cap1 (borrador sin editar)

 

_Capítulo 01

 

Era un lunes al mediodía cuando una voz increíblemente furiosa sonó por la bocina de mi teléfono celular.

“¿¡Oye, William, donde diablo estas!? ¡Quedamos en que tenías que asistir a la sesión de modelaje de la señorita Marylin para tomarle las fotos de la portada de esta semana! ¿¡Qué diablos estás haciendo!?”

El hombre que gritaba totalmente enfurecido pegado a la bocina del teléfono, era el jefe de una pequeña revista llamada “Gentes” que se había vuelto bastante popular entre las mujeres en los últimos meses. La revista publicaba y seguía las nuevas tendencias de ropa de temporada y de modelaje, algo que a las señoras jóvenes y mayores les encantaba ver. Y ahí es donde entraba yo que estoy trabajando como un fotógrafo contratado por la revista. En definitiva, esté hombre que estaba gritándome es mi jefe.

“¿¡Acaso estas buscando que te despida ahora mismo, Will!?” Mi jefe me grito. Por su tono furioso ya me podía imaginar claramente su frente totalmente arrugada y con una vena pulsante y sobresaliendo del enfado. Enojado, volvió a preguntar, “¿¡Donde estas!?”

“¡E-estoy llegando a la escena, jefe!” Respondí con una voz frenética y cansada.

“¿¡Qué!?” Mi jefe parecía no captar de inmediato el significado, sonaba confundido y enojado. “¿¡De que escena estás hablando, solamente tenías que ir a tomarle las fotografías a la señorita Marylin!?”

Mi jefe volvió a gritarme, pero los abruptos y fuertes sonidos de las explosiones y las sirenas de ambulancia y policía que pasaban a mi lado a toda velocidad, aturdía y dificultaban nuestra conversación. El ruido era demasiado caótico que mi jefe estaba cada vez más hartado y confundido.

“¿Qué diablos es todo ese ruido, Will? ¿¡Donde estas!?”

Mi frente estaba totalmente cubierta de sudor mientras mi respiración estaba agitada y caótica. Con todas mis fuerzas, seguí pedaleando el pedal de mi vieja bicicleta sin detenerme. Me encuentro pedaleando mi bicicleta en una gran autopista persiguiendo a una decena de autos de policía y camiones de bomberos que se dirigen a toda velocidad hacia donde están ocurriendo los sonidos de explosiones. Pero no soy solo yo quien persigue a esos autos policiales, sino que una gran cantidad de autos y camionetas de noticias y reposteros también se dirigen hacia el mismo lugar.

Todos estamos corriendo hacia el lugar en donde se puede ver una increíble cantidad de luces y sonidos aturdidores de explosiones y ondas de choque que sacuden y hacen temblar el suelo.

Todos estamos corriendo hacia el distrito 7 en donde acaba de aparecer un monstruo, y un héroe está luchando ahora mismo.

“¡Estoy llegando al distrito 7, jefe!” Grite esas palabras al teléfono que estaba sujeto al manubrio de mi bicicleta.

Mi jefe parece haber comprendido a donde estoy dirigiéndome.

“¿¡Qué!? ¡Will, acaso estas yendo…!”

“¡Si, jefe!” Exclame con un grito lleno de emoción y entusiasmo. Cada vez estaba más cerca de la escena de la pelea, y en pocos segundos lograría llegar a la escena en donde actualmente se estaba llevando la pelea. Los sonidos de explosiones eran cada vez más fuertes, y las ondas de vientos chocaban contra mi rostro, pero apretando mis dientes no deje de pedalear mi bicicleta.

Mi jefe todavía estaba en el teléfono, así que antes de cortar la comunicación, le dije.

“¡Jefe, para mañana en la mañana le tendré listas las mejores fotos de la pelea del héroe Saitama para publicarlos en primera plana! ¡Espere mi regreso!”

Y corte la llamada.

Yo, William Melton, un joven estudiante universitario y actualmente trabajando como fotógrafo y paparazzi para la revista “Gente”, me encuentro dirigiéndome en mi bicicleta pedaleando con todas mis fuerzas hacia la escena en donde el héroe de clase SS que más admiro, Saitama-sensei, está peleando contra un monstruo.

¡Me estoy dirigiendo hacia el distrito 7 para presenciar en persona por primera vez, la pelea de un héroe!

***

Hasta la fecha si bien nuestra ciudad no estaba exenta de la aparición ocasional de villanos y monstruos peligrosos, nuestra ciudad era ampliamente conocida como una de las zonas más segura de todo el país.

Las veces que un monstruo apareció, un héroe fue enviado desde el exterior, acabo rápido con el monstruo y se marchó igual de rápido como llego, lo cual no dio tiempo a que las cadenas de noticias grabaran la pelea o entrevistaran al héroe. Quizás esta incapacidad de captar la pelea se debía a la poca experiencia y preparación que las cadenas de noticias de la ciudad tenían con respecto a los villanos y monstruos que aparecen.

Aunque otra posibilidad podría ser que nunca nos visitaba un héroe famoso en el mundo. Los pocos héroes que visitaron la ciudad eran clase A o inferior, claramente héroes de poco renombre.

Pero hoy en la mañana fue un día totalmente diferente.

[Reporte de última hora; a aparecido un monstruo de clase S en el distrito 7 de nuestra ciudad. Repito, ha aparecido un monstruo de clase S]

La mañana inicio con esa increíble y preocupante noticia que hizo jadear y palidecer a casi la mitad de la población de la ciudad. Todos temblaron con la mención de la aparición de un monstruo tan aterrador como una clase S. Jamás había aparecido un monstruo tan poderoso en nuestra pequeña y aislada ciudad. Esta era la primera vez que experimentábamos algo así, por lo que todos estábamos preocupados.

Pero la siguiente noticia que se anunció, me provoco un shock tan fuerte que la tostada que tenía en mi mano y a la cual le estaba untando mermelada, cayo de mi mano totalmente paralizada al suelo. Mis ojos ni siquiera a la tostada que cayó al suelo, y seguí mirando en shock a la notica en el televisor.

Allí se mostraba una nota en letras grandes que decía…

[¡Informe de última hora, se nos ha informado que la guardia nacional ha evacuado la zona y que el famoso héroe de clase SS, Saitama el Puño Veloz, se encuentra en camino para derrotar al monstruo!]

“... Saitama-sensei… está viniendo a nuestra ciudad.” Murmure inconscientemente esas palabras con unos labios temblorosos. Una emoción ardiente comenzó a emerger desde mi pecho, pero entonces recordé algo.

Hoy era la entrevista con la señorita Marylin para tomarle las fotos para la revista en donde trabajo.

…Pero… pero… ¡Maldición!

Me rasque exasperadamente mi cabello mientras dudaba intensamente sobre qué hacer a continuación. Mi jefe me digo que no faltara a la entrevista con la señorita Marylin y que le tomara las fotos que irían esta semana en la portada de la revista. No podía faltar, era mi deber ir y tomar esas malditas fotos. Pero… ¿Acaso la aparición de Saitama-sensei en esta pequeña ciudad no es un evento único para todos nosotros? ¿Cuándo sería el día que Saitama volverá a visitar esta ciudad? Quizás nunca vuelva a ocurrir.

“¡Maldición! ¡La llegara de Saitama-sensei a esta ciudad es un evento único, posiblemente jamás se vuelva a repetir y no puedo perdérmelo!” Al haber tomado mi decisión, me puse a toda prisa una vieja campera y mis zapatillas para salir. No tengo auto ni moto, así que utilizare mi vieja bicicleta para llegar al distrito 7.

Seguro que luego de esto me llevare una buena reprimenda por parte de mi jefe, pero, ¿acaso unas fotos de esas modelos son más valiosas que las fotos de una pelea de Saitama-sensei? Seguro que cuando le muestre las fotos a mi jefe, él me lo agradecerá y podrá publicarlo como fotos exclusivas para la portada de esta semana.

¡Bien, veré la pelea de Saitama-sensei y tomare unas increíbles fotos de primera plana! ¡Eso haré!

De ese modo, salí a toda prisa de mi departamento en bicicleta.

Y al cabo de un buen rato, finalmente llegue al distrito 7.

Llegue con todo mi cuerpo empapado en sudor, mi frente estaba totalmente cubierta de sudor y mi ropa se sentía húmeda y pegajosa. Si me preguntaran, diría que la sensación de sentir tu ropa interior pegada a tu piel es increíblemente desagradable. Pero este no era el momento para pensar en ello, tiré mi bicicleta a un lado y con mi cámara de foto colgando de mi cuello, corrí hacia un puente en donde todos los periodistas y camiones de noticias se habían estacionados.

En el cielo, se podía ver unos increíbles relámpagos que explotaban a la vez que dos siluetas que se mantenían suspendido por encima de las casas y edificios, se estaban enfrentando.

¡Ese es…!

“¡¡Saitama-sensei!! ¡Oh, dios, es Saitama-sensei en persona!” Deje escapar una excitada exclamación y grite al ver a Saitama peleando contra un monstruo negruzco que tenía una forma similar a la humana. El monstruo tenía dos brazos, dos piernas, podría decir que se asemejaba a la forma de una persona si no fuese por las dos cabezas gigantes que sobresalían desde su cuello y una boca bastante grande con dientes afilados.

El monstruo claramente parecía bastante intimidante que asustaba a los periodistas que estaban mirando la pelea, mientras que los camarógrafos estaban grabando la pelea.

Por unos segundos, me distraje tanto de ver a Saitama en persona peleando contra un monstruo, que olvidé a lo que había venido.

… ¡Cierto, casi lo olvido! ¡Las fotos, las fotos!

Tomé mi cámara y me subí encima de un auto para colocarme en la mejor posición para tomar las fotos de la pelea.

Los sonidos de explosiones, golpes y ondas de viento continuaron por un buen rato, con la gente que había llegado para presenciar la pelea soltando gritos y exclamaciones en cada momento. Si tuviera que definir la sensación de todos, era como estar viendo una pelea increíble y alucinante. A cada momento la pelea se volvía intensa o imprevista, que mucha gente que miraba la pelea con ojos llenos de emoción soltaba gritos de sorpresa y asombro, o emoción.

“¡Vamos, Saitama-sensei, derrota a ese tonto monstruo!” Grito una chica de secundaria que había estado viendo la pelea. Las amigas de la chica también gritaban y se emocionaban con la lucha.

Los camarógrafos y reporteros estaban trasmitiendo la pelea, mientras el reportero se paraba enfrente y hablaba con emoción.

¿Dónde había visto eso? Me pregunte, mientras escuchaba los gritos y victoreos de “¡Saitama-sensei, vence a ese monstruo!” “¡Tú puedes, Saitama-sensei!” “¡esta pelea es impresionante!” o similares. ¿Dónde había visto algo similar? Ah, ya lo recordé.

Vi algo similar en los espectadores de una competencia de futbol o de lucha libre. Así es, todos estaban gritando y viendo la pelea de Saitama-sensei como si estuvieran viendo un evento increíble. Se emocionaban, gritaban, se entristecían, y volvían a emocionarse.

Yo estaba igual, estaba apretando mi puño desenado con fuerza que Saitama-sensei lograda vencer a ese monstruo.

Y al cabo de unos minutos, finalmente el monstruo soltó un grito de dolor, y recibió la técnica de puño pesado de Saitama-sensei que envió al monstruo como si fuera una bala hacia un edificio. El monstruo se estrelló contra el edificio, creando una explosión.

“¡Saitama ha ganado!” “¡Woaaaa!!” “¡¡Victoriaaaa….!!!”

De ese modo, la pelea termino. Saitama había vencido al monstruo y lo había dejado comiendo polvo.

El monstruo ya no pudo pararse y se desplomo entre los escombros de hormigón y cemento.

Saitama que comprobó que el monstruo había sido derrotado, levanto su puño hacia el cielo y toda la gente espectadora grito de emoción.

Yo me asegure de tomar la foto de esa imagen increíble.

¡Impresionante!

¡Ser un héroe como Saitama es increíble! ¡Quisiera ser un héroe también!

Me emocioné tanto que pensé eso, pero de inmediato recordé aquel evento del pasado y mi emoción se atenuó mientras en mis ojos se reflejó una mirada triste. Todavía puedo recordar aquella vez que lloré en los brazos de mi madre, y aquella calificación de rechazo que obtuve.

“… Yo, ser un héroe…” murmuré mientras una irónica sonrisa apareció en mi rostro.

Deja de soñar, William, no naciste para ser un héroe… ahora solo debes concentrare en lo que eres bueno, que es… tomar todas las mejores fotos posibles. Eres un fotógrafo.

“¡Eso haré, maldición!” Volví a apuntar con mi cámara hacia Saitama-sensei y tomé todas las fotos que pude. Lamentablemente, Saitama no parecía interesado en bajar y dar una conferencia de prensa sobre su pelea, así que giro con su capa dorada y despejo, volando en la distancia y desapareciendo.

Saitama-sensei se había marchado.

Al cabo de unos segundos, unos camiones que se encargan de recuperar a los villanos y monstruos derrotados y limpiar el desastre dejado por las peleas, llegaron y empezaron a limpiar el desastre. Desde uno de los camiones logre ver como un grupo de hombres vestidos con trajes similares a los trajes anti radiación bajaron en grupo y se llevaron el cadáver del monstruo derrotado.

¿Dónde llevaran a los cadáveres de esos monstruos? ¿Y para qué?

Tuve aquella duda por un momento, pero como no era algo de importancia, la hice a un lado y volví para recoger mi bici que había dejado tirado.

Cuando recogí mi bici, me sorprendí ya que me di cuenta que me había olvidado del teléfono en la misma bici. Es una suerte que nadie me lo haya robado, y es un tonto descuido de mi parte. Quizás debido a la emoción, olvide totalmente mi teléfono solo con la bici.

Recogí el teléfono, y justo cuando lo tuve en mis manos, noté que había un mensaje.

Vi en la pantalla que el mensaje era de jefe.

Y cuando desbloque la pantalla, el mensaje solo tenía una frase corta, pero a la vez, preocupante.

“…Mañana ven a mi oficina temprano, quiero hablar contigo.”

2250p


Cap0 (version 1.0 editado)

Cap2 (borrador)

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