1 – Nieve solitaria
Eran las 05:37 de la mañana, todavia el sol no comenzaba a mostrarse y el aire estaba fresco. La temporada era verano. La gente de la ciudad de Belmoor seguia durmiendo en silencio, mientras el sonido de los grillos y los bichos de luz rondaban las zonas boscosas.
De repente, el silencio de las calles se vio interrumpida por un misterioso carruaje que venia desde las fosas de desechos en el norte de la ciudad, cercano a los barrios bajos. El carruaje de madera negra y cortinas oscuras no se detuvo en ningun momento, y continuo un rumbo fijo desvaneciendo en la oscuridad de la noche.
Nadie se percato del carruaje y la gente continúo durmiendo.
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Dolor.
Cuando se percato, su cuerpo estaba pesado y rigido, una agobiante sensacion de ardor se sentia en su estomago. No entendia que estaba pasando, intento mover sus manos, pero no pudo. Con sus dedos, sintio una pasta blanda y mojada. Junto al abundante olor a barro humedo que lo envolvia y lo aplastaba, no tardo en darse cuenta en donde estaba.
¡Estoy enterrado bajo tierra!
¿¡Como diablos estoy enterrado!? ¿Que hago aquí? ¿Cómo llegue a esta situacion?
No habia aire bajo tierra, moriria si permanecia más tiempo aquí.
Todavia tenia mil preguntas dentro de su cabeza, todavia no entendia nada, pero la desesperacion de sentirse atrapado inundo sus fuertes latidos. Apreto con fuerzas sus dientes, y moviendo sus dedos escarbo para hacer un pequeño agujero. Cuando tuvo más espacio libre, extendio sus manos y comenzo a trabajar desesperado por escapar.
La tierra estaba mojada y eso lo ayudo a escarbar con mayor facilidad, sus manos rasgadon la tierra humedo y la enviaron hacia el fondo. Amplio el agujero para dejar espacio para su cabeza y cuando finalmente alcanzo una profundidad de 1 metro de altura, su mano atraveso la tierra y sintio el frio aire de la superficie.
Dandose cuenta de que no estaba enterrado a mucha profundidad, reuni fuerzas en sus piernas y brazos para empujar hacia arriba. Sus dientes se apretadon mientras el misterioso ardor doloroso en su estomado le hizo sentirse mareado. Pero no se daria por vencido, continuo empujando y poco a poco la tierra se fue abriendo y finalmente el barro mojado fue empujado hacia un costado. Su cabeza salio y con sus dos manos se arrastro del agujero.
Todo su cuerpo estaba cubierto de lodo sucio y resbaloso.
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