son una parte importante de la ambientación. ¿ve arboles el protagonista al
salir a la calle? ¿de que tipo? ¿Cómo son sus copas? ¿a que huelen? ¿hacia
frio, llovizna, nevada? Estos distintos aspectos son importantes en la ambientación.
3. NO ES UNA CLASE DE HISTORIA NI UNA GUIA DE VIAJES
Algunos
escritores noveles se documentan a conciencia, pero luego cometen el error de
volcar todo lo que saben en e texto. La novela ha de ser como la punta de un
iceberg: mostrar solo una pequeña parte de lo que sabes.
Ten cuidado con
convertir tu novela en una clase de historia o en una guía de viajes. No olvides
que lo importante es lo que estas narrando, y la ambientación es un
complemente, como la guarnición de un buen plato, que si falla puede arruinarlo,
pero no debe restarle protagonismo a lo más importante: la acción.
4. UTILIZAR MITOS Y RUMORES PARA DAR FORMA AL LUGAR
Así es, utiliza
mitos, leyendas o rumores para dar forma a la ambientación de la ciudad, reino,
imperio, condado, etc., y forma de este modo un ambiente basado en esos mitos y
rumores. Pero Ojo ya que los mitos deben tener correlación con algo de la historia,
por ejemplo; un mito de que existe serpientes en el lago x, serpientes de dos
cabezas y muy peligrosas, este mito el prota lo escucha de un viejo ebrio en un
bar. Y luego, mas a futuro la situación lleva al prota a ir a ese lago y allí
es atacado desprevenidamente por misteriosas serpientes de dos cabezas.
5. NO SEAS PROLIJO EN TUS DESCRIPCIONES.
La forma
general seria esta: no te extiendas demasiado a la hora de describir. Elige algunos
elementos que te parezcan llamativos y no cuentes el resto. Si describes algo
con todo detalle, ha de ser por una razón, debe ser importante para la
historia.
Por supuesto,
evita la monotonía. Hace poco me toco corregir una novela cuyo autor aplicaba
la técnica del barrido: cada vez que el personaje llegaba a una ubicación nueva,
el narrador describirá el lugar con todo detalle de izquierda a derecha. Si aparecían
personajes en escena, describía su aspecto e indumentaria desde la cabeza hasta
los pies. Resultaba aburridísimo.
6. EL SALTO TEMPORAL ES UN GRAN RECURSO.
No tienes por
que contar como se dirige el protagonista desde su casa hasta el trabajo. Si ha
quedado con alguien, no tienes por qué mostrar como se desplaza hasta el lugar
de la cita, ni siquiera como se saludan o que piden en el bar. Situado ya
sentados a la mesa y ahórrate aburridas descripciones que no llevan a nada.
7. UTILIZA LOS SENTIDOS.
Un error muy
frecuente es limitar las descripciones a lo visual. Hay que describir lo que se
ve, por supuesto, pero no olvides los demás sentidos. ¿A que huele? ¿Hay mucho
ruido? ¿Hace frio? ¿Qué siente el personaje al tocar aquel sillón? ¿Cómo sabe
el desayuno? Son detalles que te ayudaran a enmarcar los hechos con un contexto
realmente autentico.
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