Capítulo 01+
Capítulo 01
En la mañana siguiente, luego de haber estado bebiendo
cerveza y emborrachándome con varios amigos en la vieja taberna de la ciudad,
finalmente estaba de regreso en casa.
Vistiendo unos pantalones arrugados y una camisa de aspecto
caro, pero algo sucia y con toda su belleza totalmente arruinada debido a mi
aspecto decaído y con el cabello revuelto. Finalmente estoy de regreso en casa.
Una gigantesca mansión de lujo que fácilmente abarca unas decenas de hectáreas
en su territorio. Esta es la casa de mi familia.
La Casa Cornelius, de la cual yo soy el segundo hijo mayor. Primero
esta ese idiota como hijo preferido de mi estúpido padre.
Y luego viene mi hermana menor, Rachel, dos años menor que
yo.
Los guardias que vigilan los alrededores para mantener la
seguridad de mi padre y su linaje, al verme llegar tambaleándome y con una
botella de licor vacía en la mano. Parece que me confundieron con un intruso ya
que desenvainando sus espadas y estaban a punto de detener, cuando uno de los
guardias me reconoció y puso una mirada algo extraña.
“… Joven Galliard, es usted.” Dijo el guardia, mirándome con
unos ojos que de alguna manera parecían reflejar pena y tristeza.
No hubo mucha charla, y si bien este guardia ha estado
protegiendo a mi familia desde antes de que yo nacieran, nunca fui muy hablador
con ellos. Intercambiamos unas pocas palabras vacías, y luego que abrieron las
rejas pesadas de la entrada para que yo ingrese.
“Nos vemos, muchachos. Sigan con el buen trabajo.” Le alenté
con una sonrisa mientras agito mi botella vacía en forma de saludo. Los
guardias que me ven marcharme hacia la mansión familiar se quedan algo paralizados
en el lugar, intercambiando ligeras miradas significativas los unos a los
otros.
Y finalmente uno pregunta.
“¿Ese es el segundo hijo del amo? No parece más que un
simple borracho vagabundo…”
*Plas!*
El guardia mayor que estaba allí, le dio una cachetada al soldado
recién llegado y le reprendió.
“Tu trabajo es proteger la entrada, no hablar a las espaldas
de los señores, ¿entendido?”
“¡S- ¡Si, pido disculpa!”
“Que no se repita.” Respondió el guardia mayor con una
mirada firme que hizo estremecer a los jóvenes soldados recién llegados.
Pero como yo ya estaba frente a la mansión, no vi tal escena
y simplemente caminé con mis pies totalmente descalzos y sucios hacia la puerta
de entrada de la mansión.
Por lo visto, las sirvientas que estaban cerca de la entrada
todavía me recuerdan, ya que se sorprendieron de verme de regreso y se
acercaron a darme la bienvenida. Obviamente, recibí sus saludos con una tonta
sonrisa, pero noté que al igual que los soldados, las sirvientas me miraban con
ojos extraños. Miraban mi camisa sucia, mis pantalones totalmente arrugados y
demacrados, y luego se detenían en mis pies sucios y descalzos.
“Joven amo, usted está…” La sirvienta no termino su frase
antes de recibir un leve empujón de las otras sirvientas.
Una de las sirvientas que era más habladora, dio un paso
adelante.
“Joven amo, sea bienvenido nuevamente a su hogar. Si
necesita de nuestra ayuda en algo, no dude en llamarnos. Por ahora, si nos
disculpa, volveremos al trabajo.”
“Ah, sí, entendí.”
Las sirvientas se inclinaron formalmente y se marcharon.
Quede yo solo en la entrada.
Mi estúpido padre debe estar ahora mismo arriba en su estudio
y mi hermano mayor debe estar en su habitación o entrenando con su espada. Mi
hermana quizás esté en la biblioteca.
Algo aburrido de estar allí en la entrada solo, levanté mi
botella para intentar tomar un trago de cerveza, pero recordé que la botella
estaba totalmente vacía. Dejé escapar un suspiro apenado, y entonces recordé.
“¡Oigan, esperen un segundo!”
Perseguí a las sirvientas que casi se habían perdido de
vista, y logré retenerlas un segundo.
“¿Necesita algo, joven amo?” Pregunto la sirvienta mayor y
que aparentemente, era más profesional y con más experiencia allí. No recuerdo
mucho los nombres de las sirvientas, pero de ella tengo una leve memoria de
recordarla. Si no me equivoco. Ella se llama…
“¿Te llamas Sherry, cierto?”
“Si, joven amo.”
“Bien. Sherry, ¿sabes si mi padre tiene licor en la mansión?”
Al escuchar mi pregunta, la sirvienta se mostró algo sorprendida
y luego de reflexionar unos segundos, asintió con la cabeza.
“Sí, joven amo. Hace tres meses el amo trajo de encargo
varios barriles de licor desde la real capital y los guardo en la bodega.”
“¿¡Varios barriles desde la capital!?” Solté una voz de emoción,
y mis ojos brillaron mientras pregunté. “¿Y es buen vino?”
La sirvienta retrocedió un paso ya que parece haberse
sentido algo intimidada por mi mirada, pero rápidamente se recompuso en su
lugar, y asintió nuevamente con su cabeza.
“…Eran unos barriles del vino más caro de la capital. O eso
escuche, joven amo.”
“¡Genial, una estupenda noticia!” Estaba emocionado, tanto
que me lamí los labios con mi lengua. Deseoso de probar ese vino traído desde
la capital de mi padre, no dude en ordenarle a las sirvientas. “Estaré reuniéndome
con mi padre y probablemente cene con ellos, así que tráeme varios tarros de
ese vino para la cena, ¿ok?”
“E-Entendido, joven amo.” Las sirvientas asintieron varias veces
y algo nerviosas con mi sofocante entusiasmo por el licor, no dudaron en
alejarse rápido y desaparecer al doblar una esquina de la mansión.
De este modo, volví a quedarme solo.
“Bien, mi padre ya debe de haber sido notificado que he
regresado, así que iré a verlo primero.” Con eso dicho, me ajusté el cinturón
de mi pantalón que se me caía un poco, y subí por las escaleras de la mansión, dirigiéndome
hacia el estudio de mi padre.
***
Luego de subir por las escaleras y caminar por los largos
pasillos de la mansión. Seguí el camino que recordaba, y tras dar varios giros
finalmente llegué ante una gran puerta de madera perfectamente recordara y totalmente
pintara de un tono algo más oscuro que las demás puertas. El picaporte era de
un color dorado, y en el centro de la puerta había una placa de metal en donde decía
simplemente la palabra “Estudio”.
Y si bien no era más que una puerta, para mi trajo un gran
peso que provocó que mi respiración por unos momentos se detuviera, pero luego sacudí
levemente mi cabeza y esa presión desapareció. Este es el estudio de ese estúpido
padre que tengo. Esta es la puerta que yo de niño solía sentirme aterrado cada
vez que mi padre mandaba a llamarme. Siempre tuve algo de miedo de encontrarme
con mi padre que de seguro debe estar sentado en su escritorio, con sus viejos
anteojos revisando los libros de cuentas de los negocios familiares.
Por alguna razón, siempre me sentí nervioso cada vez que me
paraba delante de esta puerta.
Pero ahora… supongo que ya lo he superado. Si bien sentí una
ligera presión, pude fácilmente suprimirla y relajar los latidos aumentados de
mi corazón.
No hay porque sentirme nervioso, después de todo no es más
que un simple anciano gruñón.
Habiéndome recuperado de los nervios, forme una leve sonrisa
en los bordes de mis labios y con un paso fuerte, me acerque enfrente de la
puerta y golpe la puerta.
Casi de inmediato, una voz gruesa y con un tono cansado me respondió
con una sola y única palabra.
“… Entra.”
Trague un poco de saliva, y tome el picaporte con mis pálidos
dedos e ingrese dentro.
***
Cuando ingrese al estudio, mi padre tal cual como lo había
imaginado, estaba sentado en su escritorio con varios libros sobre la mesa. Su
cabello parece algo más canoso de lo que yo recordaba y las arrugas en su
rostro parece haber aumentado. Mi padre lleva unos anteojos circulados ya que
tiene mala vista, y debajo del reflejo del cristal, se puede ver unos ojos grises
que desprenden una increíble sensación de vejes y a la vez, de sabiduría y
experiencia.
Este es mi padre, su nombre es xxx
Y cuando mi padre levanto su mirada de los libros que estaba
revisando y me lanzo una mirada fija en mi rostro pálido y en mi vestimenta
sucia y arrugada, el primer comentario que salió de sus labios fue.
“Así que luego de dos años de haberte esfumado, finalmente
regresas en ese estado sucio y deprimente.”
“Hola, papá.” Le saludé mientras forcé una sonrisa. Pero mi
padre sacudió su cabeza y dejo escapar un suspiro pesado y totalmente decepcionado
conmigo.
“¿Enserio esto es lo que lograste? Luego de irte de casa esa
noche hace 2 años, ¿vuelves simplemente con esto?” Me pregunto mi padre. Yo me estremecí
un poco, y quise decir algo, pero mis palabras de alguna forma no salían de mis
labios.
Mi padre no se detuvo y continuo.
“Luego de haberte visto tan resuelto a irte esa noche, pensé
por unos momentos que algún día ibas a regresar para sorprenderme. Para mostrarte
ante mi orgulloso de tus logros. Pero mírate… regresas con una botella de
cerveza vacía en la mano y pareciendo un sucio vagabundo. ¿Es esto lo que me querías
demostrar esa noche cuando me dijiste que podías valerte por ti mismo? ¿Esto es
todo lo que tienes?”
Las palabras de mi padre provocaron estremecimiento en mis
labios.
“No… yo logre conseguir algo…” logre forzar esas palabras de
mi boca. Mi padre levanto una ceja, y me pregunto.
“¿Qué conseguiste?”
Al escuchar la pregunta, mi cuerpo actuó a toda prisa para revisar
mis bolsillos en busca de esa ‘cosa’ que encontré. Mis bolsillos eran fondos, así
que tuve que meter mis manos hasta el fondo para encontrarlo. Y finalmente, en
mi bolsillo izquierdo lo encontré y lo saqué a la luz.
Saqué un pequeño reloj de bolsillo viejo con cadenas cubiertas
en oro gastado y se lo mostré a mi padre.
“Mira, logré conseguir este reloj de bolsillo, y si bien
parece ser algo normal la verdad es que lo encontré cuando…”
*¡Plas!*
Sin previo aviso, mi padre con un manotazo envió a volar el
reloj de bolsillo que tenía en mis manos al suelo.
De inmediato, me quedé petrificado y sentí como todo se volvió
en silencio.
“…”
No pude ver la mirada de mi padre, ya que mi cabeza estaba
algo agachada y de alguna forma, como aquellas veces cuando era niño pequeño, sentí
un extraño miedo de mirar ahora mismo a mi padre. ¿Por qué siento miedo? ¿A que
le tengo miedo?
Mi padre que había estado en silencio, finalmente volvió a
hablar.
“Lárgate.”
Fue lo único que mi padre dijo, y luego volvió a tomar la
pluma que estaba utilizando y continúo revisando los libros de cuentas que tenía
sobre la mesa.
“… Padre, yo…” Quise decir algo, pero mi padre simplemente continúo
trabajando en los libros de cuenta y me ignoro por completo. A sus ojos, yo
ahora mismo no existo.
… Ya veo.
Recogí en silencio el reloj de bolsillo que mi padre me aventó
al suelo y fingiendo actuar normal, caminé hacia la puerta, la abrí y salí
afuera del estudio. Fingí mantenerme unos ojos inexpresivos y no mostrar nada
en mi rostro, pero no podía esconder que cuando agarré el picaporte para girarlo,
mi mano temblaba.
De este modo, yo, el segundo hijo de la casa Cornelius,
Galliard Cornelius, tras 2 años de haberme ido, finalmente regrese a mi hogar.
1900p
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