otro cap1 (borrador) (the antihero zero)
Capítulo 01
En un verano caluroso de 1998, en la vieja y poco conocida Villa Dobel de la ciudad de Caleborna, nació un pequeño niño de ojos celestes y cabello castaño claro. Sus padres eran una pareja joven recién casada. La madre se llamaba Melinda Turner, y era una maestra de jardinería recién graduada mientras que el padre era Lorenzo Clark, un policía novato, pero vigoroso y con gran entusiasmo.
Ambos abrazaron entre sus brazos al pequeño niño recién nacido, y le dieron el nombre de Kyle Turner.
El niño creció, aprendió a dar sus primeros pasos por sí mismo y desde entonces, desde que él tiene memoria y quizás influenciado por el oficio de su padre y los programas de televisión, siempre, pero siempre, tuvo una increíble y fervora admiración por los superhéroes que aparecían en televisión.
Desde aquellos días en su infancia en donde su querida y cariñosa madre se sentaba al lado de su cama para leerle esas increíbles historias en donde se mostraban a los héroes salvando a la gente y luchando contra el mal. O hasta sus primeros días de escuela primaria, en donde por primera vez se enfrentó a sus miedos y con las piernas temblando, pero apretando sus pequeños puños, Kyle escalo un viejo árbol que estaba cerca de su escuela para rescatar a un pequeño gatito que no podía bajar solo.
Ya desde esos primeros días, Kyle siempre ha admirado a los héroes y ha soñado con ser uno igual a ellos.
Su anhelo y admiración por ser un héroe igual a aquellos lo llevaron varias veces a realizar actos tontos y también peligrosos. Por ejemplo, una vez a sus 7 años jugando, se colocó el mantel de la cocina como si fuese una capa de superhéroe, y corrió al centro de la estación de trenes de la villa, para gritar al público —¡No temáis, he llegado para salvaros! —. Obviamente, se llevó las risas y ternada de la gran mayoría de la gente que estaba en la estación. Su madre fue llamada, y ella llegó corriendo totalmente agotada a recogerlo en la estación.
Si bien ese tipo de acto no era más que las tonterías de un niño emocionado con querer ser un héroe, hubieron otras ocasiones en donde la cosa se puso más seria y se llevó varias reprimendas graves de parte de su madre. Por ejemplo, a sus 9 años mientras jugaba con los demás niños, su tonta imaginación lo llevo a querer mostrarle a los demás niños sus actos de superhéroe y corrió para pararse delante del perro que tenía un vecino cercano.
Por suerte, el vecino tenía al perro bien encadenado y la situación no termino en ninguna desgracia, pero, ¿y si el perro no hubiese estado encadenado?
Melinda que fue nuevamente llamada al trabajo por los actos de su hijo incontrolable, volvió a salir a toda prisa para ir a buscar a Kyle. Y cuando se enteró de que su tonto e ingenuo hijo de 9 años jugando a ser nuevamente el héroe salvador de la humanidad, se quiso enfrentar a un perro grande de la raza Rottweiler, no pudo evitar palidecer y estremecerse del susto. Melinda agradeció a los cielos de que nada grave hubiese ocurrido, y a su vez reprendió duramente a Kyle y le prohibió jugar a los héroes de nuevo.
Sin duda, Kyle era un chico problemático, y más de una vez casi provoca un paro cardiaco a su madre.
Pero, aunque se llevase regaño tras regaño de su madre, el deseo de Kyle por querer ser un héroe nunca ceso. Y si bien mientras fue creciendo, logro controlarse y mantenerse más calmado para evitar alterar tanto a su madre, aun así, el fuego del deseo intenso seguía ardiendo dentro de Kyle.
¡Quiero ser un héroe! ¡Quiero convertirme en un héroe!
Ese era el deseo que Kyle pedía a las estrellas cada noche que se acostaba a dormir.
Al cumplir los 10 años, Kyle finalmente tuvo la edad suficiente como para entender que eran y de donde provenían esos increíbles héroes que siempre se veían en las noticias de la televisión.
Todos los días en las noticias se mostraban reportes de apariciones de monstruos malvados que surgían alrededor del mundo, y luego, se mostraban a los superhéroes que tenían superpoderes increíbles que a más de uno dejaba completamente con la boca abierta y que se encargaban de derrotar a esos malvados monstruos.
Los ojos de Kyle siempre brillaban intensamente cada vez que veía a un héroe aparecer en la televisión. Su madre no quería que Kyle siguiese viendo estas noticias, por lo que muchas veces ella le prohibía a Kyle encender el televisor. Pero, aun así, eso no impidió que Kyle desobedeciera a escondidas mientras su madre estaba trabajando y prendiera la televisión nuevamente para ver a los héroes en las noticias.
Kyle siempre había tenido la duda, ¿de dónde vienen esos increíbles héroes? ¿Cómo obtuvieron esos superpoderes tan fuertes? ¿Algún día yo también podré ser un héroe igual a ellos?
Y luego de una corta, pero confusa investigación en el internet. Kyle descubrió que todos esos héroes tan increíbles que aparecían en televisión habían venido de un mismo lugar…
[La Real Academia de Héroes Internacionales]
Al momento de descubrir la existencia de esta academia para héroes, los ojos de Kyle no podían parar de brillar de la emoción que lo abrumaba.
Sentía una ardiente y entusiasmada sensación de emoción, agitación y expectativas que subía por todo su cuerpo hasta llenarlo por completo. No pudo contenerse más tiempo y corrió hacia la sala de living en donde su madre, Melinda, estaba tejiendo un abrigo de invierno. Y al llegar y detenerse frente a su madre desprevenida, él gritó.
“¿¡Es cierto que existe una academia para héroes, mamá!? ¿¡¡Yo también podré estudiar en esa academia para convertirme en un héroe igual a Saitama-sensei!!?”
El grito excitado de Kyle sorprendió tanto a su madre que casi le hace tirar todas las herramientas de costura que estaba sosteniendo.
“¡Kyle, no me asustes de ese modo!” Le reprendió su madre.
“P-perdón, mamá.” Se disculpó Kyle, bajando sutilmente la cabeza. Pero al poco segundo, la excitación volvió a surgir en él y volvió a preguntar.
“¿¡Pero es verdad que existe esa academia, mama!?”
Su madre de algún modo parecía algo nerviosa para Kyle, ya que no respondió de inmediato a su pregunta y miraba incómodamente hacia los lados como buscando alguna excusa para evitar responderle. Pero la presión que ejercía los ojos brillantes de Kyle no la dejarían en paz hasta que le dijese.
“Ehhh… ¿Una academia de héroes? N-no… o bueno, si existe, pero… yo no creo qué--”
“¡¡Existe!!”
Su madre quizás había estado intentando mantenerlo oculto, pero al ser presionada por la intensa mirada de su hijo, ella dejó escapar un suspiro rendida mientras relajo sus hombros agotados como si se hubiese rendido ante los ojos brillantes de su niño.
Sintiéndose algo avergonzada por ser presionada por los ojos brillantes de su hijo emocionado, Melinda tosió un poco con sus mejillas algo enrojecidas y le revelo a Kyle que si existía dicha academia de héroes y que si era posible que las personas se convirtieran en héroes.
Esa revelación trajo en Kyle una felicidad como nunca antes había sentido.
“¡Finalmente podre ser un héroe como Saitama-sensei! ¡¡Yahoo!!! ¡¡Este es el mejor día de mi vida!!” Gritó Kyle, saltando y brincando de un lado a otro de la alegría.
Su madre que lo vio tan feliz, dejo escapar otro suspiro como si ya hubiese esperado este resultado. Ella no quería contarle de esa academia justamente porque temía que su hijo hiciera alguna otra tontería peligrosa como habia sucedido en el pasado.
Pero luego de ver como su niño sonreía con una sonrisa tan feliz y alegre mientras brincaba emocionado de un lado a otro, una cálida sonrisa llena de amor se formó en los labios de Melinda.
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