¡Convocado a otro mundo como héroe~!
¡Convocado a otro mundo como héroe~!
...
Ahhhh~ verdaderamente este mundo es el mejor.
Acostado en una lujosa cama de casi tres metros de amplia, acolchada con unas suaves sabanas de ceda fina increíblemente cómoda y refrescante.
Comendo las delicias que están alineadas en una mesa a mi costado, justo al alcance perfecto de mi mano.
Y por si todas estas comodidades no fueran suficiente, también estoy recibiendo un placentero masaje de una linda chica que apenas se encuentra vestida.
Ese soy yo, Klein Sylfond, quien con una expresión llena de paz mental y relajación murmura
“Ahh~ fantástico. Realmente este mundo es genial.”
Yo, quien hace poco no era más que un mero estudiante de secundaria viviendo una aburrida vida común y corriente, un día fui convocado repentinamente a otro mundo como un héroe. Algo típico y cliché de novelas. El mundo, o, mejor dicho, el lugar al que fui convocado hace aproximadamente un mes se llamada…
—El Reino Élfico de Sylfond.
Un lejano reino de este mundo, el cual es dominado principalmente por la famosa raza de historias y cuentos fantásticos; los elfos mágicos de orejas largas y puntiagudas.
Debo de admitir que, en el primer día de mi convocación, pese a que suelo leer mucho sobre historias mágicas y fantásticas, igualmente esto no evito que me quedase bastante estupefacto por lo que había sucedido. Tal así fue mi sorpresa, que incluso me quede con la boca abierta un día entero sin poder creer totalmente que lo que estaba viendo fuese real.
Pero luego de adaptarme y aceptar que lo que estaba viendo era real…. Ahhhh~ es lo mejor que me ha pasado en la vida.
Este mundo es igual a los mundos de fantasía que siempre soñé y admiré.
En este mundo tienen varias lunas a la vista del pleno cielo estrellado.
Existen increíbles castillos y palacios que parecen alcanzar los cielos e incluso hay algunos que otros castillos flotantes que sobrevuelan por encima de las nubes.
También existen dragones gigantes que sobrevuelan los cielos.
Y por supuesto que también existen múltiples razas de todo tipo, así como también la magia, habilidades, grimorios, organizaciones malvadas, reinos mágicos, etc.
Básicamente este es un mundo sacado de cuentos mágicos y fantásticos que suelen ser bastante populares en anime y novelas ligeras.
Un mundo Isekai.
Pero lo que más aprecio y adoro de aquí es que—
Aquí no hay amigos, ni familiares, ni teléfonos, ni gente que se queje por todo y obviamente, tampoco hay internet.
El sentido común y la cultura moral que había acumulado desde que era un niño, aquí son completamente inútiles. Pueden ser olvidados ya que no sirven para nada en este mundo.
En otro sentido.
Aquí no existen restricciones problemáticas como en mi anterior mundo. Aquí no existen restricciones aburridas y poca divertidas que me restrinjan. Aquí solo reina la libertad absoluta de hacer lo que te plazca, esto incluye si quieres hacer el bien o el mal. No importa lo que quieras hacer, aquí no habrá nada que te retenga. Eres libre de quemar el mundo, o eres libre de intentar salvarlo.
¡Esto si es libertad absoluta~ adoro este mundo!
Era un ambiente distinto a mi vida anterior.
Aquí tampoco tengo porque seguir estudiante algo que me será totalmente inútil para mi futuro, no tengo porque seguir preocupándome por mi futuro ya que, al ser convocado como un héroe, tengo todas mis necesidades de vida completamente garantizadas por el reino élfico y también puedo tener todo lo que quiere, aquí no hay límites.
Obviamente este mundo también viene con peligros, pero habiendo leído miles de novelas de este estilo y visto miles de series de mundo fantásticos y mágicos, los peligros no me son inesperados. Se claramente que este mundo también esta lleno de peligros increíblemente aterradores y que no se puede subestimar en lo más mínimo.
Pero fuera de ello, este mundo es mucho mejor que mi viejo mundo.
Y mientras me relajaba comiendo uvas frescas, no pude evitar preguntarle.
“¿No lo crees así, maestra? ¿No crees que tu mundo es el mejor mundo que puede existir?”
Mi pregunta estaba dirigida hacia la linda chica que apenas llevaba ropa encima y que se encontraba haciéndome un masaje en mi estomago con sus blancas y tiernas manos.
Ella era una hermosa chica que aparentaba no estar muy lejos de mi edad, rondando entre los 15 y 17 años aproximadamente. Pero si hay algo diferente entre ella y las chicas comunes que conocía en mi anterior mundo, entonces sin duda serian sus orejas largas de elfo las cuales temblaron ante mi pregunta.
Sus suaves nalgas desnudas se encontraban apoyadas sobre mi pantalón, justo sobre la zona en donde mi ‘hijo’ estaba abultado. Mientras que sus manos temblaban debido a la vergüenza que sentía la cual hacia que su rostro estuviera completamente rojo.
Al escuchar mi pregunta, ella apretó sus dientes con fuerza y me miro con ojos enojados de niña pequeña a punto de llorar y luego, me grito con todas sus fuerzas.
“¡Eres un héroe sinvergüenza!”
...
Ella sin duda es y seguirá siendo una belleza increíble, con una piel blanca como la nieve y un rostro perfectamente formado el cual era tan bello como el de un hada, y un cuerpo delgado pero increíble también.
Debido a su poca vestimenta, sus abultados senos con parte del pezón a la vista se tambalean con cada movimiento que ella hiciera, mientras que su cara estaba teñida de vergüenza y se mordía los labios con frustración al mismo tiempo que sus ojos estaban llorosos.
Su nombre era ++++ y a pesar de que ella claramente desprendía un aura que indicaba que era una chica de noble cuna, tenía un collar de esclavo y me daba un masaje corporal con sus delicadas manos desnudas mientras se veía obligada a hacerlo con una vestimenta bastante erótica y en una posición bastante peligrosa.
Esta hermosa chica elfa fue la que me invoco a este mundo.
Ella es mi maestra.
Y pese a que se suponía que yo al ser invocado, me convertiría en el sirviente de esta linda elfa de acuerdo con el contrato maestro-sirviente. Las cosas no resultaron como se creía que sería.
“Ahh~ De todas formas, ¿puedes presionar un poco más fuerte allí abajo?” Dije mientras me moví un poco, y mi bulto que se formó en mis pantalones presiono más fuerte contra el suave y desnudo trasero de esta chica.
“Aah~ ¡T-Tu! ¡Acosador! ¡Escoria! ¡Héroe sinvergüenza!”
Mi maestra me lanzó decenas de insultos, pero con todo este tiempo que hemos pasado en estas últimas semanas, ella debería de saber que ningún insulto me puede hacer nada ¿no?
“Vamos, maestra. Sabes que insultarme no me daña en lo absoluto. Por el contrario, me hace emocionarme más a seguir molestándote.”
Mi maestra se mordió los labios mientras me miraba con enojo.
Ella al ser tratada como una sirvienta o esclava, tuvo que obedecer a mis demandas y presiono su suave trasero contra mí, mientras su rostro se volvió más enrojecido de la vergüenza y un toque de otra emoción.
Al sentir la presión, sonreía mientras bromeo.
“Oh, bueno. Parece que has mejorado bastante en esto, maestra.”
Cuando mencione y enfatice en mis palabras, mi maestra apretó su puño y murmuró en voz baja.
“Uuu… la próxima vez…. ¡La próxima vez de seguro— te someteré! ¡Y devolveré esta relación a cómo se supone que debe ser…!”
“Fufufu, suerte con ello, maestra.”
Mi maestra es la segunda princesa del Reino élfico Gibril.
Se suponía que yo sería el sirviente o esclavo de esta bella elfa. Pero en el momento de mi invocación, o mejor dicho, en el momento en cuando el contrato de maestro-esclavo se lanzó contra mí, las cosas se invirtieron por varias casualidades y ahora…
“¿Maestra, podría abrir un poco más su entrepierna, ya que no alcanzo a ver?” Comente con una sonrisa.
“¡N-No!”
Mi maestra intento negarse a mi demanda. Pero ella siendo mi esclava, no puede negarse a mis demandas, así que lentamente separó sus piernas y expuso sus partes privadas.
“Baya, maestra. No tiene por qué sentir tanta vergüenza, si ya he visto su parte de allí bastante en estos últimos días.” Comente con una sonrisa amable que luego cambió a una sonrisa malvada a la vez que extendí mi mano y toque su zona ya húmeda y jugosa de allí abajo.
“Mira, maestras, ya está bastante jugoso aquí abajo.”
“…N-No es cierto, ¡Mentiras!”
Mi maestra intentó negar mis palabras al mismo tiempo que movió su cabeza de un lado a otro.
“Pero… mira esto, aún queda un poco de lo que dejé allí anoche.” Comente ello, mientras saque mi mano de la entrepierna de mi maestra y le mostré como parte de mi mano se había ensuciado con el semen que yo mismo dejé allí, en su interior, la noche pasada.
El rostro de mi maestra se volvió completamente rojo de la vergüenza, mientras giró su rostro hacia otro lado, negándose a mirar.
Mi malvada sonrisa se amplió al verla actuar así.
Ella sin duda quiere negar que lo sucedido en estas últimas últimas semanas haya sido verdad. Pero no podrá hacerlo porque la prueba de todo ello ya se encuentra en el interior de su coño, o más específicamente, se debe encontrar resguardado en el interior de su útero, formando un pequeño bebé.
Un bebé mío y de mi maestra.
podria ser interesante como inicio y buena idea
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