TheAbominationSystem Cap1 borrador1
The Abomination System – Capítulo 01: Capítulo 01
Había
transcurrido un periodo de tiempo desconocido cuando Odín, quien había saltado
al vacío para ser sumergido en una interminable oscuridad del abismo, comenzó a
recibir señales de estar despertando nuevamente. Esto le resulto extraño a Odín
ya que a la hora de saltar no pensó que lograría sobrevivir. Según las leyendas
e historias, nadie que haya caído al Abismo de la Parca ha logrado
regresar a la superficie. Toda alma que cae en ese agujero de infinita
oscuridad jamás regresa.
Es debido a
estas leyendas e historias que Odín no considero en ningún momento que, tras
caer al abismo, podría volver a despertar. Era extraño. La sola idea de caer
desde semejante altura a un vacío de profundidad desconocida ya le daba una
pronosticación de 0% de supervivencia a la caída.
Entonces cómo…
¿Cómo es que sigo vivo?
Odín primero
comenzó a escuchar extraños sonidos de zumbido en sus oídos. El pitido en su oído
se duró unos segundos hasta irse esclareciendo, pero mientras tanto sintió unas
manos levantándolo en el aire.
No tenía
respuestas a como alguien podía levantar su pesado cuerpo de adulto tan fácilmente,
pero esas manos lo alzaron y lo envolvieron en una especie de manta suave de algodón.
¿Qué diablos
sucede?
No entendía
nada.
Odín no comprendía
como es que paso de saltar al vacío para morir a estar siendo envuelto con unas
mantas mientras es cargado en los brazos de alguien. ¿Cómo llegue a esta situación?
Incluso con su mente en un estado caótico, aun así, Odín podía sentir
claramente como su cuerpo era cargado con facilidad en los brazos gigantes de
esa persona desconocida. Fácilmente, podía deducir que el tamaño de esta
persona era diez veces su tamaño.
¿Acaso tras
sobrevivir a la caída fui acogido por gigantes? Pensó Odín.
En su
intento por entender su situación, Odín fue abriendo sus ojos para ver su entorno.
Quería saber qué diablos estaba sucediendo, pero tras abrir sus ojos lo primero
con lo que se topo fue una intensa iluminación ardiente que le golpeo de
frente.
¡Waahh! ¡Tan
brillante!
Rápidamente
se vio obligado a volver a cerrar sus ojos por miedo a quedarse ciego.
Fue en ese
entonces que una voz femenina repentinamente se escuchó.
[---- ----XX
XXXX----]
¿Eh?
Otra voz le siguió.
[----XX
---XXXXX]
¿Qué es
lo que están diciendo? ¡No logro entender, maldición!
Odín escucho
más de una voz la que hablaba. Parecían ser dos personas por el momento, y por
el tono pudo deducir que una de las voces pertenecía a alguna anciana y la otra
voz parecía provenir de un hombre joven. Odín centro toda su atención en
escuchar la conversación de las dos personas, pero para su frustración no podía
entender en absoluto lo que decían. Hablaban en un idioma que jamás había
escuchado antes.
Mientras se
estrujaba el cerebro por entender lo que esos dos estaban hablando, Odín sintió
que la persona que lo cargaba en sus brazos envuelto en sabanas, se movió.
[---XX-XXXXXX---XXXX!]
¿Qué diablos
dice?
Odín escucho
la voz de la anciana que parecía estar anunciando algo en voz alta.
No podía
comprender lo que decía, pero una extraña sensación de nervios comenzó a
extenderse por todo su cuerpo ante la extraña situación. Su cuerpo lentamente
fue bajado y fue depositado en los brazos de una tercera persona. Por la sensación
suave y el ligero olor a perfume entremezclado con el olor a sudor, Odín pudo
deducir que esta tercera persona era una mujer que estaba recostada sobre una
cama. La desconocida mujer digo unas palabras a la anciana y al hombre, y luego
acaricio suavemente su cabello y su rostro.
Odín sintió
los dedos gigantes de la mujer tocar suavemente su piel y acariciarlo lentamente,
con mucho cuidado. Quizás esta era la primera vez que Odín sintió a alguien
siendo tan cuidadoso y precavido de no ser brusco con él, la extraña mujer parecía
tratarlo con la misma suavidad y cuidado que se le daría a un bebe recién
nacido.
… No,
espera… esto… ¡Esto no puede ser cierto!
Odín
alarmado hizo todo lo posible para abrir sus ojos.
Sus ojos se
abrieron y nuevamente se topó con la fuerte iluminación, pero a diferencia de
la vez anterior, esta vez no cerro sus ojos y su vista tardo unos segundos en
acostumbrarse a la iluminación del lugar y finalmente pudo ver a la persona que
lo sostenía.
Unos ojos
llenos de amor y cariño.
Eso es con
lo que se encontró.
Odín se quedó
paralizado al encontrarse con la hermosa sonrisa de una mujer joven de cabello
castaño, y que aparentemente parecía rondar entre los 20 a 25 años. Lejos de la
idea de haber caído en manos de titanes feos y horribles que Odín esperaba, la
mujer frente a él era una belleza increíble con facciones finas y dulces. Los ojos
de color aguamarina de la mujer miraban a Odín con una expresión increíblemente
amable, cariñosa y por, sobre todo, llena de amor.
Aunque también
se podía ver que la mujer no se encontraba en óptimas condiciones, ya que su frente
estaba cubierta de sudor, su cabello estaba desordenado y lucia claramente
agotada y con sueño. Pero pese a todo ello, la mujer seguía mirándolo con esa
dulce expresión de amor… amor maternal.
A los ojos
de esta mujer, él parecía ser visto como la cosa más preciosa y atesorada del
mundo.
Esa mirada
tan dulce y llena de calor provoco que todos los pensamientos caóticos y
desordenados de Odín inmediatamente se paralizaran. Odín se quedó conmovido por
el tipo de mirada en los ojos de la misteriosa mujer, y algo dentro de él le digo
quien era ella.
Ella es…
¿Ella es mi madre?
Medio mes
pasó desde que Odín despertó.
En este periodo
de tiempo ha logrado adaptarse a su nuevo entorno por muy frustrante que sea,
aceptando la nueva realidad que tenía frente a sus ojos.
Ha
reencarnado como un bebe recién nacido.
Esa era su
nueva realidad.
Para su
sorpresa en este periodo de tiempo ha descubierto que su nombre permanece
siendo el mismo que en su anterior vida, sigue llamándose Odín, aunque
desconoce su apellido. Su madre es una hermosa mujer de cabello castaño, amable
y cariñosa que lo carga en sus brazos durante el mediodía, lo amamanta, le
cambia los pañales y lo pone a dormir en su cuna.
Y en cuanto
a su padre, lo único que podía decir es que parecía un hombre agradable, de
cabello corto y cejas afiladas, a primera vista su nuevo padre podría ser
tomado como un campesino normal. Pero bajo la aguda mirada de un experto como
Odín, pudo descubrir fácilmente que, por la contextura muscular que aún permanecía
y el cuerpo delgado de su nuevo padre, se encontraba un cuerpo atlético y
entrenado. Odín desconoce aún los nombres de sus nuevos padres y su pasado.
Pero por los vestigios de un cuerpo entrenado que tenía su padre, podía deducir
que su padre tuvo que haber sido aventurero o soldado en el pasado.
Luego estaba
la anciana la cual parece ser la partera que ayudo a su madre a dar a luz. Aunque
desde aquel primer día que vio a la anciana, Odín no la había vuelto a ver.
Y para
finalizar su entorno familia, estaba la última integrante.
Odín que estaba
acostado en la cuna con unos suaves mantas debajo, balbuceo torpemente con baba
choreando de su boca al todavía no tener control exacto sobre su nuevo cuerpo.
Estaba reflexionando sobre qué haría de ahora en adelante, cuando unos lindos
ojos grandes se asomaron por encima de la cuna.
Odín se quedó
quieto mirándola.
Era una linda
niña de ojos grandes y cabello atado en dos trenzas solapadas que siempre venía
a visitarlo. Por la apariencia, la niña parecía estar rondando entre los 4 a 5
años. Era una niña curiosa y por lo visto, no parecía agradarle mucho el nuevo
bebé en casa.
Odín pudo
deducir rápidamente que esta niña era su hermana mayor.
La niña frunció
sus pequeñas cejas mientras miraba fijamente a Odín, con unos ojos de gato
enojado. Odín dejo escapar un suspiro internamente. Siempre se supo que a veces
a los niños pequeños puede no agradarle mucho los nuevos bebes en la familia
debido a la perdida de atención de los padres, ya que estos deben ocupar más de
su tiempo y atención en cuidar al nuevo niño. Y esto parece estar sucediendo,
la niña le saco la lengua al bebe y luego salió corriendo de la habitación al
ser llamada por la madre que estaba afuera.
Por suerte
para Odín, su nueva hermana mayor sigue siendo una niña buena ya que hasta
ahora no le ha hecho nada aparte de sacarle la lengua y subirse arriba de la
cuna para mirarlo con unos ojos de gato enojado. Sería terrible si su hermana
mayor intentara hacerle algo malo, ya que en su nuevo estado de bebe recién
nacido no tiene forma alguna de defenderse del mundo.
Apenas puede
balbucear incoherencias con su boca de bebe.
Pero si hay
algo que realmente mantiene frustrado y sofocado de tensión a Odín, es la
incapacidad de controlar sus intestinos. Esta quizás sea el mayor traumar
actual de este viejo mago reencarnado. La primera vez intento contener con
todas sus fuerzas los excrementos, pero todos sus intentos resultaron inútiles
ante sus intestinos sueltos que no dudaron en dejar que todo fluyera.
Esa fue la
primera vez que Odín experimento la tragedia catastrófica de cagarse en los
pantalones.
La frustración
y vergüenza fue tanto que sus llantos se oyeron en toda la casa.
Desde entonces,
Odín a aprendido a poner cara de póker cada vez que sus intestinos resuenan y
anuncian la catástrofe próxima. Poniendo cada de póker, Odín decide siempre
blanquear todos sus pensamientos y distanciarse de la realidad. En este periodo
pareciera que su alma sale de su cuerpo y no regresa hasta luego de que su
madre le cambiase los pañales.
Otra de sus
frustraciones para Odín era el increíble aburrimiento al no poder moverse.
La mayor
parte de este mes Odín la paso rememorando sus viejos recuerdos para mantenerse
distraído y no ser sofocado y asfixiado por la incapacidad de moverse y el
aburrimiento. Aunque hubo veces en donde no podía soportarlo, y dejaba escapar
sus llantos de bebe.
De alguna
forma su madre parecía haber captado lo que quería y a los pocos días trajo un
juguete de madera que se asemejaba a un candelabro con pequeñas campanitas que hacían
ruido con el viento, su madre colgó el juguete por encima de la cuna para que
Odín se entretuviera.
Pero ese
juguete no logro en absoluto disminuir la angustia de Odín.
Y de este
modo, los días continuaron pasando.
Hasta que
llego aquella mañana…
1810p
________________
VERSION EDITADO N°2
Había transcurrido un periodo de tiempo desconocido cuando Odín, quien había saltado al vacío para ser sumergido en una interminable oscuridad del abismo, comenzó a recibir señales de estar despertando nuevamente. Esto le resultó extraño a Odín ya que luego de saltar no pensó que lograría sobrevivir. Según las leyendas e historias, nadie que haya caído al Abismo de la Parca ha logrado salir con vida. Toda alma que termina cayendo en ese abismo de infinita oscuridad jamás regresa.
Es debido a estas leyendas e historias que Odín no consideró en ningún momento que, tras haber saltado a ese abismo de muerte, podría volver a despertar. Era extraño. La sola idea de caer desde semejante altura a un vacío de profundidad aparentemente interminable ya le daba una pronosticación de que sería imposible lograr sobrevivir a dicha caída.
Entonces.... ¿Cómo es que sigo con vida?
Mientras su conciencia iba despertando y retomando a la realidad, lo primero que Odín escuchó fueron unos sonidos agudos de zumbidos en sus oídos. El pitido en su oído duró unos segundos hasta irse esclareciendo. Y en medio de ello, repentinamente sintió unas arrugadas manos agarrándolo y levantándoló en el aire.
No tenía respuestas a la pregunta de cómo alguien podria levantar su pesado cuerpo de adulto con tanta fácilmente, pero esas manos lo alzaron y lo envolvieron en una especie de manta suave de algodón.
¿Qué diablos sucede?
No entendía nada.
Odín no comprendía cómo es que pasó de saltar al vacío para morir a estar siendo envuelto con unas mantas mientras es cargado en los brazos de alguien. ¿Cómo llegué a esta situación? Incluso con su mente en su estado caótico, aun así, Odín podía sentir claramente cómo su cuerpo era cargado con gran facilidad en los brazos de esa persona desconocida. Fácilmente, podía deducir que el tamaño de esta persona era cinco o diez veces su tamaño.
¿Acaso tras sobrevivir a la caída fui acogido por una raza de gigantes? Odín se preguntó.
En su intento por entender su situación, Odín intento abrir sus ojos para ver su entorno. Quería saber qué diablos estaba sucediendo, pero al momento de abrir sus pestañas lo primero con lo que se topó fue una intensa iluminación ardiente que le golpeó de frente.
¡Waahh! ¡Tan brillante!
Rápidamente se vio obligado a cerrar sus ojos por miedo a quedarse ciego.
¿¡Qué diablos sucede con este lugar tan brillante!? ¡Casi siento que me deja ciego!
Fue en ese entonces que una voz repentinamente se escuchó.
[---- ----XX XXXX----]
¿Eh?
Otra voz le siguió.
[----XX ---XXXXX]
¿Qué es lo que están diciendo? ¡No logro entender, maldición!
Odín escuchó que eran más de una voz los que hablaban. Parecían ser dos personas por el momento, y por el tono pudo deducir que una de las voces pertenecía a la anciana que estaba cargandolo y la otra voz parecía provenir de un hombre joven. Odín centró toda su atención en escuchar la conversación de las dos personas, pero para su frustración no podía entender en absoluto lo que decían. Hablaban en un idioma que jamás había escuchado antes.
Se estrujó el cerebro intentando descifrar la conversación, pero era inútil. Y mientras arrugaba sus cejas, se percató que la anciana que lo cargaba en sus brazos, envuelto en mantas, comenzó a caminar.
[---XX-XXXXXX---XXXX!]
¿Qué diablos dice?
Odín escuchó la voz de la anciana anunciar algo en tono exaltado.
No podía comprender lo que decía, pero una extraña sensación de nervios comenzó a extenderse por todo su cuerpo ante la anomalía de la situación. Su cuerpo lentamente fue bajado y depositado en los brazos de una tercer persona. Por la sensación suave y el ligero olor a perfume entremezclado con el olor a sudor, Odín pudo deducir que esta tercer persona era una mujer que estaba recostada sobre una cama. La desconocida mujer dijo unas palabras a la anciana y al hombre, y comenzó a acariciar suavemente el cabello y rostro de Odín.
Odín sintió los dedos gigantes de la mujer tocándolo, acariciándolo lentamente, con extremo cuidado como si temiera hacerle daño. Quizás esta era la primera vez que Odín sintió a alguien siendo tan cuidadoso y precavido de no lastimarlo ni ser brusco con él. La extraña mujer parecía tratarlo con la misma suavidad y cuidado que se le daría a un objeto precioso pero frágil como una pluma, una atención y cuidado tan suave y similar al que se le daría a un bebe recién nacido.
… Oye espera… esto… ¡Esto no puede ser!
Odín alarmado abrió sus ojos.
Sus ojos se abrieron y nuevamente se enfrentó a la intensa iluminación del entorno, pero a diferencia de la vez anterior, esta vez no cerró sus ojos y su vista tardó unos pocos segundos en acostumbrarse a la iluminación del lugar para finalmente poder ver a la persona que lo sostenía.
Cuando miró, se encontró frente a frente con unos ojos llenos de amor y cariño.
Odín se quedó paralizado al encontrarse con la hermosa sonrisa de una mujer joven de cabello castaño, y que aparentemente parecía rondar entre los 20 a 25 años. Lejos de la idea de haber caído en manos de una raza de gigantes feos y monstruosos que Odín esperaba, la mujer frente a él era una belleza de increíbles facciones finas y dulces. Los ojos de color aguamarina de la mujer miraban a Odín con una expresión increíblemente dulce, cariñosa y por, sobre todo, llena de amor.
Aunque también se podía ver que la mujer no se encontraba en óptimas condiciones, su frente estaba cubierta de sudor y su cabello estaba desordenado, lucía claramente agotada, débil y con sueño. Pero pese a todo ello, la mujer seguía mirándolo con esa dulce expresión de amor… amor maternal.
A los ojos de esta mujer, él parecía ser visto como la cosa más preciosa y atesorada del mundo.
Esa mirada tan dulce y llena de calor provocó que todos los pensamientos caóticos y desordenados de Odín inmediatamente se paralizarán. Odín se quedó conmovido por el tipo de mirada en los ojos de la misteriosa mujer, y algo dentro de él le insinuaba quién era ella.
Acaso ella es… ¿Ella es mi madre?
Medio mes pasó desde que Odín despertó.
En este periodo de tiempo ha logrado adaptarse a su nuevo entorno por muy frustrante que sea, aceptando la nueva realidad que tenía frente a sus ojos.
Ha reencarnado como un bebe recién nacido.
Esa era su nueva realidad.
Para su sorpresa en este periodo de tiempo ha descubierto que su nombre permanece siendo el mismo que en su anterior vida, sigue llamándose Odín, aunque desconoce su apellido. Su madre es una hermosa mujer de cabello castaño, amable y cariñosa que lo carga en sus brazos durante el mediodía, lo amamanta, le cambia los pañales y lo pone a dormir en una cuna todos los días.
Y en cuanto a su padre, lo único que podía decir es que parecía un hombre agradable, de cabello corto y cejas afiladas, a primera vista su nuevo padre podría ser tomado como un campesino normal. Pero bajo la aguda mirada de un experto como Odín, pudo descubrir fácilmente que, por la contextura muscular que aún permanecía y el cuerpo delgado de su nuevo padre, se encontraba un cuerpo atlético y entrenado. Odín desconoce aún los nombres de sus nuevos padres y su pasado. Pero por los vestigios de un cuerpo entrenado que tenía su padre, podía deducir que su padre tuvo que haber sido aventurero o soldado en el pasado.
Luego estaba la anciana la cual parece ser la partera que ayudó a su madre a dar a luz. Aunque desde aquel primer día, Odín no la había vuelto a ver.
Y para finalizar su entorno familiar, estaba la última integrante.
Odín que estaba acostado en la cuna con unas suaves mantas debajo de su trasero, balbuceó torpemente con baba chorreando de su boca al todavía no tener control exacto sobre su nuevo cuerpo. Estaba reflexionando sobre qué haría de ahora en adelante, cuando unos lindos ojos grandes se asomaron por encima de la cuna.
Odín se quedó quieto mirándola.
Era una linda niña de ojos grandes y cabello atado en dos trenzas solapadas que siempre venía a visitarlo. Por la apariencia, la niña parecía estar rondando entre los 4 a 5 años. Era una niña curiosa y por lo visto, no parecía agradarle mucho el nuevo bebé en casa.
Odín pudo deducir rápidamente que esta niña era su hermana mayor.
La niña frunció sus pequeñas cejas mientras miraba fijamente a Odín con unos ojos de gato malhumorado. Odín internamente dejó escapar un suspiro. Siempre se supo que a veces a los niños pequeños puede no agradarle mucho los nuevos bebés en la familia debido a la pérdida de atención de los padres, ya que estos deben ocupar más de su tiempo y atención en cuidar al nuevo niño. Y esto parece estar sucediendo con su hermana mayor. La niña le sacó la lengua al bebe y luego salió corriendo de la habitación al ser llamada por la madre que estaba afuera.
Por suerte para Odín, su nueva hermana mayor sigue siendo una niña de buena crianza ya que hasta el momento no le ha hecho ninguna malicia aparte de sacarle la lengua y subirse arriba de la cuna para mirarlo con esos ojos de gato malumorado. Sería terrible si su hermana mayor intentara hacerle algo, ya que siendo un bebé recién nacido no tiene forma alguna de defenderse del mundo exterior y de las posibles travesuras de la niña.
Apenas puede balbucear incoherencias con su boca de bebe.
Pero si hay algo que realmente mantiene frustrado y sofocado de tensión a Odín, es la incapacidad de controlar sus intestinos. Este quizás sea el mayor trauma actual de este viejo mago reencarnado. La primera vez intentó contener con todas sus fuerzas los excrementos, pero todos sus intentos resultaron inútiles ante sus intestinos sueltos que no dudaron en dejar que todo fluyera.
Esa fue la primera vez que Odín experimentó la tragedia catastrófica de cagarse en los pantalones.
La frustración y vergüenza fue tanto que sus llantos se oyeron durante todo el maldito día.
Desde entonces, Odín ha aprendido a poner cara de póker cada vez que sus intestinos resuenan y anuncian la catástrofe próxima. Poniendo cada de póker, Odín decide siempre blanquear todos sus pensamientos y distanciarse de la realidad. En este periodo pareciera que su alma sale de su cuerpo y no regresa hasta luego de que su madre le hubiese cambiado los pañales.
Otra de sus frustraciones era el increíble aburrimiento de no poder moverse.
La mayor parte de este mes Odín la pasó rememorando sus viejos recuerdos para mantenerse distraído y no ser sofocado y asfixiado por la incapacidad de moverse y el aburrimiento. Aunque hubo veces en donde no podía soportarlo, y dejaba escapar sus llantos de bebe.
De alguna forma su madre parecía haber captado lo que quería y a los pocos días trajo un juguete de madera que se asemejaba a un candelabro con pequeñas campanitas que hacían ruido con el viento, su madre colgó el juguete por encima de la cuna para que Odín se entretuviera.
Pero ese juguete no logró en absoluto disminuir la angustia de Odín.
Y de este modo, los días continuaron pasando.
Hasta que llegó aquella mañana…
1855p
Comentarios
Publicar un comentario