Capítulo 1 de eternal otra vez
Capítulo
01 – él es David Krugger
Fue en la madrugada cuando desperté con unos terribles
dolores de cabeza y fuerte mareos.
El dolor y la desorientación eran tan fuerte que un en inicio no comprendía que me estaba sucediendo. Mis pensamientos estaban totalmente
confusos y mis recuerdos parecían momentáneamente distorsionados y nebulosos.
No podía recordar que había sucedido ayer.
Extendiendo mi brazo, hice a un lado las sabanas que
me cubrían y me senté en el borde de la cama. Cuando las sabanas cayeron al
suelo, me di cuenta que estaba desnudo y mi miembro flácido pero alargado
colgaba de mi entrepierna sin energía. ¿Qué diablos sucedió? Me pregunté.
“Hmm~”
Un gemido se oyó detrás.
Gire mi cuello y observe que en el otro lado de la
cama en la cual acabo de despertar, había una mujer desconocida que dormía
placenteramente entre las sabanas y la almohada. La mujer estaba completamente
desnuda y expuesta, sin nada que la cubriera.
¿Quién es? No la reconozco… Oh, espera.
Comencé a recordar un recuerdo nebuloso de quien era
esta mujer.
Recordé que ayer mientras me estaba emborrachando con
cerveza en el viejo bar, conocí a esta muchacha. En ese momento esta mujer
estaba vistiendo ropas bastante reveladoras y expuestas, con un gran escote
abierto y medias negras bastantes sexys. Debido a que estaba ebrio y hablaba tonterías,
no me di cuenta, pero ahora que estoy algo más sobrio pienso que esta mujer podría
haber sido una prostituta.
La mujer se me acerco, y yo estuve charlando con ella
toda la noche. Fanfarroneaba de mis habilidades de la espada y de que era un
genio. Le conté que había ganado varios torneos de esgrima cuando era joven. Pero
la mujer mi lanzaba miradas algo raras como si no me creyera del todo ya que
estaba ebrio y atontado.
Luego de ello, de alguna forma creo recordar que… le
di cuatro monedas de plata a esta mujer para acostarnos. Ella acepto y así
termine despertando desnudo en la misma cama.
Ya veo que paso.
Pisando firmemente el suelo, intente levantarme de la cama,
pero mi cuerpo se balanceo debido a los mareos y dolores intensos de cabeza. No
pude evitar gruñir de dolor mientras me sujeté con fuerza mi cabeza y caí al
suelo al enredarme con mis propios pies.
¡Agghh!!! ¿¡Qué diablos es esto!? ¿¡Porque
me duele tanto la cabeza!?
Aprete con fuerzas mis dientes mientras reprimí
cualquier grito de dolor.
El dolor en mi cabeza era tan mortificante que se sentía
como si un pequeño clavo, tan delgado como una ajuga estuviera penetrando en lo
más profundo de mi cerebro, causándome un dolor insoportable. Tanto era el
dolor, que al cabo de unos pocos segundos comencé a sentir un sudor frio por
toda mi frente. Era horrible, era el peor dolor que había experimentado. Pero
lo extraño, era que se sentía como si un extraño recuerdo confuso estuviera entrando
en mi cerebro.
¿¡Qué diablos es esto!? ¡Aggh!!
Junto a mi angustiante dolor, vi pasar ante mis ojos unas
distorsionadas escenas confusas.
En esas escenas se podía distinguir lo que parecía ser
un carruaje volcado en medio de un extraño bosque.
Un bosque repleto de árboles altos y empinados.
No entendía que eran esas escenas.
Pero lo más llamativo de todo eso, no eran los árboles,
o el cielo lluvioso que se podía distinguir en lo alto. Ni siquiera el carruaje
volcado era el centro de mi atención, sino que lo más llamativo era el intenso
fuego rojizo brillante que envolvió una parte del carruaje volcado.
Así es, ese carruaje parecía estar siendo devorado por
unas intensas llamas que iluminaban el suelo y el escenario oscurecido.
Las llamas parecían tan intensas y llamativas, como
una pequeña luciérnaga luminosa en medio de un vacío oscurecido y lúgubre. Algo
en mí me dijo que esto era importante, pero no podía entender el porqué.
¿Por qué esto es importante? ¿Y… qué
diablos es esto?
No lo comprendía.
Por suerte, la extraña escena borrosa y que parecía flagear
entre la realidad e ilusión poco a poco fue desvaneciéndose de mi mente llevándose
consigo el intenso dolor de cabeza.
Deje escapar un suspiro de alivio.
Pensé que todo finalmente había acabado, pero no fue
así. Una vez que el dolor de cabeza y las extrañas imágenes se desvanecieron,
otra extraña sensación volvió a atacarme.
Y esta vez la extraña sensación provino de mi cuello.
Sentí que una sensación fría y escalofriante parecía
rodear específicamente la piel de mi pálido cuello. Era una sensación
aterradora. Y cuando intente tragar, mi saliva de alguna forma se sentía pesada
y difícil de tragar. Esa escalofriante sensación que rodeaba mi cuello parecía
muy real.
Totalmente pálido de pies a cabeza, me llevé mi mano
hacia mi cuello para comprobar.
Mi mano temblaba, y sentí miedo intenso ante lo que me
encontraría. Pero cuando toqué mi cuello y sentí mi piel con mis dedos fríos,
no había nada. Mi cuello estaba en perfectas condiciones sin ninguna herida ni
nada.
¿Enserio… qué diablo me sucede hoy?
Deje escapar otro gran suspiro de alivio mientras
relaje mis hombros tensos. Pero, aunque comprobé que no había nada extraño en
mi cuello, mis nervios aún seguían algo tensos. Podía sentir todavía esa escalofriante
sensación aterradora en mi cuello. Como si algo fantasmal similar al afilado
filo de una cuchilla me hubiese atravesado el cuello y cortado mi cabeza.
Incluso por momentos pensé que mi cabeza no tardaría
en desprenderse de mi cuerpo para caer al suelo y rodar ante mis pies. Eso pensé,
pero…
… estoy bien, ¿cierto? No me sucedió nada.
Toque mi cuello varias veces, pero no había ninguna
cortadura ni nada raro.
Que extraño.
***
Volviendo a mi situación, luego de despertar tarde unos
minutos en recomponerme del dolor y los mareos. Cuando finalmente calme los
latidos acelerados de mi corazón, logre ponerme de pie y buscar mi ropa entre
las sabanas para vestirme.
La mujer en la cama seguía durmiendo y no pareciera
que fuese a despertarse.
Pero esto era mejor, ayer la conocí mientras estaba ebrio,
pero ahora que estoy más despierto, no quiero conocerla.
Me vestí rápido con mis pantalones, mi camisa y mis
zapatos.
Rebusque entre mis bolsillos y al notar que ‘esa cosa’
seguía donde lo deje, me dispuse a marcharme del lugar. Abrí la puerta y salí
afuera.
Camine por un pasillo angosto hasta encontrar unas
escaleras que me llevaban a la planta baja.
Desde donde estaba, podía escuchar los ruidos fuertes
de abajo. Se oían conversaciones ruidos y música. Baje las escaleras manteniendo
una actitud calmada y me tope con la típica escena de ebrios charlando y mesas
llenas con cerveza. Esta era la taberna en la cual estaba bebiendo anoche.
No tenía ganas de quedarme aquí, así que avance hacia
la puerta de salida.
***
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