Capítulo 01: Capítulo 01
*Jadeo*
*Jadeo*
Se suponía
que hoy iba a ser otro día rutinario como cualquier día de la semana.
Un día
aburrido, sin nada a destacar.
O así se
supone que debería de haber sido…
Pero lejos de
eso, ahora mismo yo –
¡Estoy
huyendo por mi vida!
Con mi respiración
agitada y entrecortada, yo, un simple nerd de segundo año de preparatoria, me
encuentro huyendo desesperadamente para salvar mi pobre e insignificante vida.
Corro y corro
sin descanso alguno.
Mis pies se sienten
pesados al moverlos y mis latidos de corazón se encuentran acelerados a un
ritmo desenfrenados debido a la crítica situación desesperante.
Mis jadeos
ahogados resuenan en el lugar.
Todo mi
cuerpo duele, mis músculos están cansados y parecen suplicarme a gritos por un
descanso.
Así es, estoy
en medio de una situación desesperanzadora en donde no puedo detenerme.
¡Si me detengo,
moriré!
Mientras huyo,
busco en todas partes con mi mirada algún lugar para refugiarme.
¡Algún
lugar para que pueda esconderme de esa cosa!
Pero
tristemente es inútil.
Mire a donde
mire, todo a mi alrededor no es más que un extenso horizonte repleto de arena.
El paisaje
que me rodeaba era el de un desierto en donde lo único que abundaba era la
arena y el agobiante calor. No había nada más que ver, solo arena y montañas de
arena. En cuanto al calor, era simplemente sofocante e intenso. Fácil superaba
todos los veranos humeantes que había experimentado.
Y en medio de
todo ello, me encuentro yo, un simple estudiante huyendo en medio de este
jodido desierto.
El brillo del
sol ardiente golpea mi cuerpo.
Siento mi
piel caliente y el sudor cubre todo mi cuerpo haciendo que mi ropa se pegue
asquerosamente a mi piel.
Mientras corro
soltando jadeos de agotamiento extremo, siento que mi cuerpo se tambalea.
Estoy al
borde del desmayo.
Pero me niego
a darme por vencido.
¡Mal-maldición!
¡No voy a morir aquí!
¡No lo
hare!
La temperatura
del desierto es simplemente infernal, mi garganta esta seca y mi cuerpo se
siente deshidratado. Mis músculos están agotados y adoloridos. El sudor gotea
desde mi barbilla. Mi vista se vuelve cada vez más borrosa y nebulosa, siento
que estoy perdiendo el conocimiento, pero incluso con mi cuerpo al borde del
colapso, no detengo mis piernas.
Mis piernas
siguen moviéndose sin detenerse.
Sigo corriendo
en la arena sin detenerme ni siquiera por un segundo.
¡No puedo desmayarme
aquí!
Gritó en mi
interior.
Y la razón de
toda esta huida desesperada es simple.
Sobrevivir.
Si me desmayo
en este momento, entonces…
¡Seré devorado
vivo por esa jodida bestia!
*Biriririri*
Un agudo
chillido animal sonó desde detrás.
“¡Mi-mierda!
¡Aghh!”
Entre jadeos
y llantos, volví mi mirada por detrás de mi hombro y mi expresión de pánico y desesperación
se amplió.
¡Esa cosa
sigue persiguiéndome!
“¡Por favor,
ya deja de seguirme! ¡No soy tu jodida comida!”
*¡Chihihihi!*
A unos 50
metros por detrás, una enorme bestia hambrienta me persigue en medio del
desierto.
Se trata de
un gigantesco cangrejo que fácilmente supero los 4 metros de altura.
Hambriento y
con una apariencia increíblemente feroz, el enorme cangrejo me persigue con sus
ocho patas enormes que se mueven picando la arena y creando una avalancha a su
paso.
El aspecto
del cangrejo monstruo era de un color mayormente conformado por un tono rojizo
con una textura rocosa y endurecido. Sus ocho patas eran pequeñas, y sus
enormes pinzas sobresalen desde sus costados como dos enormes guadañas capaces
de cortar un cuerpo humano con simple facilidad.
Si soy
alcanzado por esas enormes pinzas, ya puedo imaginar mi cuerpo siendo partido
al medio en un mar de viseras y sangre.
Apretando mis
dientes, sigo corriendo con todas mis fuerzas.
Pero la peor
parte no son esas enormes pinzas, sino la horrible boca del enorme cangrejo.
Una boca
repleta de miles de dientes pequeños pero afilados y duros que podrían fácilmente
torturar mi cuerpo y convertirme en trozos de carne similar a una pulpa sin
forma. Junto a la saliva pegajosa y asquerosa que desborda desde la boca de esa
bestia, no hay duda que mi cuerpo sería convertido en una pasta de carne.
Lo peor es
que esa saliva asquerosa parece desprender vapor al tocar la arena.
¡La saliva
de esta bestia es toxica!
¡Oh dios mío!
Al ver esto,
siento una completa desesperación y terror.
Ser devorado
por esos miles de dientes mientras la saliva toxica de esta monstruosidad me
derrite debe ser increíblemente doloroso. Quizás una de las peores muertes que podría
imaginarme, y lo peor es que… ¡Si soy alcanzado, esa horrible muerte llena de
dolor y sufrimiento se volverá real!
¡No voy a
morir!
¡Me niego
a morir de esa forma!
Entre lágrimas
de desesperación, pongo toda mi energía en mis piernas agotadas para aumentar
mi velocidad.
Mis músculos duelen
tanto que podrían terminar rompiéndose.
¡Mierda!
¡Mierda, mierda!
¡Voy a ser
comido por esta cosa!
¡No
quiero!
¡No quiero
morir, apenas soy un adolescente!
¡Ni siquiera
he tenido mi primera novia aun!
Derramo
lagrimas mientras corro apretando mis dientes y soportando el terrible dolor
muscular y agotamiento.
Decenas de
preguntas comienzan a inundar mi cabeza.
¿¡Porque
tengo que pasar por esto!?
¿¡Por qué!?
¿¡Que mal he
hecho yo para merecerme este final tan terrible!?
¿¡Acaso los
dioses me odian!?
¿¡Como
diablos es que llegue a estar en esta jodida situación!?
Pero para
poder explicar como llegue a estar huyendo de un enorme cangrejo que está a
punto de devorarme vivo, primero debemos comenzar desde el principio.
Primero
debemos remontarnos a una hora antes.
**
Hace una hora
atrás.
Como de costumbre,
me encontraba sentado en un cubículo del baño de hombres con la tapa baja.
En una mano,
sostengo un sándwich que mi madre me preparo para el almuerzo, mientras que, en
mi otra mano, sostengo mi teléfono inteligente en el cual se está reproduciendo
un video.
Con mis
auriculares puestos, estoy viendo una serie mientras me escondo en el baño.
Tristemente
soy un chico que recibe bullying por parte de unos compañeros.
Cuanto llega
la hora del almuerzo, para evitar que me molesten suelo refugiarme en sitios
especiales en donde casi no hay estudiantes.
Uno de esos
sitios es la azotea.
Pero debido a
que la azotea ha estado recibiendo bastantes visitas de estudiantes últimamente,
ese lugar se ha vuelto bastante incomodo. Ayer mismo, fui al tejado para comer
mi almuerzo, pero mientras me recostaba en el suelo jugando un pequeño juego en
mi teléfono inteligente, un par de chicas abrieron la puerta.
“¿Eh? ¿Hay
alguien aquí?”
“Vaya,
mira Mica, ese chico está comiendo su almuerzo completamente solo.”
“Ya lo ví.
Debe ser un solitario sin amigos.”
“Que
triste… siento pena por él.”
Las chicas
que acaban de entrar en la azotea se pusieron a charlar entre ellas a un
costado de la azotea.
Riéndose y hablando
tonterías, las chicas a veces me señalaban e incluso parecía murmurar a mi
espalda en sus charlas.
Ante esto, no
pude evitar fruncir mi ceño sintiéndome algo incomodo.
Mi lugar
preferido de escondite fue invadido por normales.
Hoy para
evitar toparme con la misma situación, decidí cambiar de lugar y esta vez me refugié
en un baño de hombres poco visitados que se encontraba al final de la tercer
planta del colegio.
Sentado en el
cubículo con la puerta cerrada, pude almorzar en paz mientras miraba una serie
en mi teléfono inteligente.
Estuve allí
hasta que toco el timbre.
Cuando regresé
a mi aula, sentí la mirada de algunos compañeros.
Quizás
pensaron que podía ser el profesor, pero al ver que era yo, el callado de la clase,
perdieron interés y continuaron charlando.
Aunque un
grupo que se encontraban charlando en los banquillos del fondo del aula, al
verme entrar mostraron unas sonrisas y unas miradas de burla y ridículo.
“Oye,
gordito. ¿Done has estado todo el día? Te estuvimos buscando, pero no te
encontramos por ningún lado.”
El líder de
aquel grupo me lanzo esa pregunta seguido de las risas de sus amigos.
Agaché mi
cabeza y decidí no responderles.
Me senté en
mi asiento y abrí mi cuaderno.
Algunos
compañeros que se sentaban cerca de mí me lanzaron miradas lastimosas y de pena
al ver al grupo de atrás riéndose y lanzando burlas hacia mí.
Por un lado,
esas miradas de lástima que algunos compañeros tenían hacia mí me daban a
entender que no todos mis compañeros de aula eran igual de mierdas como aquel
grupo de matones de atrás, pero, por otro lado, sus miradas llenas de pena y
lastima me hacía sentir increíblemente patético al no tener ni siquiera el
valor de decirle a las autoridades de la escuela que aquel grupo de matones me
ha estado molestando.
Soy tan patético
que ni siquiera me atrevo a delatar a mis agresores.
Al cabo de
unos pocos minutos la profesora llego al aula.
Repartió unos
libros que trajo consigo desde la biblioteca y dio inicio a la segunda clase
leyendo en voz alta una página del libro.
Me sentí aburrido
y algo somnoliento, así que coloqué el libro abierto enfrente de mi pupitre para
que la profesora no pudiera notarme y me recosté por unos momentos.
Mis ojos se sentían
pesados, así que fueron cerrándose lentamente.
No tenía la intención
de dormirme en clases, simplemente quería cerrar los ojos y despejar mi cabeza
por unos momentos nomas, pero antes de que me diese cuenta…
Un repentino estruendo
me despertó de un sobresalto.
*¡Boom!*
¿¡Q-que
sucede!?
Sentí una
fuerte sacudida que me tumbo al suelo.
Asustado, creí
por momento que hubo una explosión de gas o algo similar.
Pero al momento
siguiente, estaba en medio de una turba caótica.
Un enorme
carruaje de carga que estaba transportando a decenas de personas fue volcado al
suelo.
Los barrotes
del carruaje se rompieron y una marea de gente comenzó a escapar.
Yo que desperté
en medio de todo este caos, fui arrastrado con la muchedumbre caótica que comenzaba
a escapar desesperadamente.
Whaa!!
¿¡Que es esto!?
Entre los
empujones de un lado y del otro, termine tropezando y cayéndome a un costado en
el suelo.
Mi cabeza dolía
y estaba confundido.
Pero en ese
momento, me sorprendió sentir que en lugar del típico asfalto o concreto que solía
haber en el suelo de las ciudades, o la tierra común, el suelo estaba
totalmente cubierto de arena.
“¿Eh? ¿Arena?”
Me sentía muy
extraño, como si estuviera en un sueño.
Alce mi
mirada y me tope con un desierto inmenso con polvo y viento.
No podía
creer lo que estaba viendo.
Todo parecía
irreal.
¿Dónde estoy?
¿Cómo llegue aquí?
Escuche gritos
y observo que aun había gente corriendo.
Para evitar
ser pisado, me levanté a toda prisa y escupí un poco de arena que había entrado
en mi boca por accidente.
¿Qué diablos
les pasa? ¿¡De que corren!?
Debido al
fuerte viendo la arena y polvo se levantaba y no me permitía ver más allá de
unos pocos metros.
Levante mi
mano para protegerme la cara y camine unos pocos pasos.
El viento comenzó
a calmarse y entonces, delante de mí se hizo visible un enorme carruaje volcado
en la arena.
El carruaje
era de madera y su apariencia tosca repleta de grietas la hacía parecer a una
especie de jaula enorme.
La jaula
estaba rota.
Y personas
escapaban de esas jaulas.
¿Qué diablos…?
Mis ojos se
abrieron al ver esto.
El lugar
aparte de los gritos y sonidos ruidosos, también había sonido de explosiones y
de lo que parecía ser una pelea.
Me asome y
observo que, a lo lejos, a poco más de 50 metros desde donde estoy se estaba
llevando a cabo una sangrienta batalla.
Una decena de
criaturas que jamás pensé que vería con mis propios ojos estaban en medio de
una batalla.
¡Oh santa
madre!
¿¡E-Eso
son ogros!?
Un grupo de
ogros altos y musculosos de piel roja se encontraban enfrascado en medio de una
sangrienta lucha.
La pelea era
contra… ¡¡Unas monstruosas lombrices gigantes!!
Los ogros con
sus cuerpos robustos, vestían unas rusticas armaduras de cuerpo incompleto junto
con algunas prendas que parecían hechas de animales desconocidos.
Ellos estaban
utilizando espadas, machetes y hasta martillos gigantes para luchar contra las enormes
lombrices que salían desde la arena y se movían con una velocidad casi inalcanzable
con la vista.
Las lombrices
eran enormes y su apariencia la hacía parecer a una especie de bestia prehistórica.
Sus enormes
bocas estaban repletas de dientes y con cada ataque, las lombrices se llevaban
un brazo o una pierna de ogro a sus fauces.
Era una
batalla extremadamente sangrienta y cruel.
Varios ogros
que fueron atrapados por las lombrices, fueron descuartizados brutalmente en un
instante.
Claramente las
lombrices eran más fuertes y feroces que los ogros.
Pero en
cantidad… los ogros superaban a las lombrices.
Varios ogros
liderados por un ogro de piel negra que estaba montando una bestia desconocida parecía
liderar a los ogros para lanzar ataques en conjunto. De este modo, los ogros
estaban logrando acabar lentamente con las monstruosas lombrices. Las lombrices
eran atacadas en conjunto por decenas de ogros al mismo tiempo y terminaban
siendo cortadas y aplastadas por las espadas y martillos de los ogros.
Gritos de
lucha y explosiones resonaban en el aire mientras la feroz pelea seguía sin
acabar.
Yo que estaba
viendo esta feroz batalla, no podía evitar frotarme los ojos y pellizcarme la
mejilla en un intento de comprobar si estoy despierto o estoy dentro de un
sueño.
Mis ojos estaban
abiertos en shock mientras miraba la feroz batalla entre ogros y lombrices
gigantes.
… ¿Qué diablos
es esto?
En ese
momento, un hombre de aspecto robusto que escapo desde otro carruaje volcado,
paso corriendo a mi lado y al verme paralizado en el lugar, se detuvo y me
gritó.
“¡Oye,
mocoso! ¿¡Qué diablos estás haciendo parado allí como idiota!? ¡Corre! ¡No te
detengas y huye cuanto antes!”
El hombre me
gritó que corriera.
Que huyera de
este lugar.
Luego de gritarme
esas palabras, el hombre no se detuvo y continúo alejándose a toda velocidad
del lugar.
Pero no era
solo él, muchas personas que estaban escapando de esos carruajes volcados que parecían
jaulas, estaban huyendo en todas direcciones.
No parecían
tener un rumbo fijo, sino que simplemente parecían desesperado por huir lejos
de ese sitio.
Una idea me
vino a la cabeza en este momento.
Gire mi vista
y observo que aparte del carruaje volcado desde el cual me desperté y fui
arrastrado fuera por la avalancha de personas que buscaban escapar, también había
otros dos carruajes volcados. En total eran tres carruajes volcaos, y los tres tenían
signos de haber sido golpeados por algo.
¿Fue
golpeado por las lombrices?
Esa era la única
posibilidad que se me ocurría.
Estos ogros
feos y musculosos estaban trasladando estos carruajes con personas dentro cuando
fueron atacados por estas monstruosas lombrices y se vieron enfrascado en esta
feroz pelea.
Volteo mi
mirada y veo que detrás de estos tres carruajes, hay muchos otros carruajes más
que están intactos.
Es una
caravana de carruajes con personas dentro.
Desde aquí,
escucho a las personas dentro de esos carruajes que gritan y suplican por
ayuda.
Oh mierda.
Ya entendí
que diablos es todo esto.
Mis latidos
se aceleran y mi rostro palidece de miedo.
¡E-Espérenme!
Empecé a
correr lejos.
Tenía la
fuerte sensación de que, si no me alejaba cuanto antes, no volvería a tener la
oportunidad de escapar.
Aumenté mi
velocidad y corrí con todas mis fuerzas lejos del lugar.
Quise perseguir
al tipo que me grito antes, pero cuando reaccione, el rastro de ese hombre se había
perdido en medio de las tormentas de arena y polvo que azotaban en todas
partes.
Tras un rato
de estar corriendo sin rumbo fijo, logre dejar atrás al carruaje que ya no podía
verlo por ninguna parte.
Tampoco veía
a ninguna persona a mi alrededor.
En fin, corrí
tan lejos que terminé perdiéndome y ahora, mirase a donde mirase, lo único que veía
a mi alrededor era un horizonte repleto de arena y más arena.
**
Lo próximo
que sucedió es que continue vagando perdido en medio de este desierto
desconocido bajo un agobiante sol que se alzaba en un cielo sin nubes alguna.
El calor era
terrible.
Mi cuerpo
estaba empapado de sudor por todo mi cuerpo.
Arrastre mis
piernas por la arena y continue vagando en busca de alguna señal.
Debido a que
no sabía siquiera donde diablos estoy, tampoco sabía en qué dirección ir o si siquiera
había un lugar al cual llegar.
Tras una hora
de estar arrastrando mis pies por el desierto, finalmente mi cuerpo ya no podía
aguantar más.
El calor era
tan insufrible en este lugar que mi cuerpo amenazaba con perder el conocimiento.
… Mierda,
necesito tomar un descanso o me desmayare.
Mi vista ya
estaba empezando a ponerse nebulosa y borrosa.
Esta debe ser
la primea vez que camino tanto tiempo bajo un calor tan agobiante.
El verano
pasado en mi ciudad el calor había sido de más de 40° grados centígrados.
Ese día casi
me derrito.
Pero en comparación
con ahora… ¡esto es simplemente el infierno en vida!
¡El agobiante
calor en este desierto supera incluso lo que sentí en aquel odiado verano!
Tras
tambalearme, arrastre mis piernas hasta detenerme en una pequeña montaña de
arena.
Me senté en
la montaña y levante mi pie para sacarme el zapato y vaciar la arena que se me había
metido entro.
Ya me di
cuenta de esto antes, pero debido a la agitada situación en la que desperté, no
tuve tiempo a pensarlo.
Pero ahora
que puedo tomar un descanso… observo la extraña ropa que tengo puesto encima y
confirmo que claramente no es mi ropa. Al contrario de mi típico uniforme escolar,
me encuentro vestido con un conjunto de botas de cuerpo con una camisa blanca y
un pantalón bastante ajustado encima.
También noto
que estas ropas lucen muy extrañas, como si fueran antiguas o de una época
pasada.
Pero lo que más
nervioso me ponía no era la extraña ropa que llevo puesto, sino que era… mi
cuerpo.
Mi cuerpo de
alguna forma se sentía más… ¿joven?
¡No,no,no!
¡Eso es imposible, Cyan!
Sacudí a toda
prisa mi cabeza para alejar esa loca idea.
No quiero
pensar en ello ahora.
No tengo un
espejo a mano para verme y confirmarlo, pero incluso si lo tuviera, no quiero
agregar más dolores de cabeza de lo que ya tengo ahora.
Mi cabeza ya está
demasiada quemada con toda esta mierda como para cargarla con más problemas.
Por ahora, ¡simplemente
debo centrarme en encontrar una salida de este maldito desierto cuanto antes!
“Yo solo… quiero
regresar a casa”
Murmulle en
voz baja.
Entonces…
¿Eh? ¿Un
temblor?
De repente sentí
un ligero tembló.
… espera
un momento.
Baje mi
mirada y observo la pequeña montaña de arena en la cual estoy sentado.
De alguna
forma, el temor parece venir únicamente de esta pequeña montaña.
¿Qué diablos?
Cuando pensé
en eso, la montaña comenzó a crecer.
Sorprendido,
pegue un salto asustado.
“¡Whaa! ¿¡Qué
diablos es esto!? ¿¡La montaña se está haciendo más grande!?”
Me aleje a
toda prisa de la montaña mientras está continúo elevándose como si algo estuviera
levantándose desde debajo de la arena.
La arena comenzó
a caer hacia los costados y finalmente…
Esa “cosa” apareció.
Lo que creí
que era una simple montaña de arena en realidad era…
¡¡¡Un
enorme cangrejo!!!
Mi cuerpo se estremeció
de terror.
¡Un enorme
cangrejo ha aparecido delante de mis ojos!
¿¡Como no podría
estar sorprendido!?
Mis ojos estaban
abiertos de par en par mirando la escena.
El enorme
cangrejo se sacudió la arena restante que tenía encima y luego, movió sus
pesadas patas para girarse y quedarse mirándome con sus pequeños ojos que eran
del tamaño de botones.
Al sentir la
mirada de esta enorme bestia sobre mi cuerpo, toda mi piel se erizo y mi rostro
se volvió pálido.
vi como la
boca de esta enorme bestia de alguna forma parecía hacerse agua y babear
saliva.
Su mirada se sentía
como si estuviera mirando a un platillo delicioso.
“…Oh
mierda”
Y claro, el único
posible platillo delicioso en este lugar era… ¡Yo!
Ese fue el
momento en que supe que la había cagado.
Sin darme
cuenta, me senté encima de un cangrejo gigante y lo terminé despertando.
3350p
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