Prólogo 1.0
Prólogo
Esta era ya la segunda semana de lluvia en la ciudad
de Valencia.
Los pueblerinos de la ciudad todavía recuerdan vívidamente
como hace tan solo un mes atrás, el calor del sol parecía quemarles a primera
hora de la mañana. El calor era agobiante, y más de uno se había desmayado de deshidratación
mientras trabaja en el campo cosechando. El gremio se había pasado todos los días
recomendando a los pueblerinos y comerciante a cargar siempre consigo al menos
una jarra con agua y beber mucho líquido. Era sin duda una temporada caliente.
Pero si por algo es conocida esta lejana región del
este del imperio, es que es una zona de cambios climáticos muy drásticos y
anormales debido a las montañas del este y a la cercanía con las murallas de
dios en el sur.
Así como el caliente sol llego de la nada y perduro
por más de cinco meses con altas temperaturas agobiantes y calientes, el sol también
se marchó igual de rápido.
Las nubes grises en el cielo aparecieron junto a
vientos frescos bajando de las montañas, y luego, comenzó una llovizna fría que
ya va para dos semanas desde que inicio. El gris opaco en toda esta semana cubría
el cielo antes azul, y trajo consigo una lluvia que no parecía tener fin con un
drástico cambio de clima.
Los habitantes de la ciudad tuvieron que desempolvar
sus abrigos de invierno ya que el frio y las ventiscas habían regresado con la
lluvia torrencial.
Llevados por el frio y deprimente clima opaco y grisáceo,
varios de los granjeros que no podían regresar al campo hasta que la lluvia parase
un poco, decidieron reunirse en la vieja taberna del Castoso Crook que se
encuentra en los barrios medios de la ciudad.
Sentado en una de las mesas más cercanas a la ventana
al lado de la entrada, me encuentro yo abrigado con un tapado grueso mientras
bebo un tarro grande de cerveza y me deleito con el delicioso sabor a alcohol
que calienta mi cuerpo. Como siempre, el alcohol en un día tan deprimente como
hoy es el mejor medicamente para levantarme el ánimo.
Acompañándome en la mesa, un viejo canoso de unos 50 y
tantos años que tiene una larga barba abultada debajo de su mentón y llevo unos
anteojos viejos y gastados, con una sonrisa de oreja a oreja me cuenta de su hija
mientras bebe el alcohol con grandes tragos.
“Por eso te dijo muchacho, mi hija es increíble. En
tan solo un mes de prueba, ella fue aceptada en el gremio para trabajar y ahora
gana más que este viejo en cinco meses de trabajo en la granja. Estoy orgulloso
de ella, sin duda saco mi lado persistente en la vida y no me cabe duda que mi
retoño llegara lejos en la vida.”
“Oh, bastante sorprendente ciertamente.” Comenté
mientras le di otro sorbo a mi cerveza.
El viejo se llama Torcu, y tiene una hija que, si no
recuerdo mal, es un año menor que yo. Antiguamente esa chica y yo jugamos mucho
en nuestra infancia, pero luego de que fuéramos creciendo, nos fuimos
distanciando hasta finalmente dejar de vernos y olvidando totalmente la antigua
amistad que una vez tuvimos. Pero, aun así, extrañamente me fui haciendo amigo
con este viejo padre aquí fanático de su retoño y ahora como ven, estamos
bebiendo en el bar con el sonido de la lluvia afuera.
572p
Un 8/10. Falta editar un poco.
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