capi de prueba
Capítulo 000 – El Prólogo
Era una mañana de
invierno cuando una extraña y peculiar neblina comenzó a inundar el patio
escolar del Instituto Educativo de Los Morales, en la ciudad de Yakarta, Indonesia.
Debido a que estas
zonas están compuestas por pendientes y montañas, la extraña neblina primero se
la vio bajar lentamente desde las montañas. A primera vista, la neblina bajaba
y cubría los bosques como si los engullera dentro de ellos, luego cubría las
calles y al cabo de unos pocos minutos, la neblina había llegado a la ciudad.
En las noticias ya se había dado la alerta por esta neblina repentina. Se había
notificado que el tránsito hacia la capital se suspendía temporalmente junto
con varios servicios como el trasporte público y los trenes. El peligro de
choques y accidentes de tránsito estaba presente, así que la alcaldía prefirió
suspender momentáneamente hasta que averiguara que estaba sucediendo en la cima
de la montaña.
Yo, Carl Miggan de
16 años, debido a mi costumbre de salir temprano de casa logre llegar al instituto
antes de que la neblina cubriera toda la ciudad. Intente regresar a casa ya que
las clases se habían suspendido, pero el portero que estaba cerrando la reja de
la escuela me dijo que no podía irme.
“No puedes salir
ahora muchacho. Ya estás aquí, y los profesores han dado el aviso de que
cualquier chico que ya llego al instituto se tiene que quedar hasta que la
neblina pase. Si tienes padres con auto, puedes llamarlos para que te recojan
cuando se habilite al tránsito de nuevo.” Fue lo que el portero me digo. Insistí
intentando convencerle de que no pasaría nada si me iba, después de todo, no
era más que una maldita neblina inofensiva, ¿cierto? ¿Qué mal me podría pasar?
Pero el portero se negó rotundamente.
Chasqué los labios
con disgusto y regresé al interior del edificio.
Dentro aparte de
varios porteros y alguno que otro profesor, no había casi ningún estudiante en
el edificio. Parece ser que yo fui el único idiota que se quedó atrapado en el
colegio.
Aburrido y sin
saber que hacer, subí por las escaleras hasta un aula vacía que tenía buena
vista de la ciudad. Me senté encima del pupitre que estaba allí, y me quedé
mirando por la ventana.
“Qué raro.” Murmuré
con un tono algo desconcertado. “La neblina parece estar empeorando.”
Hace unos minutos
la ciudad pese a la neblina que cubría las calles, aun así, la ciudad era
distinguible y visible, pero ahora… ¿Qué demonios? La ciudad había sido
totalmente cubierta por la neblina. Ya ni las calles, ni árboles, ni siquiera
las mismas casas se podían ver. Esto era raro, ¿la neblina puede llegar a
cubrir las casas enteras?
Debido a que la
escuela se encuentra en una de las zonas más altas de la ciudad, desde la
escuela siempre se ha podido ver todo el horizonte de la ciudad. Probablemente la
escuela era el único lugar en toda la ciudad que te permitía ver esta magnífica
vista de la ciudad completa.
Pero ahora aparte
de los edificios altos de varias torres en la distancia, no se veía
absolutamente nada. Donde antes estaba la ciudad ahora se veía una pantalla
blanca de neblina que se devoraba todo. Solo los edificios altos se podían ver,
las casas y arboles habían quedado totalmente sepultado.
“No sabía que una
tonta neblina podría alcanzar este nivel.” Murmuré con asombro.
“Es bastante
impresionante, ¿cierto?”
A mi murmullo, una
repentina voz suave y con toque de estar también asombrada me respondió por detrás.
Me sorprendí al ver que mi profesora de Literatura que la tenía los miércoles
en la segunda hora, había ingresado al aula sin que la notase y se había parado
detrás de mí, mirando a la magnífica vista.
“¿También se quedó
atrapada en el colegio, profesora Rikka?” Le pregunte con una sonrisa.
Ella se río, y asintió.
“Jaja sí, yo también
me quede atrapada.” Dijo la profesora, mientras me sonrió y luego frunció el
ceño, y se quejó de manera algo infantil. “Pero ese portero sí que es molesto,
phm… Le dije que mi casa queda a pocas cuadras de la escuela, pero ni siquiera
así me dejo irme. Que hombre más testarudo.”
“Solo hace su
trabajo, sensei.” Dije con una sonrisa algo pesimista ya que a mí tampoco me habían
dejado irme.
La profesora se
río y luego volvió a mirar a la ciudad cubierta por la neblina, y dejo escapar
un suspiro. “Hace un rato acaban de pasar por las noticias que esta neblina podría
durar hasta el mediodía en desaparecer. Se dice que la neblina bajo desde las
montañas, y ya han enviado a investigadores, pero hasta que no se sepa que
sucede no podremos regresar a nuestras casas. De veras, este día es un fastidio.”
Dejando escapar un
suspiro, ella se volvió hacia la puerta y con sus tacones altos, camino hacia
afuera mientras me dijo que bajara abajo y que si necesitaba algo podría
buscarla en la sala de profesores. Asentí a su recordatorio, y me recosté en la
silla alzando mis pies en el pupitre.
Supongo que en la
sala de maestros se están reuniendo todos los maestros que quedaron atrapados.
872p capi de
prueba
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