Ch01 de The Antihero Zero (borrador)

 

«Ch01»

Empecemos diciendo que mi nombre es William Melton, y desde que tengo memoria siempre tuve una increíble y fervora admiración por los héroes.

Desde aquellos jóvenes días de mi infancia, cuando mi querida madre se sentaba al lado de mi cama para leerme esas increíbles historias de héroes que salvaban a la gente y luchaban contra el mal. Hasta mis primeros días de escuela primaria cuando por primera vez me enfrente a mis propios miedos, y con unas piernas temblorosas, tome fuerzas para escalar un árbol de casi 7 metros y rescatar a un pequeño gatito que no podía bajar solo.

Desde esos primeros días, siempre he admirado a los héroes. Y siempre he soñado con ser uno igual a ellos.

Mi anhelo por ser un héroe igual a aquellos que admiraba, me llevo muchas veces a realizar desde tonterías cómicas y vergonzosas como gritar en medio del público – ¡No temáis, he llegado para salvaros! – colocándome una sábana como capa y jugar a ser el héroe, hasta realizar algunos actos bastante peligrosos que podrían haber terminado en tragedia. Las veces que mis fantasías con ser un héroe me llevaron a exponerme al peligro hicieron que me ganara unas duras y feroces reprimendas de parte de mi madre.

¿Cuáles fueron esos actos? Pues un ejemplo de ello, es como a mis 9 años, jugando a ser un héroe termine casi siendo mordido y atrapado por un perro Rottweiler que pudo haber terminado todo en tragedia. O cuando sin querer, casi me atropello un auto, y lo hubiera hecho si no fuese porque el conductor era bastante hábil como en el último minuto lograr esquivarme.

Ejemplos de ese tipo hubieron bastantes, y todos esos momentos casi provocan un paro cardiaco en mi madre y mi padre del susto que se llevaron.

Sin duda alguna, era un chico problemático.

Pero, aunque me lleve regaños tras regaño de mi madre, mi deseo por ser un héroe nunca se extinguió. Por el contrario, si bien logre mantenerme más tranquilo al ir creciendo y ser menos revoltoso, el fuego intenso seguía ardiendo en mi interior.

Al cumplir los 11 años, finalmente descubrí de donde provenían esos increíbles héroes que siempre veía en las noticias de la televisión.

Esos héroes, o también llamado superhéroes, tenían increíbles habilidades y poderes que fácilmente sobrepasaban cualquier cosa que jamás había visto. Mis ojos brillaban intensamente cada vez que veía a un héroe utilizar sus superpoderes. Y todos esos héroes que luchaban y peleaban contra los villanos y monstruos que amenazan a la gente inocente y al mundo mismo, todos venían de un mismo lugar.

Ese lugar se llamaba…

[La Real Academia de Héroes Internacionales]

Siempre había tenido esa duda. ¿De dónde vienen estos increíbles héroes? ¿Cómo obtuvieron sus superpoderes? ¿Algún día yo también podre ser un héroe igual a ellos? Y cuando finalmente descubrí que existía esta escuela en donde todos los héroes habían estudiado, obtenido y aprendido a manejar sus poderes. Mis ojos no podían parar de brillar de la increíble emoción que sentía.

Una sensación de ardiente y entusiasmada sensación de emoción y expectativas subió por todo mi cuerpo hasta llenarme por completo. No pude contenerme, y corrí hacia la sala de estar en donde mi madre estaba cociendo un abrigo para invierno, y con una voz totalmente excitada y alta, le pregunté.

“¿¡Es cierto que existe una academia para héroes, mamá!? ¿¡¡Yo también podré estudiar para convertirme en un héroe como Saitama-sensei!!?”

Mi madre se sorprendió tanto por el grito repentino, que casi tira todas las herramientas de costura que estaba utilizando. Luego al verme, ella parecía algo nerviosa y miraba hacia los lados como intentando evitar responder del todo.

“Ehhh… ¿Una academia de héroe? N-No… o bueno, si existe, pero... no creo que--”

“¿¡¡Existe!?”

Mi madre quizás había estado intentando mantenerlo oculto de mí, ya que bajo sus hombros agotada y dejo escapar un suspiro como si se hubiese rendido ante la presión de mis ojos brillantes y entusiasmados que la miraban fijamente. Al final, mi madre tosió un poco avergonzada de ser presionada por su hijo, y me revelo que si existía la academia de héroes y que si era posible que las personas se volvieran héroes.

Esta revelación trajo en mí una felicidad como nunca había sentido.

“¡Finalmente podré ser un héroe como Saitama-sensei! ¡¡Yahooo!!! ¡¡Este es el mejor día de mi vida!!”

Estaba tan feliz, que no pude evitar saltar y brincar de un lado a otro. Mi madre volvió a soltar un suspiro como si hubiese sabido esperado este resultado, pero luego sus labios formaron una cálida sonrisa feliz al verme tan contento.

Debido a lo feliz que estuve ese día, no pude dormir en toda la noche y me la pasé viendo televisión y dibujos animados toda la noche. Mi madre al final, bajo y me regaño por no estar en la cama y estar viendo televisión en volumen muy alto.

Pero dejando de lado los regaños que solía llevarme, paso a explicar que Saitama-sensei es el héroe que yo más admirada y admiro en todo el mundo.

Incluso colecciono una gran cantidad de cartas mágicas en donde aparece Saitama, y mi madre no hace mucho me había comprado varios muñecos de juguetes de Saitama y unos posters para colocar en mi puerta.

Con una sonrisa orgullosa de mi colección y algo fanfarrona también, no pude evitar fanfarronear de mis juguetes y cartas de Saitama-sensei a los demás niños cuando mi madre me llevaba a la plaza popular de mi ciudad.

Con un increíble disfraz azul con blanco, más unas botas rojas y unas francas y capa de color dorado y brillante como el reflejo del sol mismo, Saitama era genial. También Saitama-sensei siempre llevaba una gran sonrisa exponiendo sus dientes blancos deslumbrantes que parecían reflejar la genialidad misma de ser un superhéroe, y junto a ello estaba sus increíbles músculos abultados que hacían que su traje se pegara a sus músculos. Con esos increíbles músculos, no sorprende que Saitama pueda levantar y cargar camiones o casas enteras con solo sus brazos.

Para mí, Saitama-sensei es el mejor héroe que puede existir. Ningún otro héroe se le compara, no hay nadie tan genial como él.

En las noticias, Saitama-sensei junto a los demás héroes populares suelen aparecer en las noticias internacionales peleando contra monstruos o villanos peligrosos que amenazan con destruir y crear caos en las ciudades y en el mundo. Pero sin importar que tan fuerte sean esos villanos, Saitama siempre los derrotaba y los dejaba comiendo polvo.

Cada vez que Saitama se enfrentaba a un villano o monstruo en alguna parte del mundo, todos los canales de noticias se encargaban de darle toda la atención al evento e incluso en algunos canales más de paga, se trasmitía la pelea en vivo desde drones o helicópteros que lograban acercarse lo suficiente como para grabar y trasmitir la pelea al público.

Tras mucha insistencia, había logrado que mi madre me instalara el cable de paga para ver las peleas de Saitama contra los monstruos y villanos malvados. Y cada vez que ocurría una nueva pelea, me emocionaba y con un salto, me siento en el sillón para ver la pelea con ojos totalmente concentrados y atentos. No me perdía ni un solo segundo de la pelea entre Saitama-sensei y los villanos o monstruos.

Incluso cuando tenía ganas de ir al baño, hacia todo el esfuerzo que podía para aguantar hasta que la pelea de Saitama terminara, y entonces una vez que los villanos y monstruos comían el polvo, yo me levantaba del sillón para gritar.

“¡¡Victoria!!”

“¡No hay duda alguna, Saitama-sensei es el mejor héroe que existe!”

Grito emocionado al mismo tiempo que Saitama se para frente a la cama y con su resplandeciente sonrisa de dientes blancos, agita su capa dorada y levanta su puño hacia el cielo azul en señal de victoria, haciendo que el público espectador se emocionada y gritase.

Lamentablemente, las peleas no tenían un horario fijo, y podían ocurrir tanto temprano como tarde en la noche. Incluso hubo casos en donde se trasmitían a las 3 de la mañana, y cuando terminaba y yo gritaba “¡victoria!” con un salto del sillón, mi madre bajaba para regañarme de nuevo.

“¡William, ya es de noche y todos están durmiendo! ¡Apaga de una vez ese maldito televisor y ve a la cama ahora!”

“Pero mama, todavía falta que entrevisten a Saitama-sensei y…” intente protestar y quedarme más tiempo, pero mi madre me fulmino con la mirada y repitió.

“A la cama, ¡ahora!”

“¡S-Si!”

Al igual que muchas ocasiones, no era la primera vez que mi madre bajaba en piyama desde su habitación para encontrarme despierto desvelándome viendo la televisión y se enojaba con ello. Pero igual mi madre siempre ha sido cariñosa y sus castigos solían ser ligeros.

Fue de este modo que el tiempo transcurrió y yo crecí hasta alcanzar la adolescencia.

Cuando cumplí los 16 años, logré alcanzar la edad suficiente como para poder anotarme en la Academia de Héroes.

Estaba super emocionado.

Finalmente había llegado el día. El día en que iniciaría mi camino para convertirme en un héroe había llegado. Pero antes de ello, tenía que realizar una prueba de ingreso para la academia. Según entendí de la información que me habían dicho cuando consulté sobre el tema, está prueba de ingreso era llevada en forma de una inspección de los llamados genes de superhéroe con la cual se tenía la intensión de comprobar si podía o no ser un héroe.

Esta prueba me puso algo nervioso. Del folleto que me habían entregado, pude entender que con esta prueba la academia sabría y decidida si soy apto o no para para ser un héroe. ¿Pero cómo se podía saber si una persona es apta y tiene las capacidades para ser un héroe? Pues, allí era donde entraban eso a lo que la academia llamaba genes de superhéroe.

Los genes de superhéroe es un tipo de gen el cual por lo que leí del folleto, tenía la capacidad de ser entrenado y despertar poderes increíbles como los héroes de televisión o Saitama-sensei. Esos genes eran los causantes principales de la aparición de los héroes en el mundo. Y de todos los genes de héroes que había, se dividían y seleccionaban en términos de mayor calidad a baja calidad.

En resumen, los genes están divido en niveles o rangos de menor a mayor; B, C, E, A, AA, AAA, S y, por último, el rango más alto de todos, el Gen de Rango SS.

Según el folleto, solo pasaran la prueba aquellos que tengan un gen superior al rango E, y si tienes la suerte de tener un rango SS, o simplemente S, entonces eres aceptado de brazos abiertos como uno de los estudiantes de primer año más valioso ya que con ese tipo de gen, estas destinado a ser alguien grande y muy poderoso.

Según lo que pude averiguar, Saitama-sensei cuando ingreso a la academia tenía un gen de rango AAA, así que mi objetivo es tener un gen del mismo rango o superior para lograr ser un héroe tan genial como él.

De este modo, un mes antes de que comenzaran las pruebas para la Real Academia de Héroes Internacionales, comencé a hacer ejercicio y a salir a trotar todas las mañanas. Mi objetivo con esto era intentar mejorar mi cuerpo para la prueba y quizás, si tengo suerte, mejorar la calidad del gen en mi sangre. No sé si ejercitarme ayudaría o no, pero no perdía nada con hacerlo.

Y cuando finalmente el día de la prueba llego, me despedí de mi madre con un beso en la mejilla y salí de casa en dirección hacia la academia.

El viaje tomaría unos dos días de ira y vuelta, así que entre la prueba y todo aquello, estaría volviendo a casa quizás a la semana siguiente.

Mis ojos que miraron al cielo, resplandecían con el reflejo del sol, y en ello se mostraba una mirada totalmente resuelta y con una increíble determinación.

¡Voy a pasar esta prueba y me convertiré en un héroe igual a Saitama-sensei!

¡Lo juro, voy a lograrlo!

En este día, comienza mi camino.

A partir de este día, me convertiré en el mejor héroe que jamás haya existido. Salvare a todos en el mundo y derrotare a todos aquel que amenaza a la gente inocente y a este mundo. Voy a hacer que mi madre se enorgullezca de mí y voy a…

… ¡Voy a obtener una firma autografiada de Saitama-sensei en persona!

¡Mi día ha llegado! 

Hoy comienza…





..

…… Mi desgracia.

Cuatro días después regrese bajo una torrencial lluvia que se había anunciado unos días antes. Cuando llegué y abrí la puerta de casa, estaba totalmente empapado de pies a cabeza. Las puntas de mi cabello goteaban gotas frías al suelo, y todo mi cuerpo se sentía vacío, frio y pegajoso. Mi madre que había estado sentada en el sillón del living tomando un café recién hecho, se sorprendió al verme llegar antes de lo pronosticado.

Ella se levantó apresurada del sofá y corrió para preguntarme como me había ido. Pero justo entonces, mi madre se detuvo en seco. Ella no podía ver mi rostro ya que mi cabello totalmente empapado con la lluvia cubría mis ojos, pero, aun así, ella ya sabía la respuesta con tan solo verme.

La expresión de mi madre no fue una de tristeza o pena como yo había esperado, sino que ella lentamente me sonrió con calidez y luego, me abrazo y me envolvió en sus suaves y cálidos brazos llenos de amor. Mi rostro se hundió en los suaves pechos de mi madre, y yo no pude contener las lágrimas que caían como manantial por los bordes de mis mejillas.

“Ya, ya cariño… lo siento, no todo está perdido, ¿sabes? Siempre serás el orgullo de mamá. Siempre.” Dijo mi madre mientras me acariciaba con ternura mi cabello mojado, frotándome suavemente como lo hacía de niño.

“S-si…”

Yo solo pude asentir mientras mis dientes se apretaban ante la sensación de perdida y frustración. Mis lagrimas empaparon la zona del pecho de mi madre, pero a ella no parecía importarle y continúo acariciándome con calidez y amor.

Llore y deje salir mis penas con las caricias de mi madre. Mi alma se sentía tan triste que no pude contener mis llantos, y me vi patético como un niño al llorar.

Desde el bolsillo de mi pantalón, cayo un papel mojado el cual era el resultado de la prueba de examen. El papel callo en el suelo, y en él se mostró el resultado.

En el centro de la hoja, había un sello grande y en letras rojas que decía…

[William Melton – no calificado.]

[Solicitud de admisión rechazada – no posee gen de superhéroe.]

Y de este modo, el sueño de convertirme en un héroe como aquellos a los que admiraba se hizo añicos ese mismo día que fui rechazado por la academia y que me enteré que no poseía genes de superhéroe para ser un héroe. En mi búsqueda antes del examen, había sabido que casi todos los humanos poseían un gen de superhéroe en mayor o menor medida, y que era muy raro que no poseyera ninguno. Es por ello que cuando salí de casa, tenía bastante confianza y no me esperaba este resultado tan trágico de no poseer ningún gen.

… Al final, jamás podre ser un héroe.

Y con este final a mis sueños, antes de que me diese cuenta el tiempo había pasado volando y yo cumplí mis 22 años de edad.


2605p

Comentarios

  1. Hay q editar y corregir, ya que algunos párrafos no se está claro y está mal ordenado. Incluso la anterior versión era más legible que está.
    Por el momento un 6,5/10 hasta q se corrija

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Cultivation Technique Incubus Primordial (Novel +18) (del 2019)

el dia que el mundo se volvio loco jaja

Idea para nueva novela isekai