Episodio 1 - es el vándalo de la casa Krugger

 Episodio 01 

– es el vándalo de la casa Krugger


Era un martes en la mañana, cuando un joven totalmente descuidado y con un cabello blanco igual al de un anciano, se levantó totalmente adormecido de la mesa en la que había estado roncando segundos atrás.

El nombre del joven era David.

Y se encontraba en uno de las tabernas más caros de la ciudad de Valencia. La taberna tenía como nombre “La cantina del viejo Tukk” y se ubicaba en la quinta avenida del centro comercial de la ciudad. A pocas cuadras del gran campanario y el monasterio.

Despertar en una de las mesas de la taberna no era algo nuevo para David, ya que él era un ebrio empedernido. Todos los días ni bien lograba obtener alguna que otra moneda de cobre o plata, venia al bar para emborracharse hasta no más poder y terminar tumbado encima de la mesa, roncando. Era tan rutinario esto para David, que ya era conocido por las camareras y por los clientes habituales como el joven vándalo de la casa Krugger.

Así es, su apellido era Krugger, y era el segundo hijo del actual marques Christopher Di Krugger que manejaba un territorio propio en las afueras de la ciudad, a poco más de unos 30 minutos en carruaje.

Para muchos nuevos clientes que ingresaban a la taberna más popular de la ciudad, era toda una sorpresa ver a David roncando en una se las mesas más alejadas al rincón del bar. ¿Quién diablos es ese mocoso? ¿Acaso está permitido dormir en la taberna? Era la pregunta que muchos se hacían al verlo roncando tan tranquilo. Pero la sorpresa de ver a un muchacho de cabello blanco roncando en el bar era poca en comparación al preguntar, y enterarse que ese mocoso ebrio que ronca era ni más ni menos que el hijo arruinado de un marques. En resumen, ese mocoso era un noble.

Todos exhalaban un suspiro asombrado, y luego mostraban miradas de consternación y pena por David.

“Siendo tan joven e hijo de un marques… que triste, ¿Cómo un noble llego a caer tan bajo?” Pregunto un hombre barbudo que se sentó en la cantina a beber un poco de cerveza fría mientras de reojo le echaba un vistazo al muchacho de cabello blanco que roncaba en la última mesa.

Otros cuantos clientes también miraban con pena a David. Muchos de los que estaban allí, no podían evitar asociar a David con sus propios hijos, y lamentaban con la cabeza el triste destino arruinado de un joven noble. ¿Qué será de este muchacho? Preguntaban algunos, ¿acaso el marques ya se deshizo de él y lo echo de su territorio y por eso, esta durmiendo aquí?

Algunos tenían sus dudas sobre David, ya que teniendo en cuenta la fama orgullosa que tenía el marqués de la casa Krugger, muchos dudaban de si él marques seguiría pasando vergüenza de tener un hijo arruinado en el alcohol y sucio como un vagabundo. 

Pero nada de eso importaba, no era asunto de ellos lo que sucediera con este noble.

Mientras ignoraban a David, muchos volvieron a sus asuntos y charlaban tranquilamente entre ellos mientras afuera una lluvia ligera pero fría y húmeda empañaba las ventanas de la taberna. Cuando nadie menos lo esperaba, los ronquidos del joven se detuvieron y vieron como David se despertó con un rostro adormecido.

Varios clientes le echaron una ligera mirada pasajera y volverían a sus asuntos, pero un grito repentino se oyó en el bar.

“¡¡¡Aggh!!”

Todos se sorprendieron y voltearon sus miradas.

Vieron como David que recién se despertó, repentinamente comenzó a soltar sonios de dolor y a la vez, se llevó sus dos manos para agarrarse con fuerza la cabeza.

“¿Qué diablos le pasa?”

“¿¡Oye, estas bien!?”

El cantinero que estaba en la barra, corrió hacia David para preguntarle qué diablos le estaba pasando. Pero lo único que vio fue a David agarrarse la cabeza con fuerza y caer al suelo, revolcándose de dolor entre los tarros de cerveza vacío y la mugre del suelo.

“¡Oye! ¡Maldición! ¡Aguanta, iré a llamar a los médicos!” Gritó el cantinero mientras corrió hacia el interior de la taberna para hacer la llamada. Por otro lado, los clientes sorprendidos miraron sin saber que hacer al joven que soltaba gritos desgarradores de dolor mientras se revolcaba en el suelo y pataleaba como un niño.

Muchos sintieron su piel enfriarse al imaginar el increíble dolor que estaba sintiendo el mocoso para soltar esos desgarradores gritos.

Y entonces…

David abrió sus ojos de tonos celeste verdoso, y mostro una expresión de sorpresa e incredulidad.

765p


Comentarios

Entradas más populares de este blog

el dia que el mundo se volvio loco jaja

Cultivation Technique Incubus Primordial (Novel +18) (del 2019)