hhhotro

 

«Los malditos Ovnis se robaron mi nariz»

_Capítulo 01_

Era un sábado en la noche, a las 22:43hs. Luego de que las restricciones nocturnas por el tema de los contagios de COVID se aliviaran, varios grupos de jóvenes decidieron realizar una de las más alocadas fiestas en la playa.

Había bailes, alcohol y hasta drogas. La reunión e invitaciones para la fiesta se realizaron por Facebook, WhatsApp y varias otras redes sociales de menor importancia, entre los más de 10mil invitados que asistieron, estábamos yo y mis cuatro amigos.

En total, éramos cinco chicos pocos populares y nerd que gustos pocos comunes. Uno era otaku, otro era gótico, otro era el típico cuatro ojos super inteligente, otro un tipo tímido y finalmente yo, Kyle Reese, que compartía un poco de todo lo mencionado.

No solíamos ser invitados a este tipo de fiestas, y debido a nuestra tonta y absurda inexperiencia y falta de socialización, fuimos tan idiotas como para que, de los cinco, tres viniéramos arreglados con corbata y traje, vistiendo como si asistiéramos a algún tipo de funeral o algo así por el estilo.

Obviamente, que el grupo más perdedor y nerd del colegio vinieran arreglados con trajes formales en una alocada fiesta de bebidas, sexo y alcohol, fui digno de risa. Todos nuestros compañeros del colegio que estaban en la fiesta se echaron a reír como locos cuando nos vieron llegar, y entre burlas y ridículo, terminamos huyendo del lugar.

“¡Te dije Kyle, no deberíamos haber venido! ¡Sabía que solo nos invitaron para burlarse de nosotros!” Mi amigo, Tobías, me critico enojado. Desde el inicio él había sido uno de los que se oponía a asistir a esta fiesta.

“Bueno, quizás nosotros tengamos algo de culpa. Mírense ustedes tres como vinieron vestidos.” Otro de mis amigos, Karl, se froto las cejas dejando escapar un suspiro, y nos señaló tanto a Tobías como a mí y a otro de mis amigos, Bobby. Nosotros tres éramos los que vinimos a la fiesta con trajes formales y corbata.

Y obviamente, los tres estábamos algo avergonzados por el ridículo que hicimos.

“¿Qué querías que haga, Karl? Nos dijiste que nos arregláramos y bañáramos antes de la fiesta. Yo nunca había asistido a ninguna y bueno, esto es lo más elegante que tenía.”

“Oigan, entiendo que seamos unos marginados y el grupo más perdedor del colegio. Pero bueno, tampoco debemos abusar, ¿cierto? Jjajaja” El ultimo de mis amigos llamado Milko, que simplemente vino en short y ojotas, se rio de lo que había sucedido.

Los cinco nos sentíamos mal y dejamos escapar exasperados suspiros tristes al pensar que nuevamente, habíamos quedado fuera. Y claro tampoco éramos tan ingenuo como para volver a la fiesta luego de las burlas y risas que habíamos recibido. Tanto yo como los otros cuatro, nos habíamos dado cuenta tan solo llegar a la fiesta que claramente las invitaciones que recibimos no habían sido casualidad, sino intencionales.

¿Por qué invitarían al grupo más nerd de todo el colegio a la fiesta más cool que se iba a hacer luego de tantos días de cuarentena y restricciones? Pues enfrente nuestro estaba la respuesta. Todos esos malditos en la fiesta nos habían invitado y esperado simplemente para burlarse y ridiculizarnos. Básicamente, nos invitaron para molestarnos.

Y si bien, creo que todos ya en nuestro interior sabíamos que algo así iba a suceder, aun así, nuestro deseo de intentar ser algo más normal, e integrarnos a los grupos nos llevó a seguir adelante y asistir.

Ahora nos arrepentíamos.

“Esto fue una pérdida de tiempo total.” Murmuré con un chasquido de labios molesto, “Esos malditos bastardos”

“Kyle, no le des mucha vuelta a lo sucedido. Todos sabíamos que esto podía pasar y todos vinimos igual, no es tu culpa esto.”

“Sí, pero yo fui el que más insistió en venir.”

Yo había sido el mayor impulsor de querer asistir a esta maldita broma, y ahora me sentía culpable de haberle causado estos problemas al resto. Pero, aunque estaba frustrado y enojado, para mi suerte los otros cuatros sonrieron y me dieron golpe en la espalda alentándome y animándome.

“¡Vamos, olvidemos este maldito día! ¡Ya estamos fuera y sería una pena que volvamos a casa tan temprano en esta hermosa noche!”

“¡Cierto, mejor vayamos por unas bebidas! ¿Miko, trajiste el dinero que te dije?”

“Si, lo tengo todo en el bolsillo.” Clamo Mike con una sonrisa de oreja a oreja, mientras dio unas palmadas al bolsillo abultado de su pantalón. Mike había traído bastante dinero.

“¡Genial, vayamos a emborracharnos! ¡Conozco una tienda en donde puedes comprar alcohol sin tener que presentar el carnet de mayor de edad! ¡Vamos!”

“¡Ohhh! ¡Ha emborracharnos!”

Pegando gritos y alzando los brazos, los cinco nos dirigimos por las calles nocturnas con faros encendidos en dirección a la tienda que Karl menciono. Efectivamente, era una pequeña tienda que cruzaba un parque bastante boscoso y con árboles robustos. La tienda no parecía de mucha confianza vista desde el exterior, pero adentro estaba limpia y tenía una heladera completamente llena de bebidas alcohólicas.

El vendedor era un viejo canoso y con aspecto de ser un borracho despistado. Cuando Karl y Bobby tomaron un cajón entero de cerveza y lo colocaron encima de la mesa para llevar, el viejo simplemente asintió y tomo los billetes. No nos pidió identificación ni nada, ni siquiera nos preguntó si éramos mayores de edad ni nada. Esto era genial.

“¡Gracias viejo!” Karl le agradeció al viejo, y esté simplemente respondió con un movimiento de cabeza y volvió a lo que estaba haciendo. Karl por lo visto, parece conocer al viejo.

Llevamos el cajón de cerveza hasta una pequeña colina entre los árboles de la plaza gigante, y nos sentamos entre el pasto corto y los arbustos para comenzar a beber.

Nos reímos, y al final, terminamos totalmente borrachos y hablando babosadas y tonterías.

“¡Maldito sean esos normales, algún día los hare pagar! ¡Voy a ir a golpearlos!”

Mike se puso totalmente ebrio y parecía encenderse y tomar coraje con el alcohol en la sangre. Quería ir a pelear contra los que se nos habían burlado en la fiesta, pero gracias a Carl y Bobby, Mike fue retenido y se durmió. Para volver, tendríamos que cargar a Mike a casa por lo visto.

Y al final, cuando Bobby como Carl se durmieron, solo quedamos yo y el más callado y silencioso de nuestro grupo, Tobías.

Normalmente Tobías no es muy hablador, y esto se puede notar claramente en todo este viaje. Pero, aun así, Tobías suele reírse y acompañarnos a todos lados. Si algún día quieres ir a algún lugar o necesitas ayuda en una emergencia, sin duda Tobías seria la persona de más confianza a la cual deberías llamar ya que no descuida a sus amigos.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Cultivation Technique Incubus Primordial (Novel +18) (del 2019)

el dia que el mundo se volvio loco jaja

Idea para nueva novela isekai