prologo2021
_Prólogo_
«Capítulo 0»
Al instante que un brillo fugas y veloz se reflejó enfrente
de mis ojos, el panorama del escenario boscoso de árboles que tenía delante,
floto y dio un giro de 180° grados por el aire.
No fue hasta caer y rodar por el suelo que me di
cuenta de que no era el paisaje lo que giraba por el aire, sino que yo era el que
se estaba moviendo.
… ¿Eh? ¿Qué sucedió?,
me pregunte con confusión. Mi vista giró por unas cuantas vueltas más hasta
detenerse con vista periférica al escenario del carruaje a lo lejos que estaba
envuelvo en unas feroces llamas de fuego brillante. Desde aquí, podía distinguir
que el carruaje sin duda era un carruaje costoso y de lujo, ya que tenía adornos
bronceados con unas ventanas bien remarcadas y cortinas rojizas. Sin duda, este
era un carruaje perteneciente a alguna familia noble o algún rico.
Pero ahora mismo ese carruaje de aspecto caro y lujoso
era envuelto por una intensa bola de fuego que estaba devorando más de la mitad
del carruaje. Las llamas eran increíblemente brillantes y llamativas en medio
de este ambiente nebuloso.
La neblina que parecía bajar desde las montañas, cubría
gran parte de mi vista y me provocaba un extraño temblor y escalofrío. Pero eso
no fue lo que más llamaba mi atención, sino que un extraño calor comenzaba a aparecer
en mi cuello.
… ¿Qué es esto? ¿Por qué siento ardor?
¡Agh! ¡Duele! ¡Duele, maldición!
El extraño calor que rodeaba mi cuello fue volviéndose
más y más fuerte al punto que el dolor parecía increíble, apreté mis dientes y quise
moverme, pero mi cuerpo no respondía. O, mejor dicho, ¿Por qué no podía
sentir mi cuerpo? ¿Qué sucede?
En la escena había una gran cantidad de cuerpos
despedazados y masacrados desperdigados por todos lados. Lo extraño era que todos
los cuerpos iban vestidos de un desconocido traje totalmente negro que se
camuflaba con la oscuridad de la noche. Pero entre esos cuerpos rotos y
esparcidos, note uno que estaba cerca y que iba vestido diferente al resto.
Pero moviendo mi mirada desde los zapatos de cuero del
cuerpo, subiendo por sus pantalones hasta el chaleco que llevaba, y dirigiéndome
hacia arriba con la intensión de verle el rostro, note que, en su cuello, había
un corte desgarrador desde el cual brotaba una gran cantidad de sangre carmesí
que se desbordaba tiñendo sus ropas.
Así es, al tipo le falta la cabeza.
Pero entonces lo note.
… Ah, ya veo… con razón me resultaba
familiar…
Y finalmente esa sensación que se había tardado, comenzó
a aparecer.
Un sentimiento de debilidad comenzó a abrumarme
mientras sentí como el calor de mis mejillas se iba apagando, y luego noté un
charco rojo puto que se iba agrandando debajo de donde estaba. Esa era mi sangre,
y aquel cuerpo decapitado y tirado a unos pocos metros es mi cuerpo.
…Ese es mi cuerpo, ¿cierto?
Mientras sentí como el sentimiento de lo que llamamos vida
se iba apagando en mí, con mis parpados cada vez más pesado y el calor en mí siendo
drenado con la sangre que no paraba de brotar y ampliar el charco carmesí
debajo. Pude oír gritos a lo lejos.
—¡Ni-san! ¡Ni-san esta…!
—¡Señorita, no podemos ayudarlo, ya está muerto! ¡Tenemos
que huir o moriremos también!
—¡¡Pero Ni-san es…!!
—¡Tenemos que huir! ¡Guardias, tomen a la señorita y aléjenla!
—¡Noo!! ¡Suéltenme!!
Esos gritos que oía a lo lejos parecían bastante caóticos
y aterrados, y podía distinguir que uno de ellos pertenecía al de una mujer
joven que gritaba de dolor, llantos y desesperación, mientras que otro
intentaba frenar a la joven de acercarse y parecía insistir en que tenían que
alejarse.
No podía comprender que sucedía.
Mi conciencia parecía estar nebulosa y ya casi mis
ojos se cerraban por completo.
Lo último que logre ver antes de que mis ojos se cerraran
por completo, fue una extraña silueta deforme que se movía entre el reflejo de las
sombras proyectadas por las feroces llamas que envolvían al carruaje. Esa silueta
deforme parecía desprender ese extraño olor picante que podía oler entre la
neblina del lugar, y podía también oír un pequeño gruñido de una criatura que
no conocía.
… ¿Qué es eso?, fue
la última pregunta que me hice a mí mismo al momento de que mis pupilas
perdieran su último rastro de luz y mis pestañas se cerraran, finalizando mi
vida.
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9/10.
ResponderBorrarFalta editar algunas oraciones en donde algunas frases se repiten y listo.
En general, el prólogo está bueno 👍