Capítulo 01 - él es David Krugger (1)
The
Steampunk Zero (WN)
Capítulo 01
– él es David Krugger (1)
Era otra
mañana rutinaria en la nebulosa ciudad de Belmoor cuando desperté en un viejo
bar mugriento y de mal aspecto.
En un inicio,
no entendía que diablos estaba haciendo allí.
Mi cabeza
dolía mucho, sentía una palpitación bastante fuerte en mi cien y tuve que
apretar y arrugar mis cejas debido al dolor penetrante que sentía. La forma más
clara de expresar este dolor era que… se sentía como si alguien me hubiese
golpeado con algo muy duro en la cabeza.
¿Qué diablos
me sucedió? Me pregunté.
Luego me arrastre con mi cuerpo pesado y sin fuerzas para sentarme en el lugar.
Estaba en una banca, dentro del bar. La vieja taberna estaba como siempre,
alborotara y bastante ruidosa. Pero extrañamente, noté que varios ebrios que
estaban charlando y riéndose de alguna que otra payasada, me lanzaron varias
miradas de reojo al verme despertar.
Sus
miradas eran raras, como si hubiese un bicho raro en mi rostro.
¿Qué diablos
me miran? Espera… ¿Eh?
Cuando
lleve mi mano a mi frente, para revisar ese agudo dolor que sentía. Mis manos
tocaron y sintieron una especie de venda. Tenía unas vendas envueltas en mi
cabeza. Pero al mismo tiempo, sintieron humedad y una especie de líquido
caliente. ¿Qué es? Miré mi mano, y vi que estaba cubierta de sangre de
un tono oscurecido como la tinta.
La sangre
claramente estaba algo coagulada ya, y era producto de algún fuerte golpe. Por eso
me dolía tanto.
“… ¿Qué mierda?
¿Quién me golpeo?”
Por más
que lo intente, no podía recordar cómo me había hecho estas heridas o quien es
el que me la había provocado. No podía. Mis recuerdos estaban confusos y distorsionados.
Lo último que lograba recordar, es que ayer en la noche se festejó una pequeña
fiesta en el bar por el cumplimiento de los 20 años desde su apertura. Hubo licor,
baile y música.
Obviamente
como el adicto a la cerveza que soy, asistí a la fiesta con ojos brillantes de
expectativa.
Pero… ¿Y
luego de eso? ¿Qué ocurrió?
“¡Agh! ¡Maldición!”
El dolor
pulsante en mi cerebro volvió a asaltarme.
Entre esos
recuerdos confusos y distorsionados que parecían estar en mi cerebro intentando
salir a la luz, pero que no podían. Me pareció ver una imagen ilusoria pasar
ante mis ojos. La escena ilusoria y nebulosa, casi inentendible, mostraba algo
parecido a un carruaje. Un carruaje muy lujoso que estaba volcado en medio de
varios árboles gigantes. El cielo pareció ser de noche y estaba lloviendo. Pero
lo llamativo de todo esto era que el carruaje estaba totalmente envuelto en
llamas. Unas llamas voraces que envolvían casi por completo al carruaje volcado
y lo estaban consumiendo por completo, incluso la lluvia que caía parecía no
ser capaz de apagar el fuego.
¿Qué diablos
estoy viendo? ¿Un sueño? Me
pregunté confundido.
Poniendo
fuerzas en mis rodillas, me levante de la banca en la que estaba y me tambalee
al dar varios pasos adelante.
Una de las
camareras que está cerca, se acercó al verme despertó.
“… Señor
David, ¿está bien? ¿Puede caminar?” me pregunto, con un tono preocupado.
Aunque, tomando en cuenta que no la conocía de nada posiblemente no esté
preocupada por mí sino por las consecuencias que podría traerle a la taberna.
No sé qué paso para que yo terminase en este estado, pero puedo suponer algo.
“Sí, me
duele un poco la cabeza, pero estoy bien… aunque, dejando eso de lado.
¿Señorita, podría decirme quien fue el que me golpeo?” Le pregunté.
Así es,
este golpe claramente alguien me lo hizo.
No sé quién fue, ya que no recuerdo nada de lo sucedido… pero, aun así, haré pagar al
maldito bastardo que me hizo esto.
La camarera
mostró una expresión complicada, dudando sobre si dar el nombre o no. Pero al
final, dejo escapar un suspiro y dijo.
“Fue el
viejo Turk. Ayer, ambos estando ebrios comenzaron a discutir y a pelearse. El
viejo Turk… le golpeó con una botella de vidrio. Le envolvimos con vendas para
detener el sangrado y teníamos pensado llamar a un médico, pero usted nos digo
que no llamáramos a nadie.”
“… ya veo.”
Asentí ligeramente
con la cabeza.
“¿Y ese viejo
Turk está aquí? ¿Podría decirme quién es?” Pregunté mientras lancé una mirada a
los clientes que estaban charlando y riéndose en el bar. Había muchos clientes
y casi todas las mesas estaban ocupadas, pero la señorita camarera negó con la
cabeza.
“No está aquí,
señor David. Se escapó luego del incidente.”
750p
Comentarios
Publicar un comentario