otro cap cualquiera
Me encuentro en una difícil situación.
Es en la mañana y son aproximadamente las 09:37hs cuando me encuentro recostado sobre el pupitre de mi asiento con ojos cansado y de pez muerto sin vida. Mi mirada vaga en la nada rememorando una y otra vez lo que había sucedido ayer por la tarde.
¿Qué hare ahora? ¿Acaso aquí termino…? — Ese tipo de preguntas deprimentes rondan mi cabeza sin respuesta alguna. De forma pesimista llevo mi mano a mi cuello y entonces… *Tink* siento el collar de hierro frio que aun permanece en mi cuello. No fue un sueño, esa mierda sigue en mi cuello.
Ah…. dejé escapar un largo y pesado suspiro al mismo tiempo que volví a dejar caer mi frente sobre mi pupitre.
Rígidamente gire mi cuello como si fuese un robot hacia una cierta zona del salón de clase. El aula ahora se encuentra en medio de la clase, y mis extraños suspiro y pesimo estado de ánimo pasa totalmente desapercibido para el resto de la clase que se encuentra prestando atención a la bella profesora de matemática que esta dando la clase. Entre los alumnos, se encuentra una joven chica de pequeña estatura que esta al otro extremo de donde yo estoy.
Su nombre es Misaki Mimiko de 16 años.
Se trata de una linda chica pequeña y de cabello corto atado con un lienzo rosa por detrás. Esta chica posee ojos grandes de tonos claros y una piel suave como la de un bebe. Sin duda, es una chica que fácilmente podría llegar a destacarse como una de las chicas más bellas del salón si no fuese porque se encuentra con los hombros decaídos y la rodea una aura oscura y mucho mas deprimente que la mía. Sus ojos están vacíos y no muestran el más mínimo brillo de luz mientras mira vacíamente a la clase que la profesora esta dando y toma notas en silencio.
Esa aura oscura y fría que rodea a Misaki Mimoko fácilmente hace que cualquiera que tenga intensiones de acercársele, dude dos veces antes de intentarlo. Y los pocos chicos valientes que lo han intentado y que han intentado entablar una conversación con Misaki, simplemente han regresado decaídos al recibir únicamente respuestas vacías y sin emoción alguna de parte de Misaki.
Podría decirse que Misaki Mimoko es la chica más solitaria, fría y alejada de toda la clase.
Pero lamentablemente… yo tendré que buscar si o si alguna forma de acercarme a ella.
No tengo otra solución.
De no hacerlo probablemente no logre vivir hasta el próximo mes.
Observo a Misaki y veo como por encima del esponjoso cabello de Misaki una extraña neblina invisible para el resto de mis compañeros se eleva desde su cabeza como si fuese el humo de alguna clase de fogata. Así es, un humo invisible está saliendo desde Misaki.
Ese humo tiene un tono negro oscuro y desprende un muy mal presentimiento que fácilmente pareciera helarte la piel y alejarte. En medio del humo, también se puede observar pequeñas formas de caras que chillan horriblemente como si se tratase de una película de terror. Pero claro, (esto tampoco pueden oír nadie más aparte de mí)
Ahh…. ¿Enserio tengo que hacer esto? ¿Porque yo? ¿Por qué la desgracia viene a mí?
Quiero estrujarme el cabello, pero eso nada solucionada. Ya tengo este caldito collar alrededor de mi cuello, así que hasta que no logre solucionar este asunto, no tengo de otra que seguir las ordenes de esa maldita mocosa.
Y de no hacerlo, bueno… creo que ya puede adivinarlo, ¿cierto?
De no hacerlo el collar que rodea mi cuello se cerrada y perderé mi cabeza.
“…”
Mire fijamente a Misaki.
“¿Hmm?”
Ella pareciera que me noto y volteo su mi hacia mí con algo de sorpresa reflejado en sus ojos. No me vi perturbado por que ella ahora me este mirando y simplemente continúe mirándola, o mejor dicho continúe mirando ese extraño humo que sale desde su cabeza.
Ese humo es un alma prófuga.
Algo que no pertenece a este mundo.
Y mi trabajo es… capturar esas almas para alimentar a la chica que me coloco este maldito collar en mi cuello.
Si, ya lo sé.
Estoy siendo obligado a trabajar gratis.
Pero no tengo de otra…
Me levante de mi haciendo, y la profesora que estaba dando la clase se sorprendió y se dio la vuelta para verme. Lo mismo ocurrió con mis demás compañeros que se sorprendieron de verme levantarme tan repentinamente.
“¿Qué sucede, Kouta? ¿Ocurre algo?” La bella profesora ame pregunto eso, pero no le preste atención y camine entre mis compañeros sorprendidos hasta llegar y detenerme justo enfrente del pupitre de una Misaki sorprendida.
Nos miramos fijamente sin pestañear por unos segundos, y entonces, lo dije.
“Me gustas Misaki, quiero que salgas conmigo.”
“…”
Todos se quedaron con los ojos abiertos.
Incluso la profesora se quedó en shock, mirándome totalmente sorprendida.
La única persona que no mostro un cambio tan grande en su expresión fue Misaki, que simplemente se mantuvo mirándome sin mucho cambio en sus ojos vacíos de vida. Espere varios segundos hasta que finalmente Misaki abrió lentamente sus suaves labios y hablo.
“Lo siento, pero no me interesa un haragán como tú.”
…Y bueno, así sin más fue como fui rechazado por Misaki.
...800 y algo de palabras.
Comentarios
Publicar un comentario