Prólogo - The Antihero Zero Vol1
The Antihero Zero – Volumen 1 – Prólogo
***
Mi nombre es William Melton y desde siempre tuve una
fervora admiración por los héroes.
Desde aquellos días en mi infancia, cuando mi madre se
sentaba al lado de mi cama para leerme esos increíbles cuentos de superhéroes
antes de dormir, hasta los primeros días de escuela primaria en
donde por primera vez intente salvar a un pequeño gatito que no podía bajar del
árbol. Siempre, he admirado con fervor a los héroes, y siempre he soñado con ser
uno como ellos.
Mi anhelo por ser o intentar ser como aquellos héroes
a los que admiraba, me llevo varias veces a hacer tonterías absurdas y ridículas
en público como ponerme una capa detrás y fingir que era Batman. O incluso hubo
casos en donde mis anhelos me llevaron a hacer algunas que otras cosas bastante
peligrosas que provoco que me ganara unas duras reprimenda y sermones por parte
de mi madre furiosa al enterarse.
Pero, aunque mi madre me regaño muchas veces, mi deseo
de ser un héroe nunca se desvaneció.
Fue así que llegué a los 11 años y descubrí por
primera vez de donde provenían esos increíbles héroes que siempre veía en las
noticias todos los días. Esos héroes que siempre estaban salvando al mundo y
derrotando a los malvados villanos que causaban caos y destrucción en televisión,
todos esos héroes famosos y populares venían de un mismo lugar.
Esa era una duda que siempre había tenido, ¿de dónde venían
estos héroes? ¿Cómo obtuvieron sus increíbles poderes? ¿algún día yo también
podré ser un héroe como ellos?
Eran preguntas simples, pero un niño de 11 años como
yo no sabía cómo informarme.
Y entonces descubrí que existía un lugar, un lugar de
donde todos esos héroes habían estudiado y entrenado para ser los increíbles héroes
que son hoy en día.
Ese lugar se llamaba…
[La Academia Mundial de Héroes]
Cuando supe de la existencia de esa increíble escuela
para héroes, una emoción ardiente y entusiasmada subió por todo mi cuerpo. No
pude evitar correr hacia mi madre y preguntarle a toda prisa con una voz alta y
excitado.
“¿¡Existe una academia para héroes!? ¿¡¡Yo también podré
estudiar para ser un héroe como Saitama-sensei!!?”
Mi madre que quizás se sintió demasiada presionada por
mis entusiasmados y brillantes ojos estrellados, tropezó con sus pies y casi se cae. Pero recupero rápido su compostura tosiendo un poco algo
avergonzada y me explico sobre la academia de héroes y me dijo que si era
posible que las personas se volvieran héroes.
“¡Finalmente podré ser un héroe como Saitama-sensei!
¡¡Este es el mejor día de mi vida!!” Estaba tan feliz y emocionado, que no pude
evitar saltar y brincar de un lado a otro. Mi madre sonrió cariñosamente al
verme tan alegre. Pero mi felicidad era tanta que esa noche no pude dormir
debido a la emoción y terminé llevándome un regaño de mi madre por andar viendo
televisión en alto volumen mientras todos en el barrio dormían.
Pero dejando de lado el regaño que me lleve, paso a
explicar que Saitama es el héroe que más admiro en todo el mundo.
Incluso colecciono una increíble cantidad de cartas mágicas
en donde aparece Saitama, y mi madre no hace mucho me había comprado varios muñecos de juguete
de Saitama y unos posters para colocar en mi puerta. Con orgullo y una sonrisa
fanfarrona, no puedo evitar fanfarronear de que tenia una colección
completa de cartas mágicas de Saitama cuando mi madre me llevaba a jugar en la
plaza con los demás niños.
Con su increíble disfraz rojo y blanco, más una
flameante capa dorada como el sol mismo y una brillante sonrisa de dientes
blancos deslumbrantes que parecen reflejar la genialidad misma de ser un
superhéroe, Saitama es para mí el mejor héroe que pueda existir. No hay nadie
tan genial como él. No tiene comparación. Siempre lo veo pelear en las noticias
contra feroces monstruos y villanos malvados que atentan contra la
paz del mundo y buscan crear caos y destrucción. Pero Saitama siempre logra derrotarlos y
dejarlos comiendo polvo.
Saitama parece tener una genial técnica de golpe de
puño tan veloces que incluso la gente normal no logra verlos cuando se ejecuta.
Son unos golpes de puños tan veloces y poderosos, que crean unos sonidos explosivos
increíbles y logran incluso crear mareas de vientos impresionante. A esa técnica
de Saitama yo la llamo “La Técnica Puño Dragon del Genial Saitama”, aunque no
me sé el nombre verdadero de esa técnica. Saitama parece nunca haberle dado un nombre,
o quizás si lo tiene, pero no está expuesta al público.
Siempre que Saitama aparece peleando contra algún
monstruo o villano en la televisión, me emociono y salto al sillón para ver la
pelea con unos ojos llenos de atención y concentración. No me pierdo ni un
segundo de la pelea entre Saitama-sensei y esos villanos malvados. Y entonces,
cuando Saitama derrota a todos los villanos, no puedo evitar saltar de emoción mientras
escucho a la gente aplaudir por la victoria de Saitama y festejar la derrota de
los villanos.
Incluso más de una vez que Saitama apareció luchando
contra un nuevo monstruo o villano, me quede pegado a la tele y no me despegue
de ella e incluso me aguante las ganas de ir al baño hasta que la pelea
finalizo.
“¡¡Victoria!! ¡No hay duda alguna, Saitama es el mejor
héroe que existe!” Grito cada vez que Saitama derrota a los villanos y levanta su
puño con guante rojo hacia el soleado y resplandeciente cielo azul.
Pero las peleas normalmente no tienen un horario fijo ya
que los monstruos o villanos aparecen de manera desprevenida e imprevista. Por
lo que más de una vez la pelea se trasmitió a altas horas de la noche, y
obviamente cuando salte gritando ‘¡¡Victoria!!’ me lleve otro regaño.
“¡William, ya es de noche y todos están durmiendo,
apaga de una vez ese televisor y vete a dormir!”
“Pero mamá, todavía faltan que entrevisten a Saitama-sensei”
proteste, pero mi madre me fulmino con la mirada y repitió.
“A la cama, ¡ahora!”
“¡S-si!”
No era la primera vez que mi madre bajaba en piyama
para encontrarme despierto viento las peleas de Saitama, por lo que ella volvió a regañarme con enojo.
Fue de este modo que el tiempo siguió su curso, y crecí
hasta la adolescencia.
Cuando cumplí mis 16 años, finalmente cumplía la edad
suficiente para intentar anotarme en la Academia de Héroes.
Estaba super emocionado.
Finalmente había llegado el día. El día en que iniciaría
mi camino para convertirme en un héroe había llegado. Pero antes que eso,
debido a la increíble cantidad de solicitante para anotarse en la escuela de héroes,
tenía que hacer una prueba de ingreso. Según entendí, esa prueba era una inspección
para comprobar los tipos de genes que tenía y si estos tenían el poder de los superhéroes
en mi sangre o algo así. No entendí mucho ya que el folleto que me dieron
era increíblemente extenso y difícil de comprender que constaba de casi cincuenta
hojas totalmente llenas. Pero de lo que pude entender de esas cincuenta hojas repleta de palabras
una más difíciles que la otra, era que me iban a realizar un análisis de sangre
antes de anotarme para ingresar a la academia.
En resumen, este análisis era una forma de comprobar
si tenía las cualidades para convertirme en un héroe o no. Si tenía esos genes
a lo que ellos llamaban ‘genes de superhéroe’.
Por lo visto, todos los superhéroes tienen en su
sangre desde un inicio, este extraño gen que le permite activar o despertar
esos increíbles poderes que muestran en las peleas que se trasmiten por televisión
y noticias. Esos genes son la razón del despertar de los poderes de héroe, y si
no tienes esos genes significa que no tienes las cualidades para ser un héroe.
Al enterarme de esto, me sentí algo nervioso y preocupado.
¿Tendré yo esos genes?
Pero luego de investigar descubrí que casi un 75% de
todos los humanos tienen esos genes en su sangre, así que las posibilidades de
que yo fuese uno de esos que no tuviera los genes era ligeramente más reducida
que la posibilidad de que tuviera los genes. Esa información me trago alivio y
deje escapar un suspiro, pero a la vez, surgió una duda en mi mente. Si el 75%
de los humanos tienen esos genes, entonces ¿por qué no son todos superhéroes? ¿Cuál
es el problema para que sean tan pocos los héroes existentes?
Pues la respuesta a esa pregunta era simple, y es a lo
que ellos llaman como…
[Los Rangos de Genes Heroicos]
Aunque parezca difícil de creer, los genes parecen estar
divididos en distintas calidad y tipos. Estos se enumeran en forma de rango,
por ejemplo; genes de rango B, C, E, A, AA, S y por último el mejor rango de todos, el Gen de Rango SS.
La prueba que se realiza antes de la inscripción a la
escuela no es solo para verificar si tienes o no los genes de superhéroe en tu
sangre, sino que también es para comprobar el rango del gen que tienes.
Si tienes un gen de rango menor a E, entonces tu
solicitud de inscripción para la academia es automáticamente rechazada. Se requiere
genes superiores a E para ser aceptado, y si tienes la suerte bendecida de
poseer un gen de rango SS eres recibido con los brazos abierto como uno de los
estudiantes más valorado ya que al tener ese gen de rango superior automáticamente
significa que estas destinado a convertirte en uno de los mejores héroes en el futuro.
Por lo visto, Saitama cuando ingreso tenía un gen de Rango
S, así que mi objetivo es tener un gen del mismo rango o superior para
lograr ser un héroe tan genial como Saitama-sensei.
Un mes antes de que comenzara las pruebas para la
academia de héroes, comencé a ejercitarme y a salir a trotar todas las mañanas.
No sé si esto mejoraría la calidad del gen en mi sangre, pero había leído por
internet que el entrenamiento también podría llegar a aumentar la calidad de
los genes de superhéroe, así que me decidí a hacer ejercicio en casa todas las
mañanas a primera hora. De este modo, quizás me facilitaría pasar la prueba de
ingreso.
Y cuando finalmente el día llego, me despedí de mi
madre con un beso en la mejilla y salí de casa en dirección hacia la academia
de héroes.
Mis ojos resplandecían con el reflejo del sol, y en
ellos se mostraba una mirada más resuelta y decidida que nunca.
¡Voy a pasar esa prueba y convertirme en
un héroe igual a Saitama!
Este día comenzaría mi camino.
A partir de este día, me convertiré en el mejor de los
héroes que jamás haya existido.
Voy a salvar al mundo, voy a vencer a todos esos
malvados villanos y monstruos que intentan hacerle daño a la gente inocente.
Voy a hacer sentir orgullosa a mi madre y voy a…
… ¡Voy a obtener una firma autografiada de
Saitama-sensei!
¡Mi día ha llegado! Hoy comienza…
..
…
…… Mi desgracia.
En la mañana siguiente regrese bajo una torrencial
lluvia que se había anunciado días antes. Regrese completamente empapado de
pies a cabeza. Las puntas de mi cabello goteaban gotas de agua fría, y todo mi
cuerpo de sentía frio, pegajoso y sin alma. Mi madre que había estado sentada en el sillón
del living tomando un café recién hecho, se sorprendió al verme ingresar por la
puerta.
Ella se levantó apresurada del sofá y estaba a punto
de preguntarme como me había ido, pero se detuvo en seco al ver mi rostro
oculto bajo mi cabello totalmente mojado. La expresión de mi madre se fue
aligerando hasta sonreír cálidamente y envolverme en un fuerte abrazo lleno de
calor y amor. Ella ya podía saber cómo me había ido con solo verme.
“Ya, ya cariño… lo siento, no todo está perdido,
¿sabes? Siempre serás el orgullo de mamá.” Me consoló mi madre, mientras me
abrazaba y me envolvía en su calidez, mientras frotaba suavemente mi cabello
mojado.
“…S-si…”
Yo asentí ligeramente, mientras mis dientes se
apretaban y mis lagrimas no paraban de correr como un manantial por mis pálidas
mejillas. Al final, no pude parar de llorar en el cálido abrazo de mi madre, y deje salir mis penas y llantos. Me sentía tan triste que no pude dejar de llorar como un niño pequeño y patético.
Desde el bolsillo de mi pantalón, cayo el resultado de
mi prueba que floto en el aire hasta caer sobre el piso de madera. En el
centro de mi prueba de ingreso a la academia de héroes, se veía un sello grande y con letras rojas y resaltantes que decían…
[William Melton – No calificado.]
[-Solicitud de admisión rechazada-]
Y de ese modo, el sueño de convertirme en un superhéroe
como aquellos héroes a los que admiraba se hizo añicos ese mismo día que fui
rechazado de la academia de héroes. Y antes de que me diese cuenta, pasaron los
años y yo cumplí mis 22 años.
2195p
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