Capítulo 0: Prólogo.
¡Agh!!
Una
repentina marea de calor subió por su garganta con una ferocidad inaudita. Quiso
tragarlo de regreso, pero no pudo retenerlo. El ardiente calor subió desde su garganta
y escapo en toses violenta. Inmediatamente se dio cuenta de lo que estaba
sucediendo.
¡Estaba
tosiendo sangre! ¡Mucha sangre!
La sangre broto
desde lo más profundo de él. El fluido rojo carmesí simplemente no se detenía,
sus toses con sangre mancharon el suelo de tierra húmeda y sintió como su vista
se volvía nebulosa y confusa.
Todo su
cuerpo de alguna forma ahora se sentía caliente.
En especial sentía
un ardiente calor en la zona de su cuello. El ardor extremo casi parecía al
mismo ardor que se sentiría al ser cortado por un cuchillo caliente y afilado. Quiso
tantear con sus manos su cuello, pero se percató que no podía sentir sus brazos.
O mejor dicho, no podía sentir ninguna parte de su cuerpo. Ese tajo ardiente
que rodeaba su cuello de alguna forma parecía haber separado las sensaciones
entre su cabeza y el resto de su cuerpo.
Sus pocos
intentos por gritar fueron obstruidos por la sangre estancada en su garganta y
el ahogador sonido de la lluvia y el estruendoso estallido de relámpagos. Con
sus ojos, entre la tormenta que lo rodeaba y que obstruía gran parte de su
vista, pude distinguir una incontable cantidad de árboles rodeándole. Parecía que
estaba en un desconocido bosque.
Pero el
hecho de que estuviera en un bosque no era lo más llamativo.
Lo más llamativo
eran un carruaje que estaba volcado a pocos metros, abandonado bajo la tormenta.
En la puerta
del carruaje, logro observar una insignia de bronce que reflejaba el dibujo de
un ave de cuatro alas.
Luego noto
que en los alrededores de la zona había extraños bultos desde los cuales el
mismo tinte rojo carmesí se escapaba, formando charcos debajo de ellos en donde
el tinto rojizo se mesclaba con el agua de la lluvia y el lodo.
Uno de esos
bultos más cercano… mostraba una mano con dedos totalmente pálidos.
Inmediatamente
sus ojos se estrujaron.
¡C-cuerpos!!
¡Eran desenas
de cuerpos totalmente desmembrados en pedazos!
Esta desastrosa
visto lo impacto de frente. Pero sus ojos no podían apartarse de un bulto en
especial que tampoco estaba muy lejos. La mayoría de los pedazos de
extremidades parecían vestir de negro, pero ese cuerpo en especial era
distinto. Vestía una camisa y un pantalón totalmente empapado por la lluvia.
Pero lo que
hizo que sus ojos temblaran no era la forma en que vestía diferente al resto de
los pedazos de carnes desperdigados por el lugar, sino que este cuerpo estaba
completamente intacto. No le faltaba ni los brazos ni las piernas como el resto.
Lo que si le
faltaba era…
… era la
cabeza.
En ese
momento sintió como sus labios temblaron junto con sus ojos y una pregunta
aterradora surgió dentro de él.
¿Ese… soy
yo?
Con esa última
pregunta, su vista se oscureció y sus ojos perdieron completamente cualquier
brillo de vida.
¡Dolor!
¡Duele!
¡Duele!
¡Tan doloroso!
El sonido ahogador
de la lluvia me cubría en su totalidad.
Podía sentir
como el agua de la lluvia que se estrellaba sobre mi piel iba poco a poco, robándome
el calor.
Podía sentir
las gotas frías de la lluvia chocando sobre mi piel. Era de noche, el clima era
frio y triste. La luna llena había sido completamente opacada por las oscuras
nubes grises.
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