ch01 +
Capítulo 01
¡Doloroso!
¡Qué
doloroso!
¡Me
duele mucho la cabeza!
Una nebulosa
y casi inentendible escena de ensueño en donde podía ver lo que parecía ser mucha
sangre derramada en un suelo de tierra y un carruaje volcado prendido fuego en
la distancia, se hizo añicos en un instante. Mis pensamientos parecían regresar
desde la oscuridad a mi cuerpo. Rápidamente me desperté alarmado y asustado
debido al increíble dolor anormal de cabeza que sentía.
Agh…
Con mis manos sostuve y me estiré mi cabello en un intento de aliviar el dolor.
Pero no dio resultado, el dolor se asemejaba a algo punzante incrustado dentro.
Era tan insoportable, que caí desde la silla en la cual estaba sentado.
Mi
cuerpo se desplomo, y estuve tembloroso y sin moverme por un largo rato.
Estando
en el suelo, note que piso era de madera vieja y sucia, claramente no se había
limpiado bien, ya que podría ver el polvo seco juntado entre las ranuras de la
madera. Pero no solo era polvo, sino que también había botellas vacías de licor
y cerillas de tabaco o hasta, alcohol derramado en pequeños charcos.
Cuando
el punzante dolor empezó a desvanecerse, dejé escapar un suspiro mientras me senté
mareado en el suelo y al observar el lugar y ver las mesas, algunos ebrios que
estaban dormidos sobre sus sillas o roncando en el mismo suelo sucio sin más mínimo
escrúpulo, recordé donde estaba.
Estoy
en el Hormiguero.
Así se
apoda uno de los bares y prostíbulos más populares de toda la ciudad de Valencia.
El Hormiguero, lugar en donde los ebrios alcohólicos, drogadictos, pervertidos
y viejos degenerados acostumbran reunirse para hacer rienda suelta a sus
deseos. Acostumbro venir aquí con algunos amigos para emborracharnos mientras
vemos a las señoritas bailar desnudas en la plataforma de exhibición y si
tenemos suerte y dinero también contratamos a alguna señorita para que
nos acompañe.
Aunque…
lamentablemente los servicios de estas señoritas son bastante caros, así que
casi siempre nos vemos obligados a simplemente mirar la actuación con baba
chorreando desde la boca mientras nos emborrachamos y caemos ebrios al suelo.
Y hoy
no fue una excepción.
Luego
de haber estado bebiendo toda la noche, finalmente el alcohol nos ganó y caímos
derrotados. Mirando a mi alrededor, veo que algunos se mis amigos siguen
tumbados roncando en el suelo, pero otros no están por ningún lado. Quizás se
marcharon antes.
Reflexionando
un poco… no pude evitar fruncir un poco el ceño con ligero enojo al considerar
que mis amigos se marcharon y me dejaron aquí dormido. ¿Acaso no pudieron
intentar despertarme antes de irse? Rápidamente revise mi cuerpo con ligera
inquietud y no note nada raro, tampoco parece que me falte nada. Tengo mis
zapatos, mis pantalones bien abrochados (aleluya), mis llaves y lo más importante…
aun tengo el reloj de bolsillo que mi padre difunto me entrego.
Sostuve
por unos segundos el reloj de bolsillo enfrente de mis ojos, mirándolo por unos
segundos mientras varios recuerdos pasan ante mis ojos. Al final, dejé escapar
un triste suspiro, y volví a guardar el reloj en el bolsillo hondo de mi pantalón.
Me levanté
y me sacudí el polvo y la mugre.
“Oye,
despierta…” Me acerque a un muchacho de cabello roñoso y ropa vieja que estaba
roncando fuertemente boca arriba en el suelo. Le di varios empujones con el pie
para intentar despertarlo, pero no había caso. Luego intente llamarlo por su
nombre, pero…
Oh, no
recuerdo su nombre. ¿Cómo te llamas?
Reflexione
unos segundos, intentando recordar el nombre de este tipo, pero no había caso.
No lo recuerdo. Oh, mejor dicho, ¿me llego a decir su nombre? Recuerdo que
apenas ayer en la noche, mientras bebíamos y nos emborrachábamos que conocí a
varios de mis amigos. O sea, no ha pasado mas de un día desde que nos
conocimos. Es normal que no recuerde su nombre, ¿no?
No es
mi culpa no recordar cómo se llaman estos ebrios, ¿cierto?
Al
final, por mas que sacudí al tipo, no se despertó. Deje escapar un suspiro, y
me marche del lugar.
…No
creo que le importe si le dejo allí, ¿cierto?… después de todo, mis otros
amigos también me dejaron roncando sin avisarme.
***
Salí
por la puerta del bar, y estiré un poco mis huesos al ver la calle principal
que estaba repleta de multitud que iba y venía. Ya son las diez de la mañana,
por lo que la ciudad esta en pleno apogeo, con gente; desde niño a ancianos, yendo
y viniendo de todos lados. Algunos granjeros aprovechan este horario pico para
colocar sus puestos enfrente de las calles principales y vender sus verduras recién
cosecharas. Otras tiendas como, por ejemplo, las tiendas de comida rápida abren
temprano para limpiar y a esta hora, están llenas con pedidos y clientes sentados
y charlando en las mesas.
Toda
la escena da un ambiente ruidoso y vivido, muy enérgico para una ciudad de poco
mas de 10 mil habitantes como lo es Valencia.
Tener
una mañana tan entusiasta como esta, sin duda haría feliz a muchos, pero para
mi que acabo de levantarme luego de haber pasado toda la noche bebiendo a
cantaros. Ahora mismo este ambiente es increíblemente tortuoso y me hace doler
aun mas la cabeza. La resaca esta atacándome, por lo que camino varios pasos
hasta adentrarme en un callejón cercano.
Muchas
veces he tomado el camino de este callejón como desvió, se que el final de este
callejón da con la calle principal cercana a la iglesia y al barrio de los
nobles, así que prosigo por aquí antes de ir por la ruidosa ciudad tumultuosa. De
este modo, camino por un rato por este callejón oscuro y algo oloroso, ya que
las tiendas de comida acostumbran tirar sus desperdicios aquí.
Cuando
pensé que estaría llegando al final de la otra calle, me topo con una escena
inesperada que me hace levantar una ceja de la sorpresa.
Enfrente
de mí, veo a 3 tipos de mala pinta que también se sorprenden a toparse conmigo.
Ambos
nos queramos quietos viéndonos los unos a los otros.
Pero
si bien estos 3 me mira con expresiones de inquietud, enfado y aparentemente
algo de nerviosismo con gotas de sudor cayendo por sus frentes. Yo por otro
lado, me quedo viendo a la niña pequeña de aparentemente unos 11 a 13 años que
estos 3 tipos traen entre los tres.
La
niña, que por cierto es bastante linda, lleva un hermoso vestido llamativo y de
aspecto caro mientras tiene su lacio cabello color mermelada peinado y atado en
dos coletas en moño que sobresalen hacia los costados en forma de tirabuzón.
Sin
duda, puedo deducir fácilmente que la niña proviene de alguna familiar rica ya
que esas ropas, esos zapatos, ese peinado no es común entre la gente plebeya de
la ciudad. Claramente esta niña es rica y podría provenir de quizás alguna
familia noble o alguna casa comerciante de la ciudad.
Pero….
¿Qué diablos hacen?
La
niña me mira con una mirada desesperada pidiéndome ayuda con unos ojos que
parecen a punto de echarse a llorar, con pequeñas lagrimas en sus mejillas que
indican su miedo. La niña rica posiblemente me hubiese gritado “¡socorro, ayúdame!”
si no fuese porque su boca esta amordazada con un pañuelo sucio. Tampoco puede
correr ni forcejear ya que sus manos y sus pies están atados con una soja y
entre los 3 la cargan para llevársela.
Así es…
no es tan difícil de entender lo que sucede, ¿cierto?
“… ¿Muchachos,
la están secuestrando?” pregunte por si acaso.
Los 3
tipos se sobresaltaron ligeramente, saliendo del estupor que había provocado
encontrarnos de repente en este oscuro y mugriento pasillo. Esto seguro que
estos tres no esperaban que alguien transitara por estos pasillos lleno de
comida podrida, olor nauseabundo y ratas, ¿no?
… Jajaja…me
acabo de dar cuenta, pero… parece que les arruine el secuestro secreto
Sonreí
y por poco dejo escapar una risa al ver las miradas inquietas de estos tres.
Pero
luego, esos tres parecen intercambiar miradas, y con sus miradas entre sí parecen
haber llegado a un acuerdo mutuo entre los tres. Bajan a la niña rica al suelo,
dejándola allí. Y luego…
…. Oh,
mierda.
Desde
sus bolsillos, sacan unas navajas que reflejan en los bordes de su afilado y
pulido metal, mi rostro palideciendo con mi sonrisa quebrada...
1390p
Comentarios
Publicar un comentario