Cp001
Capítulo 001
“¿¡¡Acaso estas burlándote de nosotros, mocoso!!?”
Con un repentino y ensordecedor grito mi mente regreso
a la realidad de manera abrupta. Y lo primero que sentí, es una total desorientación
con mi entorno. Di varios pasos hacia atrás, y casi tropiezo. Mi cabeza dolía
por razones desconocidas, y mis pensamientos estaban en completo desorden.
¿Qué diablos? ¿Dónde estoy?
Observé a mi alrededor, y me sorprendí al darme cuenta
que me encuentro en lo que parece ser un viejo, sucio y abandonado callejón que
daba a una calle ruidosa de la ciudad. Mirando mi entorno, poco a poco sentí
que mis sentidos volvían y mi vista se aclaraba.
También note otro problema que tenía enfrente.
Tres hombres de aspectos sucios y algo amenazantes
estaban lanzándome aterradoras miradas fijas en mí. Sus miradas hicieron que me
estremeciera, y me preguntase a mí mismo.
¿¡Que demonios pasa aquí!? ¿¡Que sucede!?
No solo me estaban fulminando con sus miradas
amenazantes, sino que note que dos de ellos se posicionaban en una ubicación exacta
que obstruía completamente la salida de este callejón que daba a la calle.
Mientras que el ultimo y más grande de los tres estaba parado recto mientras parecía
estar vigilando a una cuarta persona que estaba tirado en el suelo.
Dirigí mi mirada hacia esa cuarta persona, y me
sorprendí.
Se trataba de una pequeña niña de no más de 13 años
que vestía un colorido y llamativo vestido de aspecto muy costoso, mientras que
tenia un hermoso cabello color mermelada perfectamente peinado en dos coletas a
los lados. La niña parecía estar muy asustada con la situación, ya que parecía estar
a punto de echarse a llorar y tenia el rostro algo pálido. Sus delicadas piernas
le temblaban del miedo, y no sabia que hacer mientras miraba la situación.
¿Quién…?
Mientras me topo con toda esta confusa situación,
denoto que poco a poco, empiezo a rememorar los eventos que habían llevado a
toda esta situación.
Sí, creo que ya recuerdo…
***
Empecemos diciendo que soy un joven aprendiz de comercio,
mi nombre es Cliff Grannel, y hace no más de tres meses que cumplí 16 años.
Actualmente vivo en la Ciudad de Valencia, ubicada a
unos 87 kilómetros de la Real Capital del reino de Gretta. Sí, bastante lejos,
¿cierto? Según tengo entendido, Valencia es una de las ciudades más alejadas
del centro del reino.
Esta ciudad esta tan lejos que incluso desde el tejado
de algún edificio en la ciudad, mirando al horizonte se puede llegar a ver las
murallas de dios a lo lejos. Así es, así de lejos estamos del centro del reino.
Las murallas de dios es lo que separa al territorio
del reino del mundo exterior corroído.
Pero regresando a mi situación, vivo en Valencia y mi
trabajo como comerciante es maniobrar un carruaje para trasportar cargas de
productos desde esta el mercado principal de la ciudad hasta el puerto del rio
que divide la ciudad en dos partes. Allí, dejo la carga y otras personas se
encargan de cargar la carga en barcos para cruzar todo el rio y venderlo en el otro
lado de la ciudad. Según entiendo, el valor de cada producto del otro lado de
la ciudad se valúa casi al doble o triple del precio de este lado. Eso es
debido a que el lado norte de la ciudad es popularmente conocido como el lado
más peligroso de toda Valencia. Allí acostumbran reunirse grupos criminales y
traficantes de esclavos. La guardia y la policía de Valencia han intentado por
años ahuyentar a esos grupos de crímenes organizados, pero todo intento siempre
ha terminado en fracaso.
Podríamos decir que el ala norte de la ciudad es
propiedad de los grupos criminales y algunos que otros nobles que viven allí y
se hacen ricos de la venta y trafico de productos ilegales como la venta de
esclavo o drogas peligrosas triadas desde la capital.
Por suerte, el ala sur de la ciudad que es en donde
vivo siempre ha mantenido un nivel de seguridad bastante alto y digno que te
permite circular por las calles sin peligro de ser asesinado repentinamente.
Aunque, suele suceder que, así como se trasportan productos al otro lado de la
ciudad, también pasa que algunos bandidos o grupos pequeños de criminales
llegan a este lado de la ciudad con fines malvados. Y si bien esto no ocurre
tan seguido, ocurre cada tanto tiempo.
Un ejemplo claro de esto, fue hoy mismo mientras
estaba regresando en mi carruaje luego de haber terminado de entregar la carga.
Cruce varia calles asfaltadas cuando repentinamente, oí un grito de ayuda.
Detuve mi carruaje y alcé una ceja con sorpresa.
¿Alguien pidiendo socorro?
Si es alguien en peligro, no puedo hacer la vista
gorda, ¿verdad? Amarre mi carro en un costado de la calle y camine varias
cuadras por la calle ruidosa hasta finalmente encontrarme con un viejo y
decrepito callejón.
El grito de socorro vino de aquí, ¿cierto?
Por unos segundos dude en ingresar a este lugar oscuro
y abandonado. Mis sentidos me decían que era peligroso, pero sabiendo que
alguien puede estar en problemas no tuve mas remedio que apretar mi puño y
desenvainar secretamente una afilada daga que siempre llevo conmigo. Di un paso
adelante, y avance al interior del callejón.
Luego de un avanzar por unos 10 metros en el interior,
me tope con una increíble escena.
Tres hombres de aspecto sospechoso y sucios, garbaban
entre los tres a una pequeña niña que luchaba por liberarle. Lastimosamente el
mas grande de los tres tipos le había vendado la boca a la niña, por lo que ya
no podía pedir socorro, y tanto sus manos como sus pies eran inmovilizados por
los otros dos tipos.
Mis ojos se abrieron de par en par al ver esto.
Al ver esto no me era difícil de adivinar lo que
estaba sucediendo.
¡Esos tres estaban secuestrando a esta
niña rica!
***
Luego de ello no es difícil adivinar lo que sucedió,
¿cierto?
Guiado por mi sentido de querer ser el héroe del día,
grita alertando a los tres tipos que bajaron a la niña y sacaron sus dagas
viejas pero peligrosas de sus bolsillos y me rodearon.
Si bien quise actuar como el salvador del día, la situación
rápidamente se volteo en mi contra. Ahora yo estaba en problemas para escapar ileso
de estos tres.
Aunque aún tengo una duda…
… ¿Qué me acaba de suceder?
No se porque, pero hace segundos nomas me sucedió un
evento extraño. Repentinamente me quede petrificado en mi lugar y mi mente se
blanqueo totalmente por un segundo. Si no fuese por el grito atronador del
maleante mas alto y grandote que me regaño, quizás todavía estaría aturdido y
petrificado como idiota en el lugar.
No lo entiendo.
No se que demonios fue eso de recién, pero no tengo
tiempo para pensar en ello ahora. Lo importante ahora es… salir ileso de esta encrucijada.
“¡Mocoso, pagaras caro haberte entrometido en nuestros
asuntos!” gruño uno de los tres maleantes mientras me apuntaba con la punta
afilada de su daga.
Al ver el reflejo de mi rostro en la daga que me
apuntaba de manera amenazante, no pude evitar tragar un poco de saliva. Mentiría
si digo que no les tengo miedo a estos tres. Pero en una situación apretada como
esta, no tengo tiempo para ponerme nervioso y miedoso. Aprete mis dientes,
mientras puse toda mi concentración en la pelea.
Los tres tipos se lanzaron a atacarme.
Yo por otro lado, procure colocar toda mi fuerza en
defenderme. Rápidamente y con movimiento de pies fluidos, esquive todas las
estocadas de los maleantes mientras doy saltos de un lado a otro y me agacho o
ruedo hacia los lados.
En un momento de descuido, uno de los maleantes; específicamente
el maleante que era alto y escuálido como un fideo con manos largas y una
mirada similar a la de una serpiente con lengua larga; tropezó con el suelo desquebrajado
del lugar y no dude en aprovechar esa oportunidad.
Me lance hacia el maleante escuálido y con un giro
vertical en medio del aire, le atine una voraz patada giratoria justo en el
rostro.
“¡Guaww…!!!”
El maleante escuálido dejo escapar un chillido
doloroso mientras voló por los aires y dio varias vueltas por el suelo hasta
finalmente detenerse. Fácilmente, mi patada giratoria lo envió a unos seis
metros de donde estábamos.
“¡¡Turk!! ¿¡Estas bien!?” el mayor y más musculoso que
parecía ser el capataz de estos tres, grito al ver a su hermano ser enviado por
los aires.
“¡Oye, Kurt, ve a revisar como esta!” Ordeno el tipo.
Luego el maleante mas gordo y calvo bajo su cuchillo y
corrió a revisar el estado del que envié a volar en el aire. Quise aprovechar
para atacarle por la espalda, pero el tipo grandote noto mi intención y se interpuso
delante.
El gordo se agacho para revisar a su hermano y luego
de unos segundos, su rostro palideció mientras grito.
“¡No es bueno, aniki! ¡Turk tiene toda la mandíbula
rota y está muy grave!”
“¡Maldición!” maldijo el grandote mientras apretó los
dientes a la vez que me lanzo una mirada llena de odio. Luego, su mirada se desvió
hacia la niña que iban a secuestrar y por unos segundos en sus ojos se reflejo el
conflicto interno en sí hasta que finalmente, detuvo su ataque y clamo.
“¡Kurt, nos vamos!”
“¡Pero aniki, ese mocoso lastimo a…!”
“¡¡He dicho que nos marchamos ahora!!”
“¡E-entendido, aniki!”
Fue así como el grandote y el gordo tomaron desde
ambos lados al tipo escuálido, y se marcharon rápidamente del lugar.
Al ver que el peligro se marchó, dejé escapar un
suspiro de alivio y mis piernas se aflojaron, y caí sentado en el suelo con el
rostro sudado y mis manos temblorosas del esfuerzo que había hecho en este corto
intercambio de golpes y estocadas.
Quizás sea tarde para decirlo, pero no soy muy fan de
las peleas.
Aunque he sido entrenado y tengo algo de habilidades
para enorgullecerme por ello, de igual modo no me gusta pelear y no puedo
evitar temblar al pensar que si me hubiese descuidado por un segundo en esta
pelea, pude haber sido apuñalado por algunas de las dagas de estos tres
maleantes y haber terminado grave o incluso muerto.
Luego de descansar un rato, la niña rica que estuvo a
punto de ser secuestrada me agradeció entre lágrimas mientras se echó a llorar
del evento aterrador que había sufrido. Sus llantos fueron tan fuertes, que
parece haber alertado a algunos peatones que pasaban por la calle principal que
daba al callejón, ya que no paso mucho tiempo cuando se escucho los sonidos de
pasos y entonces, me sorprendí al ver que la policía de la ciudad había
llegado.
Me hicieron varias preguntar e interrogativas, y al
final, el jefe de los policías me agradeció por haber salvado a la niña y se
marcharon llevando a la niña consigo. La niña es rica, por lo que seguro su
familia deben estar desesperados. Seguro este jefe de policía aprovecharía para
llevar a la niña por si mismo a su casa para ganar un poco de prestigio, así
que al no tener nada más que hacer aquí, decidí regresar a mi carruaje y
reanude mi viaje.
Sin duda fue un evento algo sorpresivo y peligroso,
pero no le di mucha importancia y esa noche dormí con total normalidad como si
nada hubiese pasado.
Pero no seria hasta en la mañana siguiente, cuando eso
ocurriese, que me daría cuenta de la importancia de este evento que marcaria un
cambio en mi vida.
1940p
Comentarios
Publicar un comentario