Capítulo 01 – Capítulo 01
*Jadeo*
*Jadeo*
Oliver todavía
no podía creer como había pasado de otro día normal y cotidiano a esta situación
desesperada.
Bajo un
cielo totalmente despegado, sin nubes al avista y con un caliente sol a la
vista que parecía evaporar el sudor de su frente. Oliver guiado nada más que por
su instinto de supervivencia, se encontraba corriendo desesperadamente en medio
de un desconocido e inmenso desierto de arena.
Similar al
desierto del Sahara que había visto en documentales, todo a su alrededor era un
mar de arena bajo un sol ardiente.
El calor del
desierto era insoportable, pero quizás debido a la adrenalina, Oliver jadeando
y cubierto de sudor, continúo moviendo sus piernas sin detenerse.
“¡Maldición!
¡¡Maldición!! ¡¡¡Argh, que diablos es esto!!!”
Sus frenéticos
gritos en medio del desierto deberían hacerlo sonar como un loco.
Pero para
Oliver en estos momentos, eso era lo de menos.
Lo que
realmente le desesperada, era la cosa que no paraba de perseguirle por detrás.
“¡Deja de
perseguirme, maldito! ¡No soy comida! ¡¡Agh, ayudaaa!”
Un enorme
cangrejo monstruo de fácilmente dos veces el tamaño de una persona, estaba persiguiendo
a Oliver en la arena. El cangrejo que se escondía en la arena, era de un color
rojo oscuro con textura rocosa. Su enorme boca estaba repleta de afilados
dientes hambrientos que desprendía saliva pegajosa mientras que alzaba dos enormes
pinzas que parecían que podrían partir por la mitad a una persona.
Oliver huyo desesperado
del monstruoso cangrejo.
“¡Dios, ayúdame!”
*Stttsss*
El cangrejo
monstruo soltó un horrible chillido como si estuviera furioso de que su presa la
cual pensaba que sería fácil de atrapar, no dejaba de correr y gritar por el
desierto.
¿Por qué estoy
a punto de ser devorado por un maldito cangrejo?
¿¡Que
hice yo para recibir este castigo!?
Oliver no
dejaba de lamentarse y gritar sus frustraciones mientras huía del cangrejo gigante
hambriento por comérselo.
298p
Capítulo 01 – Capítulo 01
¿Por qué me
sucedió esto a mí?
¿Acaso
hice algo malo para que encontrarme en esta situación?
Con mi respiración
agitada y entrecortada, continúe moviendo mis piernas.
*Jadeo*
*Jadeo*
Mi frente
estaba envuelta en sudor.
El ardiente
sol golpeaba de lleno mi rostro.
Todo mi
cuerpo estaba adolorido y agotado, mis piernas se sentían pesadas al moverlas y
mis músculos dolían. Los latidos de mi corazón estaban acelerados. Mi cuerpo dolía
debido al cansancio, pero mi instinto de supervivencia y la adrenalina no me permitía
detenerme.
La razón de
esto era simple.
Si me
detengo… ¡Seré devorado vivo!
Todo a mi
alrededor era un mar de arena.
Estoy
huyendo desesperado en medio de un caluroso desierto desconocido.
Detrás,
puedo escuchar el sonido feroz de la bestia que me persigue.
Las pisadas
en la arena resuenan en mi oído, provocando que me desespere del terror.
“¡Maldición!
¡¡Maldición!! ¡¡¡Argh, ya deja de seguirme!!!!”
Grité al
aire como un loco.
Un enorme
cangrejo del tamaño de dos personas me estaba persiguiendo.
¡Esto es
simplemente impensable!
El enorme
cangrejo era de un color rojo oscurecido con su caparazón de textura rocosa. Su
enorme boca hambrienta repleta de dientes y saliva pegajosa soltaba chillidos molestos.
El monstruoso cangrejo parecía soltar gritos furiosos como si estuviera molesto
ante la presa que no dejaba de correr de un lado a otro en el desierto.
Obviamente,
esa presa soy yo.
¡Aghh,
dios ayúdame! ¡Haz que no me siga persiguendooo!
Llore y
derrame lágrimas y mocos mientras huyo del cangrejo.
El cangrejo
intento atraparme con sus enormes pinzas que fácilmente podrían partir por la
mitad a una persona. Movió y realizo ataques con sus pinzas, pero en mi
adrenalina y desesperación, salte de un lado a otro con una agilidad que jamás
pensé que tendría para escapar de las pinzas.
Luego corrí
y corrí por la arena.
El cangrejo con
sus ocho patas, golpeo la arena y me persigue, negándose a dejarme libre.
¿¡Porque
tengo que pasar por esto!?
¿¡Cómo
diablos llegue a esta situación!?
Miles de
preguntas sin respuestas surgían en mi cabeza mientras huyo del monstruo.
323p
**
¿Por qué me
sucedió esto a mí?
¿Acaso
hice algo malo para que encontrarme en esta situación?
Con mi respiración
agitada y entrecortada, continúe moviendo mis piernas.
*Jadeo*
*Jadeo*
Mi frente
estaba envuelta en sudor.
El ardiente
sol golpeaba de lleno mi rostro.
Todo mi
cuerpo estaba adolorido y agotado, mis piernas se sentían pesadas al moverlas y
mis músculos dolían. Los latidos de mi corazón estaban acelerados. Mi cuerpo dolía
debido al cansancio, pero mi instinto de supervivencia y la adrenalina no me permitía
detenerme.
La razón de
esto era simple.
Si me
detengo… ¡Seré devorado vivo!
“¡Maldición!
¡¡Maldición!! ¡¡¡Argh, ya deja de seguirme!!!!”
Grité al
aire como un loco.
Detrás de
mí, un enorme cangrejo impensable del tamaño de una casa me estaba persiguiendo
ferozmente.
¡El maldito
cangrejo monstruoso se negaba a rendirse!
El enorme
cangrejo era de un color rojo oscurecido con su caparazón de textura rocosa. Su
enorme boca hambrienta repleta de dientes y saliva pegajosa soltaba chillidos molestos.
El monstruoso cangrejo parecía soltar gritos furiosos como si estuviera molesto
ante la presa que no dejaba de correr de un lado a otro.
Obviamente,
esa presa soy yo.
¡Aghh,
dios ayúdame! ¡Haz que no me siga persiguendooo!
Llore y
derrame lágrimas y mocos mientras continúe huyendo del cangrejo.
Por momentos
intente buscar algún lugar para esconderme, pero tristemente todo a mi
alrededor no era nada más que un mar de arena y polvo.
Estoy huyendo
bajo un caliente sol en un enorme y desconocido desierto similar al Sahara.
El cangrejo que seguía persiguiéndome, intento atraparme con sus enormes pinzas las cuales por su tamaño fácilmente se podría predecir que podría partir por la mitad a una persona con facilidad. Movió y realizo ataques con sus pinzas, pero
en mi adrenalina y desesperación, salte de un lado a otro con una agilidad que jamás
pensé que tendría para escapar de las pinzas.
Luego corrí
y corrí por la arena.
El cangrejo con
sus ocho patas, golpeo la arena y me persigue, negándose a dejarme libre.
¿¡Porque
tengo que pasar por esto!?
¿¡Cómo
diablos llegue a esta situación!?
Miles de
preguntas sin respuestas surgían en mi cabeza mientras huyo del monstruo.
Pero para
poder explicar como comenzó esta persecución, primero debemos remontarnos atrás.
**
Hace una
hora atrás.
Cómo de costumbre,
estuve escondido costumbre en el baño de la escuela.
Tristemente
soy un chico que molestado por varios compañeros de clases.
Cuando
termina la clase y llega la hora del almuerzo, para evitar a esos compañeros
que me molestan, suelo ir a comer mi almuerzo en el baño. Simplemente elijo una
cabina del baño, me siento en el inodoro con la tapa baja y veo videos de YouTube
hasta que comience la próxima clase.
A veces, suelo
elegir el tejado de la escuela en vez del baño.
Pero debido
a que el tejado a estado bastante visitado por otros estudiantes, siento que
aquel lugar ahora se ha convertido en un lugar incómodo para estar. Ayer mismo
fui al tejado para comer mi almuerzo allí, pero mientras comía un par de chicas
de tercer grado abrieron la puerta.
“¿Eh? ¿Hay
alguien aquí?”
“Vaya, mira
May, ese chico está comiendo el almuerzo completamente solo. Jeje, debe ser un solitario.”
“Que triste…”
Las chicas
entraron al tejado y se pusieron a charlar en un costado entre ellas.
Riéndose y
hablando tonterías, a veces me señalaban e incluso parecían estar murmullando
sobre mí entre sus charlas.
Arrugue mis
cejas mientras me sentía incomodo.
Fue así que
hoy, en vez del tejado de la escuela que había sido invadido por esos normales,
me decidí por ver videos en el baño hasta que empezara la clase siguiente.
Cuando sonó
el timbre, regrese al aula.
Un grupo de
chicos de apariencia ruda que estaban charlando en los banquillos del fondo del
aula, me vieron entrar y me lanzaron unas sonrisas de burla.
“Oye,
Gordito, ¿dónde has estado todo el día? Te estuvimos buscando, pero no te
encontramos por ningún lado.”
El líder de
ese grupo me lanzo una pregunta seguido de risas de sus compañeros.
Agaché mi
cabeza y decidí no responderles.
Me senté en
mi asiento y abrí mi cuaderno.
Mis compañeros
que se sientan cerca me lanzaron miradas lastimosas al ver al grupo de atrás riéndose
y burlándose de mí.
Por un lado,
esas miradas de lástima que algunos compañeros tenían hacia mí me daban a
entender que no a todos mis compañeros del aula les caía mal o les disgusto, pero,
por otro lado, también me hacía sentir patético al no tener formar ni el valor
para cambiar la situación.
La profesora
al cabo de unos pocos minutos llego al aula.
Repartió
unos libros que trajo consigo desde la biblioteca y comenzó a leer en voz alta.
Me sentí
aburrido y algo somnoliento, así que coloqué mi libro abierto enfrente de mí
para que la profesora no me notara y me recosté por unos segundos.
Mis ojos se
cerraron.
No tenía la intención
de dormirme en clases, simplemente quería cerrar los ojos y despejar mi cabeza
por unos momentos.
Pero al
momento siguiente…
¡Boom!
Un repentino golpe que sacudió
todo mi cuerpo me despertó.
¿¡Que
sucede!?
Por un
momento pensé que hubo una fuga de gas o algo parecido.
Pero al abrir
mis ojos, me encontré en medio de una turba caótica.
Una enorme caravana
que parecía estar transportando a gente atrapada dentro de unas jaulas enormes
en medio del desierto, fue repentinamente golpeada por un ataque.
Tres de los
carruajes se rompieron y fueron volcados a un lado de la arena.
La gente
atrapada que estaba en los tres carruajes volcados, al ver que las jaulas enormes
se habían desprendido y roto por el golpe, comenzaron a entrar en un frenesís frenético.
Como si su vida dependiera de ello, la gente se movió desesperada para escapar de
las jaulas.
Entre el
caos y los gritos y bullicios, fui arrastrado por la marea de gente que escapo
de las jaulas rotas.
¿¡Qué
demonios!? ¡Whaa!!
Entre los
empujones de un lado a otro, tropecé y caí a un lado en la arena.
Me levanté a
toda prisa y escupí la arena que entro en mi boca.
No entendía
nada.
¿¡Que es
esto!? ¿¡Donde estoy!?
¿¡Acaso
estoy soñando!?
Me arrastre a
toda prisa para evitar ser pisoteado por la gente que pasaba corriendo.
¿Qué diablos
les pasa? ¿¡De que corren!?
El lugar
estaba repleto de sonidos de explosiones y gritos.
¡No entendía
que diablos era todo este caos!
Me levante y
me asome para ver que era todo ese bullicio.
A lo lejos,
a poco más de 30 metros de donde me encontraba se estaba llevando a cabo una
batalla sangrienta.
Una decena
de demonios de piel roja con enormes cuernos y ropas de pieles de animales
estaban enfrascado en medio de una pelea contra unas monstruosas lombrices
gigantes que se movían por la arena.
Los demonios
de piel rojas estaban utilizando machetes, espadas y hasta martillos gigantes
para luchar en contra de las enormes lombrices que se movían con una velocidad
casi inalcanzable a la vista.
Las lombrices
eran del color de la arena y tenían enormes bocas repletas de miles de dientes
afilados.
Con
movimientos veloces, las lombrices capturaban a los demonios dentro de sus
bocas y los despedazaban. Las lombrices claramente eran más fuertes que los
demonios, pero los demonios eran mayoría y estaban atacando en conjunto.
Varios
demonios de piel rojas fueron despedazados por las lombrices, pero al mismo
tiempo, las lombrices eran atacadas por una decena de demonios y tras recibir
tantos ataques, terminaban sucumbiendo.
La batalla era
increíblemente sangrienta, cruel y cruda.
Mis ojos se
quedaron abiertos en shock al ver esta escena.
… ¿Qué diablos
es esto?
Un hombre de
aspecto robusto que escapo de los otros dos carruajes volcados, paso al lado de
mí y al verme paralizado en el lugar, se giró y me gritó.
“¡Oye,
mocoso! ¿¡Qué diablos estás haciendo!? ¡Corre! ¡No te detengas, y huye cuanto
antes!”
El hombre
luego de gritarme aquellas palabras, continúo huyendo del lugar a toda
velocidad.
Inconscientemente
moví mis piernas para alejarme también.
Observe que
en los otros carruajes también había gente atrapadas que no podían escapar.
Quería
ayudarles, pero sentí que tenía que alejarme cuanto antes o no tendría
oportunidad de escapar de este lugar.
Empecé a aumentar
mi velocidad de huida.
Quise
perseguir el rumbo de aquel hombre robusto que me gritó hace un momento, pero
cuando reaccioné, su rastro se había perdido en el desierto.
También había
dejado tan atrás la caravana y la escena de la pelea entre demonios y lombrices
gigantes, que ya no los veía por ninguna parte.
Lo único que
veía a mi alrededor era un horizonte repleto de arena y más arena.
**
Lo próximo
que sucedió es que continue vagando por este desconocido desierto bajo el calor
del ardiente sol que se alzaba en un cielo celeste sin nube alguna.
El sol
estaba terriblemente caliente.
Sude litros
de sudor por todo mi cuerpo.
Arrastre mis
piernas por la arena y continue vagando sin rumbo.
Debido a que
no sabía dónde me encontraba, tampoco sabía en que dirección debía de continuar.
Tras una
hora de estar arrastrando mis pies por el desierto, finalmente no pude
continuar.
Tenía que
descansar o me desmayaría.
Mi vista ya
estaba comenzando a ponerse nebulosa.
Esta debe
ser la primera vez que camino tanto tiempo bajo un calor tan agobiante.
El verano
pasado la máxima temperatura que alcanzo a llegar en mi ciudad fue de 41°
grados centígrados.
Ese día casi
me derrito.
Pero ahora…
¡Esto es simplemente el infierno en vida!
¡El ardiente
calor en este desierto superaba incluso lo que sentí aquel odiado día de
verano!
Tras
arrastrar mis pies, finalmente me detuve cerca de una pequeña montaña de arena.
Me senté
sobre dicha montaña y levanté mi pie para sacarme el zapato que llevaba puesto
y tirar la arena que se había juntado dentro.
Ya me había
dado cuenta de esto antes, pero ahora que tengo tiempo de descansar, observo
que la ropa que llevo puesta claramente no era mi típico uniforme escolar
rutinario. Era un confundo de botas de cuero con una camisa blanca y un pantalón
bastante ajustado, pero de aspecto diferente a la moda moderna a la cual estoy
acostumbrado.
Al igual que
aquella gente que vi que escaparon, mis ropas también lucían antiguas y algo descoloridas.
También note
que mi cuerpo era diferente.
Se sentía
más… joven.
¡No, no,
no! ¡Eso es imposible, Oliver! ¿Qué diablos estas suponiendo?
Negue la
idea raídamente con mi cabeza.
No quiero
pensar en ello ahora.
No tengo un
espejo a mano para confirmarlo, pero incluso si lo tuviera, no quiero hacerlo
en este momento.
Mi cabeza
esta demasiado quemada con toda esta situación como para cargarla aun más de
problemas e ideas.
“… Solo
quiero regresar a casa.”
Murmuré en
voz baja.
Entonces…
¿Eh? ¿Un temblor?
De repente sentí
un ligero temblor.
… Espera
un momento.
Baje mi
mirada y observe la montaña en la cual estoy sentado.
De alguna
forma, el temblor parecía estar solo en esta pequeña montaña.
Cuando pensé
en eso, la montaña parecía aumentar de tamaño.
“¡Wha! ¿¡Qué
diablos es esto!?”
A toda
prisa, pegue un salto y me aleje de la montaña que continúo elevándose como si
algo se estuviera levantando desde debajo de la arena.
La arena se
deslizo hacia los costados.
Y entonces… esa
‘cosa’ apareció.
Lo que creí
que era una simple montaña de arena, en realidad era…
¡¡¡Un
cangrejo gigante!!!
Mi cuerpo se
estremeció del terror total.
¡Un enorme
cangrejo había aparecido delante enfrente de mis ojos!
El enorme
cangrejo se sacudió la arena restante que tenía encima y luego, movió sus
pesadas patas y se giró para mirarme con sus pequeños ojos que eran del tamaño
de botones.
Mi rostro se
volvió blanco pálido al ser mirado por los ojos del cangrejo enorme y al ver su
enorme boca que parecía comenzar a babear saliva como si estuviera mirando un
platillo delicioso.
“… Oh,
mierda.”
Ese fue el
momento en que supe que la había cagado.
Sin darme
cuenta, me senté encima de un cangrejo gigante y lo terminé despertando.
**
1892p
Comentarios
Publicar un comentario