chapi 1 paradise city (nuevo borrador)
The paradise city.
«Capítulo
01»
“¡Ah, ah! ¡Rápido! Cum~! ¡Rápido y vente dentro de
mí~!!”
Era un mañana extraña cuando me desperté en medio
de fuertes jadeos y sacudidas.
En un principio, no entendía y mi mente no lograba
captar al momento lo que estaba sucediendo. Entonces, una marea de información
y múltiples fragmentos de mis recuerdos comenzaron a llegar de manera explosiva
en mi mente, causándome unas fuerte palpitaciones directamente dentro de mi
cerebro. El dolor que todo esto me provoco, hizo que desde mis labios se
escapara un angustiante gemido de dolor.
“¡Ahh~! ¡Sí, más~!”
La erótica voz que estaba justo encima de mí parecía
excitarse con mi gemido y los golpes y sacudidas que venía sintiendo en mi
entrepierna, se intensificaron.
¿Qué es esto?
Arrugando mi frente con dolor, observo que me encuentro
en una cama gigante de doble plaza de sabanas completamente blancas. Me rodea una
habitación totalmente desconocida, pero que, por los muebles de aspecto increíblemente
caros, la pintura, los cuadros en las paredes, el florero, las cortinas y el candelabro
en el techo, claramente esta no era mi habitación.
Esto me dejo aturdido.
Pero no era lo más impresionante de la situación,
sino que gracias a las memorias que no me pertenecían, pero que estaban en mi
cabeza me di cuenta fácilmente de algo. Este no era mi cuerpo, sino el de otra
persona.
Norman Clifthon era el nombre de este cuerpo.
Actualmente tiene, o tengo, 15 años.
Y me acabo de despertar en otro mundo luego de
morir.
Pero sacando eso de lado, la situación actual es…
“¡Ah, síiiii~! ¡Más, más rápido~!”
“…”
Me desperté en medio de la fornicación con una
mujer desconocida.
La extraña mujer gritaba y jadeaba como animal,
mientras utilizaba la fuerza en sus caderas para golpear mi entrepierna de
manera desenfrenada como un martillo automático. Los jugos y el sudor estaban
por todos lados, y la lengua de la mujer estaba tan loca que salpicaba baba en
mi pecho.
Obviamente, como cualquier otro hombre adicto a la
pornografía y fantasías de viajes a otros mundos, estaría feliz de despertar
con una mujer amasando mi polla en medio del sexo. Estoy seguro que ningún
hombre no aprovecharía el bug inicial para empezar a mover su cadera y polla,
¿cierto?
Pero lo siento mucho, ya que ahora mismo, mi expresión
lejos de ser una cara de sonrisa malvada y pervertida de luna invertida similar
a la de Garfield, mi expresión es una de palidez total. Mi expresión refleja el
shock actual y a su vez, el terror y angustia sobre la situación. No sé qué
sentir sobre esto, pero no estoy contento en lo absoluto.
Esta situación hubiese sido perfecta si no fuera
porque…
…
…… la mujer que se encuentra jadeando y cabalgando
encima de mí es una mujer……
¡¡Terriblemente fea!!
“¡A-Aléjate de mí! ¡Hazte a un lado!” Grité
desesperado mientras extendí mis manos para intentar apartar a la mujer lejos.
Pero lejos de lograrlo, mis manos se hundieron dentro de los bultos de carne
grasienta y sudorosa que conformaban el abultado estomago cervecera y peludo de
esta mujer.
El olor a sudor era picante y húmedo, mi cuerpo se
sentía increíblemente desagradable, y el aliento agitado y excitado de esta
mujer impregnaba el aire de un olor increíblemente nauseabundo.
¿¡Qué diablos es esta situación!? ¿¡¡Por qué!!?
¿¡¡¡Porque me castigas de esta manera, dios!!!?
“Maldita sea!”
Mis dos manos estaban totalmente atrapadas dentro
de los bultos de grasas de la mujer, y aunque intente sacar mis manos de ese
asqueroso lugar grasiento, los bultos de carne parecían tener vida propia y
apretaban con fuerza mis manos para que no escaparan. ¿¡Qué diablos es esto!?
Grite en mi interior.
La mujer soltó un chillido al tomar mis acciones
como ataques de lujuria. Ella acelero sus golpes de cadera, y su trasero
totalmente arrugado y desproporcionado golpeaban sobre mis muslos desnudo. Pude
ver como mi lamentable polla erecta, era tragado y succionado dentro de ese agujero
caliente y resbaloso.
Lo peor, es que, aunque la situación parecía
sacada de una de mis peores pesadillas… mi polla no podía evitar sentir una sensación
de repugnante placer que surgía desde la punta de mi glande y bajaba hasta mi
cadera totalmente temblorosa y mojadas con los jugos y sudor de esta
desconocida.
Finalmente, no pude evitar, y desde mis dientes
apretados, un gemido angustiante escapo.
“¡Hugh!”
“¡Ah~! ¡Primo, sientes placer con mi coño,
cierto!? ¡Ah, ah! ¡No te preocupes, y vende dentro de mí~~!”
“N-No voy a hacer eso!!! ¡¡Aléjate!!” Volví a
protestar con todas mis fuerzas, mientras intenté nuevamente empujar lejos a la
mujer. Pero era imposible, el peso de esta mujer fácilmente cuatriplicaba el de
mi actual joven y escuálido cuerpo de 15 años. Es una suerte que esta mujer no
me hubiese partido a la mitad con sus sacudidas de caderas desenfrenadas.
Como no había forma de quitarla de encima, alcé mi
rostro para al menos verle el rostro ya que debido a las cortinas que cubrían
la ventana y el sol de afuera, la habitación estaba algo falta de luz.
Entonces, finalmente vi el rostro de mi agresora.
Era un rostro ovalado que estaba adornado con un gracioso
cabello arrugado que estaba atado en dos coletas infantiles que salían hacia
los costados. ¿Cuántos años tiene esta mujer? Claramente esta mujer no era una
niña, sino una adulta pasada de los 25 o quizás 30 años. Ese peinado se veía ridículo
y absurdo. Pero las imperfecciones de esta mujer no se detenían allí, ya que llevaba
un maquillaje totalmente desordenado y que parecía hacer resaltar los granos
blancos que tenían en todo su rostro.
Los ojos de esta mujer eran demasiado pequeños
como botones y reflejaban una mirada totalmente perdida en el placer y excitación.
Claramente era imposible hacer reaccionar a esta mujer. Sus ojos estaban
totalmente perdidos, y mostraban el blanco total con sus iris mirando hacia
arriba de manera perdida en el placer del sexo. Y, por último, sus labios estaban
hinchados y su lengua sobresalía hacia afuera, salpicando saliva para todos lados
junto a sus aullidos de placer.
Bajando mi mirada, me topo con sus tetas las
cuales parecían pequeñas pasas de uvas arrugadas y secas, sin suavidad en lo
absoluto. Eran unos senos totalmente destruidos y sin cuidado, con unos pirsing
en las puntas de los pezones.
Luego estaba la increíble barriga cervecera que se
sacudía de un lado a otro, en donde mis dos manos estaban atrapados y las
grasas se negaban a soltarme.
¿Qué diablos es esto, dios?
En mi vida anterior no fui una persona santa ni
nada por el estilo, pero tampoco fui una mala persona como para recibir este tipo
de castigo. ¿Acaso dios me odia?
Lo peor es que en mi anterior vida, morí a los 21
años sin haberme acostado con una chica o graduado de mi virginidad, y ahora
esto…
El placer asqueroso junto a los aullidos animales
de esta mujer, más el dolor de cabeza que aún no se había ido del todo y mi confusión
y sensación de perdida, crearon una sinfonía de caos y terror en mi cabeza.
Esto es una pesadilla.
Las gotas de saliva de la mujer salpicaron sobre
mi rostro, y entonces cuando finalmente una marea comenzó a subir por mi polla,
me di cuenta que iba a eyacular.
La mujer reacciono y parecía haberse dado cuenta también,
ya que soltó un aullido y dejo de sacudir sus caderas y presiono su coño fuertemente
contra mi entrepierna para tragarse mi polla hasta el fondo y que mi eyaculación
alcanzara su parte más profunda.
“… A qué clase de mundo de mierda… vine a parar.”
Esas fueron mis últimas palabras que dije al
momento de ya no poder retener mi eyaculación, y soltar mi semen dentro de esta
mujer desconocida.
“Ahhh~~~!!!”
La mujer aulló y parece haber llegado al clímax al
mismo tiempo.
Ya no pudiendo hacer nada, simplemente cerré los
ojos y me desplomé sin fuerzas en la cama. La mujer curvo su espalda hacia atrás
en medio del clímax, mientras todas sus masas de carne grasienta temblaban como
cascabel, y en medio de ello, mis dos manos fueron liberadas.
La mujer permaneció con la lengua afuera y estremeciéndose
por unos pocos segundos, disfrutando del clímax restante, y cuando finalmente parecía
haber llegado a su fin, vi como los ojos de la mujer se volvieron totalmente
blanco y perdió la conciencia.
“¡No… espera!” Grite desesperado, intentando
despertarla o escaparme de la cama. Pero no había caso, mis piernas estaban atrapadas
debajo y no podía correr.
Con mi rostro totalmente aterrado y pálido como un
muerto, observo como la mujer cae hacia mí del mismo modo que veo a una masa
gigante de grasa caerme encima.
“¿Acaso aquí voy a morir de nuevo?” Me pregunté.
La mujer desnuda me cayó encima y me aplasto vivo.
Mi conciencia volvió a caer en la oscuridad total.
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