Hace 20 años
se descubrió una antigua ruina que databa de una época desconocida.
Tan antigua
como la historia misma, la ruina descubierta fue nombrara como la tumba de los
antiguos dioses. Esto se debía a su inmenso tamaño y a las creencias religiosas
de los mitos y leyendas que narraban la existencia de antiguas razas superiores
en la antigüedad.
Cuando la
noticia se esparció por todo el continente, no tardo en provocar temblores y
agitaciones en todos lados.
¿Una
tumba de antiguos dioses?
¡Dios mío,
esa tumba debe contener los secretos de la antigua era mágica! ¡Quizás los
dioses dejaron sus tesoros en ese lugar!
¿¡Pues qué
diablos estamos esperando!? ¡Debemos ir a inspeccionarla!
Al poco
tiempo, cientos de miles de magos desde todas partes del mundo corrieron como
locos en busca de los antiguos tesoros dejados por los dioses.
El
descontrol y el caos se apoderaron pronto en las ruinas.
Luchas
internas, asesinatos, peleas entre diferentes bandos y ladrones.
“¡Ni sueñes
con robarme mis tesoros, bastardo! ¡Te asesinare!”
“¿¡Tus
tesoros!? ¡Jajaja! ¿Desde cuándo son tuyos?”
Las peleas
que se desataron entre magos en el interior de las ruinas se cargaron con una
innumerable cantidad de vidas.
Incluso
magos de altos renombres con fama y popularidad, terminaron convirtiéndose en
meros cadáveres sin vida en medio de todo el caos y desorden.
Ninguno de
los magos estaba dispuesto a rendirse con la idea de hacerse con un tesoro de
un antiguo dios. De tan solo imaginarlo, a muchos se le hacía agua a la boca y
su codicia y ansias de que le arrebaten el tesoro les hacía actuar con
violencia y descontrol.
En medio de
todo este caos, un anciano de cabello gris y cuerpo escuálido y encorvado se arrastró
entre los escombros, moviendo rocas y buscando señales de algún tesoro
escondido.
Un mago de
alto rango que paso cerca, sobrevolando en el aire, se percató del anciano.
“¡Hmm! ¿Qué
diablos estas buscando, anciano?” el mago frunció el ceño con molestia. Estaba cansado de ver
a basuras mediocres como este anciano, inspeccionando las zonas en busca de los
tesoros.
¿Acaso
crees que un tesoro dejado por los dioses merece caer en tus sucias manos? ¡Ja!
¡Sigue soñando! ¡Ese tesoro solo se desperdiciaría en basuras débiles como
ustedes?
El alto mago
asintió como complacido con sus propios pensamientos y luego sus ojos brillaron
con malas intenciones.
El pobre
anciano tembló al sentir la temperatura descender a su alrededor.
“¡N-No,
espera un momento! ¡Yo solo…!”
El anciano sintió
el peligro e intento escapar, pero tras una distorsión en el aire, el alto mago
repentinamente se teletransporto desde el cielo en donde estaba suspendido hace
tan solo unos segundos y en un parpadeo, apareció enfrente del pobre anciano
aterrado.
“¡Cierra
la boca, anciano, y muere!”
Con un
simple movimiento, el alto mago creo una avalancha de feroces vientos que
similar a cuchillas enormes, se precipitaron hacia el anciano y le arrancaron
un brazo. El anciano soltó un grito de dolor. Luego, el alto mago le dio una
feroz patada que provoco que el anciano vomitara sangre mientras fue enviado a
volar como una bala disparada hasta estrellarse con una pared.
El choque
fue tan fuerte, que la pared se derrumbó levantando polvo y tierra en el aire.
El alto mago
miro los escombros y el polvo con satisfacción.
El pobre
anciano quedo enterrado bajo los escombros y nadie podía saber si seguía vivo o
murió.
El alto mago
estaba a punto de continuar su viaje, pero se detuvo y frunció el ceño mientras
miro a los escombros como si estuviera disgustado.
“¿Todavía
no mueres?”
Entre los
escombros, el alto mago podía sentir una débil señal de vida.
Sonriendo,
el alto mago se preparó y reunió maná en sus manos. Estaba a punto de darle el
golpe de gracia al maldito anciano que seguía vivo, cuando su cuerpo se estremeció
y se volvió a toda prisa hacia una dirección en el horizonte.
¡Eso
fue…!
Sus sentidos
en este momento detectaron una agitación de energía en lo lejos.
“¿¡Que
fue eso!? ¡No puede ser! ¡Esos malditos ya han encontrado un tesoro, tengo que
apresurarme…!”
A toda
prisa, el alto se marchó volando a toda prisa hacia la distancia.
8.5/10
ResponderBorrarEn la primera mitad es un 9/10. Ya luego de q aparece el alto mago, la narración decae a un 7.5/10, necesita edición y quizás sirva pasarlo a narración en 1ra persona